La disputa comercial por “La Scaloneta”: 43 solicitudes y una marca bajo pedido de nulidad
Por Santiago Sautel
El director ejecutivo de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustible (CEPREB), Federico Martelli, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el proyecto de ley de biocombustibles impulsado por el gobierno nacional y alertó sobre el impacto que, según sostuvo, tendría sobre las pequeñas y medianas empresas del sector, el empleo y las economías regionales.
Martelli explicó el funcionamiento del mercado y recordó que los biocombustibles ya forman parte del consumo cotidiano de los argentinos. "Cuando cualquier argentino va a cargar a una estación de servicio, está cargando un porcentaje de biocombustibles, el 7,5 por ciento en el biodiesel y el 12 en el bioetanol", detalló. Además, remarcó la dimensión económica de la actividad al señalar que "es un sector muy importante que factura mil millones de dólares por año".
El dirigente cuestionó con dureza el proyecto que actualmente se debate en el Senado. "El gobierno nacional, a través de la senadora Patricia Bullrich, presentó una nueva ley de biocombustibles que condena a la quiebra de las pymes y concentra todo el negocio en 6 empresas multinacionales", afirmó.
En esa línea, explicó que el principal problema radica en que las pequeñas elaboradoras deberían competir directamente con las grandes aceiteras, que además son proveedoras de la materia prima. "Pretender que el elaborador del biodiesel pueda o tenga que competir contra su principal proveedor para abastecer el mercado, es directamente de una ingenuidad absoluta porque no hay paridad de armas", sostuvo.
Asimismo, detalló que esas compañías cuentan con ventajas fiscales, logísticas y de escala que harían imposible una competencia equilibrada. "Naturalmente la gran aceitera gane todas las licitaciones y al ganar todas las licitaciones condena la quiebra inevitablemente a las pymes", advirtió.
Martelli aclaró que el proyecto todavía no fue aprobado y destacó que existen resistencias de distintos sectores políticos y provinciales. "Hoy está empantanada", aseguró sobre la iniciativa legislativa.
En ese sentido, explicó que mantienen conversaciones con legisladores oficialistas y opositores para introducir modificaciones. "Estamos tratando de construir un acuerdo que permita, no solamente que las pymes sigan produciendo, sino que además se suba el corte, es decir, que se produzca más biodiesel", indicó.
Según planteó, la propuesta del sector busca que las grandes empresas puedan incrementar su participación, pero sin desplazar la producción que actualmente realizan las pymes regionales.
Uno de los principales argumentos de CEPREB gira en torno al efecto que tendría la reforma sobre el trabajo y las economías locales. "En la industria pyme del biodiesel trabajan de manera directa entre 1.500 y 1.700 personas, y de manera indirecta son más de 8.000 personas", explicó.
A ello sumó el impacto sobre otras actividades vinculadas a la molienda de soja. "El impacto en el material laboral serían alrededor de 10.000 puestos de trabajo, y sobre todo 10 mil puestos de trabajo en pueblos y ciudades rurales", afirmó.
Martelli destacó además la calidad del empleo generado por estas empresas. "Son empresas que pagan salarios que están cuatro o cinco veces por encima del salario mínimo vital y móvil", señaló. Y agregó: "Son un poco el corazón productivo de muchos de los pueblos".
Durante la entrevista, el titular de CEPREB también cuestionó el rumbo económico del gobierno y defendió la necesidad de sostener políticas industriales. "Una apertura indiscriminada de las importaciones en lo único que redunda es en el quiebre de la industria local, en la pérdida de los puestos de trabajo, en la pérdida de soberanía, en la pérdida de desarrollo, en la pérdida de salario", manifestó.
Además, sostuvo que el oficialismo mantiene una visión excesivamente liberal sobre la economía. "Ellos quieren abrir la economía de cero a cien en todos sus aspectos y en todos sus temas sin matizar las consecuencias", cuestionó.
Para Martelli, el país necesita una estrategia más amplia. "El país necesita política industrial, necesita política de arraigo, necesita política de infraestructura, necesita política educativa, necesita política de ingresos", enumeró.
Consultado sobre quiénes se beneficiarían con el proyecto, el dirigente explicó que el mercado en disputa representa alrededor de 1.200 millones de dólares anuales y alertó sobre una mayor concentración. "Con el poder que tienen, encima les vamos a dar el control del precio del biodiesel", afirmó. Además, advirtió sobre un posible escenario futuro: "Cuando las pymes ya hayan quebrado, van a cartelizar el precio y a subirlo artificialmente".
Frente a ello, propuso un esquema mixto que permita convivir a grandes empresas y pymes. "Entonces ahí vamos a tener precios testigos. Si ellos cartelizan el precio y lo suben por las nubes, habremos demostrado que las pymes somos mucho más eficientes o que tenemos mucho más voluntad de competir que las grandes corporaciones", expresó.
En el tramo final de la entrevista, Martelli vinculó el debate con el modelo de desarrollo del país y alertó sobre las consecuencias de un eventual proceso de desindustrialización. "La sociedad va a ver estas consecuencias cuando ya en algunos casos sea irreversible", sostuvo. Y recordó: "Hay fábricas que si quiebran no van a volver a abrir. Ya pasó, ya pasó en los 90".
Finalmente, dejó una reflexión sobre el futuro del empleo en la Argentina. "Un país de 50 millones de habitantes no se puede dar el lujo de no tener entramados industriales pyme", afirmó. Y concluyó con una fuerte crítica al rumbo económico: "Este modelo es los que no tienen nada que hacer, los que no tienen trabajo, que se mueran de hambre. Y los que eran clase media, se podían ir de vacaciones, que se mueran de hambre. Me parece que esto no cierra por ningún lado". (www.REALPOLITIK.com.ar)