José "Pepe" Rusconi, referente de la Asamblea Vecinal de Barrio Norte de La Plata, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre los constantes volcados cloacales sin tratar en la zona, la falta de respuestas de Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) y la responsabilidad municipal en la conexión de conductos que agrava los olores e incrementa los riesgos para la salud pública.
"Este problema lo venimos denunciando desde 2013. No solo significa olores nauseabundos para los frentistas, sino que líquidos cloacales no procesados van a parar al arroyo El Gato y al Río de la Plata a través del canal entubado de calle 11 y los pluviales de calle 9. ABSA tendría que cuidar nuestra salud y hace esto, con el agravante de que el municipio es cómplice porque hizo las conexiones que desviaron esos líquidos con plena conciencia", señaló Rusconi.
En ese sentido, cuestionó el abandono estatal que arrastra la empresa prestataria y las sucesivas gestiones comunales. "Presentamos reclamos ante ABSA, dos veces en la Defensoría del Pueblo y a los intendentes Pablo Bruera, Julio Garro y al inicio de la gestión de Julio Alak, pero todo sigue igual. Además, enfrente del Hospital Español se vuelcan estos residuos, lo cual genera un foco de contaminación gravísimo e incomprensible a metros de un centro de salud", afirmó.
El referente vecinal remarcó que las intervenciones hidráulicas realizadas en la zona ignoraron las alternativas técnicas presentadas por los propios vecinos. "Les dimos una propuesta técnica simple para construir una cámara que evitara la mezcla de los desagües pluviales con los rebalses cloacales de la planta de 9 y 35, pero prefirieron cortar ambos conductos y mezclar todo. Hicieron el hecho consumado a las apuradas y hoy los vecinos sufrimos consecuencias insoportables, sobre todo en verano", sostuvo.
Rusconi apuntó además al deterioro integral en la prestación del agua corriente y la falta de controles por parte de los organismos provinciales. "Pagamos dos facturas: la de ABSA y la del agua embotellada o los filtros porque el servicio es pésimo. La Justicia intimó a controlar las aguas del arroyo El Gato, pero mientras se busca evitar vertidos industriales, es el propio estado el que sigue contaminando mediante la empresa pública y el municipio", subrayó.
Por último, advirtió que la solución para el tramo de los pluviales es sencilla y requiere únicamente voluntad política para reparar la red. "El tema de los pluviales de calle 9 se resuelve haciendo la cámara correspondiente y arreglando el tubo cloacal que rompieron. No hay inversión ni controles estatales, la contaminación sigue avanzando de forma silenciosa y los vecinos somos los que quedamos expuestos", concluyó. (