La Argentina atraviesa un momento bisagra. Durante los últimos meses, gran parte del esfuerzo nacional estuvo concentrado en recuperar el orden macroeconómico, reducir el déficit fiscal y comenzar a controlar una inflación que durante años destruyó el salario, el ahorro y la capacidad de inversión de los argentinos.
Nadie puede negar que estabilizar la economía era una condición necesaria. Sin estabilidad no hay previsibilidad, y sin previsibilidad no existe inversión posible. Sin embargo, también es cierto que ningún país del mundo construyó su desarrollo únicamente a partir del ajuste.
Por eso comparto y considero oportunas las expresiones del diputado nacional Eduardo Falcone cuando plantea que llegó el momento de pasar del ajuste a una verdadera política productiva. Ese concepto merece ser desarrollado porque allí puede encontrarse una de las claves del futuro de nuestro país.
El equilibrio fiscal debe dejar de ser el punto de llegada para transformarse en el punto de partida. Ahora comienza la etapa más importante: la de producir, invertir, generar empleo, fortalecer a las pequeñas y medianas empresas, acompañar a los comerciantes, promover el emprendedurismo y recuperar la infraestructura que necesita la Argentina para volver a crecer.
No podemos permitir que quienes todos los días generan trabajo sean castigados por un sistema que muchas veces los empuja hacia la informalidad. El monotributo debe seguir siendo una herramienta de inclusión, no un problema a eliminar. Cada pequeño comerciante, cada profesional independiente y cada emprendedor representan una oportunidad para el desarrollo nacional.
Pero la política productiva debe ir mucho más allá.
Necesitamos una profunda simplificación tributaria para quienes producen; acceso al crédito para las pymes; incentivos para la incorporación de tecnología; reglas estables que permitan planificar inversiones; una fuerte recuperación de las rutas nacionales, de los ferrocarriles y de toda la infraestructura logística que reduzca costos y haga más competitiva nuestra producción.
La Argentina tiene recursos naturales, capacidad industrial, talento humano y empresarios dispuestos a invertir. Lo que muchas veces faltó fue una estrategia de desarrollo sostenida en el tiempo.
Desde el Movimiento de Integración y Desarrollo siempre sostuvimos que el crecimiento no surge por generación espontánea. Requiere planificación, inversión, educación, innovación tecnológica y un estado que, sin reemplazar al sector privado, genere las condiciones para que el trabajo y la producción puedan expandirse.
Pero también existe otro debate que no podemos dejar de dar: el fortalecimiento de nuestras instituciones democráticas.
En estos meses se discuten reformas electorales que podrían modificar profundamente el funcionamiento de los partidos políticos. Más allá de las distintas posiciones, debemos comprender que una democracia sólida necesita partidos sólidos.
Las PASO no deben analizarse únicamente desde el costo económico o la conveniencia circunstancial de un gobierno. Deben analizarse como una herramienta institucional que permitió democratizar la selección de candidatos, abrir la competencia interna, medir la representatividad de cada espacio político y ofrecer a la ciudadanía mayores niveles de participación.
Los partidos políticos no son un obstáculo para la democracia; son uno de sus pilares fundamentales. Debilitarlos significa debilitar el sistema democrático. Fortalecerlos implica garantizar que nuevas generaciones de dirigentes puedan surgir mediante reglas claras, transparentes y participativas.
La Argentina necesita instituciones fuertes tanto como necesita una economía fuerte.
Ahora bien, ninguna propuesta política alcanza resultados si queda encerrada entre cuatro paredes o limitada a una entrevista periodística.
Aquí aparece un desafío que nos interpela como dirigentes y como militantes.
La política moderna también se construye comunicando. Cada militante del MID tiene hoy una enorme responsabilidad: interpretar las ideas de nuestra conducción, comprender el sentido de nuestras propuestas y transformarse en un verdadero comunicador de ese proyecto desarrollista.
Las redes sociales ya no son solamente espacios de opinión; son escenarios donde diariamente se disputa el sentido de las ideas. Allí debemos estar presentes explicando por qué defendemos la producción nacional, por qué creemos en las pymes, por qué sostenemos la necesidad de infraestructura, por qué promovemos el desarrollo industrial y por qué entendemos que el equilibrio fiscal debe convertirse en una herramienta para crecer y no en un fin en sí mismo.
Cada reunión de vecinos, cada conversación familiar, cada publicación en redes sociales y cada participación en un medio de comunicación representa una oportunidad para acercar nuestras propuestas a la sociedad.
La conducción política marca el rumbo. Pero es la militancia la que convierte ese rumbo en una fuerza capaz de llegar a cada barrio, a cada trabajador, a cada comerciante, a cada productor y a cada joven que busca una oportunidad.
Necesitamos una militancia formada, comprometida y activa. Una militancia que estudie las propuestas, que las explique con claridad y que defienda con argumentos un modelo de desarrollo para la Argentina.
Porque la política no se construye únicamente desde los cargos públicos. También se construye todos los días, con ideas, con compromiso y con presencia permanente junto a la sociedad.
Hoy la Argentina necesita iniciar una nueva etapa. La etapa del desarrollo. La etapa donde el equilibrio económico se transforme en crecimiento, donde la inversión genere empleo, donde las pymes vuelvan a ser protagonistas, donde la infraestructura acompañe el progreso y donde la democracia fortalezca sus instituciones en lugar de debilitarlas.
Ese es el desafío que tenemos por delante.
Y ese debe ser también el compromiso de cada dirigente y de cada militante del Movimiento de Integración y Desarrollo: trabajar todos los días para que las ideas del desarrollismo vuelvan a convertirse en una verdadera esperanza para millones de argentinos. (www.REALPOLITIK.com.ar)