El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca atravesó en pocos años un deterioro marcado de sus cuentas. Según fallos históricos, el ente pasó de registrar un superávit de 2.542 millones en 2021 a cerrar 2024 con un déficit de 41.049 millones de pesos.
La comparación nominal está atravesada por la inflación, pero existe un indicador que permite observar con mayor claridad el cambio: la relación entre los recursos y los gastos ordinarios.
En 2021, durante la presidencia de Federico Susbielles -hoy intendente de la municipalidad de Bahía Blanca-, el Puerto obtuvo recursos ordinarios por 7.356 millones y afrontó gastos por 4.515 millones. Por cada 100 que ingresaron, gastó 61,38.
Un año más tarde, esa relación subió a 89,45. En 2023, último ejercicio de Susbielles al frente del organismo, el equilibrio terminó de quebrarse: por cada 100 de recursos ordinarios, el Consorcio gastó 103,61.
Al menos según los datos disponibles al día de hoy, la mayor diferencia aparece durante el primer ejercicio encabezado por Santiago Mandolesi Burgos. Los recursos ordinarios crecieron desde 30.422 millones en 2023 hasta 76.908 millones en 2024, una suba nominal del 152,8 por ciento.
Sin embargo, los gastos pasaron de 31.520 millones a 105.475 millones, con un incremento del 234,6 por ciento. Es decir, las erogaciones crecieron mucho más rápido que los ingresos.
El resultado fue que, durante 2024, el Puerto gastó 137,14 por cada 100 obtenidos mediante recursos ordinarios. Sólo por su funcionamiento ordinario, el desequilibrio fue de 28.567 millones.
A ese rojo se añadieron otros recursos y gastos con resultado negativo por 12.481 millones, llevando el déficit total del ejercicio a 41.049 millones.
La secuencia muestra tres etapas diferentes. Entre 2018 y 2021, las cuentas cerraron con superávit y con un margen ordinario creciente. En 2022 comenzó una fuerte reducción de ese margen. Durante 2023, los gastos ordinarios superaron por primera vez a los recursos y en 2024 la brecha se multiplicó.
Los resultados finales fueron:
2018: superávit de $102,9 millones.
2019: superávit de $627 millones.
2020: superávit de $1.020 millones.
2021: superávit de $2.542 millones.
2022: superávit de $693,9 millones.
2023: déficit de $5.321 millones.
2024: déficit de $41.049 millones.
Durante la serie analizada estuvieron al frente Miguel Donadío, Federico Susbielles y Santiago Mandolesi Burgos. Los fallos ubican a Donadío hasta febrero de 2020, a Susbielles desde ese momento hasta diciembre de 2023 y a Mandolesi Burgos hasta la actualidad.

A pesar del nivel del déficit, el Tribunal de Cuentas aprobó la rendición 2024 y afirmó que no había detectado “desvíos significativos” que justificaran observaciones.
El documento, sin embargo, no detalla qué conceptos explican que los gastos ordinarios hayan crecido más de 234 por ciento en un año, ni qué componentes integran los 12.481 millones registrados como otros recursos y gastos negativos.
El déficit, por sí mismo, no prueba una irregularidad. Puede obedecer a inversiones, amortizaciones, diferencias contables, obras o gastos extraordinarios. Pero el fallo publicado no ofrece ese desglose, pese a que el resultado negativo equivalió al 53,37 por ciento de todos los recursos ordinarios obtenidos durante el año.
El interrogante central no es solamente por qué el Puerto terminó en rojo, sino qué gastos explican que en sólo tres años haya pasado de utilizar 61 a gastar 137 pesos por cada 100 que ingresaron. (www.REALPOLITIK.com.ar)