Sábado 25 de julio de 2026

Nacionales

Cae el empleo

La UBA advierte sobre los efectos del crecimiento asimétrico en el actual modelo económico

25/07/26 | El reporte de la casa de estudios advierte que el crecimiento económico es asimétrico: pese a subas récord, la industria cae y hay 328 mil empleos menos.


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Por:
Adrián González

El trabajo elaborado por investigadores del Instituto Interdisciplinario de Economía Política, dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, destaca que la industria, la construcción y el comercio siguen por debajo de sus niveles de 2022. Consecuentemente, el empleo total continúa en descenso, con 328.000 asalariados menos que en agosto de 2023

 

La economía argentina atraviesa una metamorfosis estructural que desafía los manuales tradicionales de análisis macroeconómico. Según el último Informe de coyuntura macroeconómica del organismo universitario, el Producto Bruto Interno (PBI) hiló su séptima suba consecutiva. El indicador marcó un avance del 0,7 por ciento desestacionalizado en el primer trimestre del año y acumuló una mejoría del 8,9 por ciento respecto al peor momento de la crisis registrado en 2024.

Sin embargo, detrás de la euforia estadística se esconde una realidad alarmante debido a que el crecimiento sigue concentrado sectorial y geográficamente bajo un patrón que amenaza con volverse estructural. La asimetría del actual modelo económico se manifiesta con dureza en la desconexión total entre la producción y el mercado de trabajo. El informe demuestra que los motores que traccionan la actividad agregada tienen un nulo impacto en el bienestar de la fuerza laboral y ni siquiera están aumentando sus contrataciones.

Los motores que no generan empleo

Además, el sector minero lidera el actual ciclo con una expansión extraordinaria del 41 por ciento respecto al promedio de 2022, evadiendo por completo la recesión general. Por su parte, la intermediación financiera exhibe una recuperación veloz que la ubica un 19 por ciento por encima de los niveles de 2022. El agro también se recuperó por completo de la sequía previa y produce un 17 por ciento más que en aquel año. La trampa de este bloque dinámico radica en que representó apenas el 16 por ciento del Valor Agregado Bruto de la economía y concentra un escaso 9 por ciento del empleo privado registrado. Lejos de absorber mano de obra, los datos revelan que la contratación de asalariados en minería cayó un 6 por ciento y en finanzas retrocedió un 4 por ciento interanual.

Como contrapartida, el verdadero termómetro del bienestar social se encuentra sumido en una parálisis contractiva de largo aliento. La industria, la construcción y el comercio representan el músculo vivo de la economía, aportando el 38 por ciento del producto bruto y sosteniendo el 44 por ciento del empleo privado registrado. No obstante, estos tres rubros volvieron a caer entre un 2 y un 3 por ciento en el último año, manteniéndose todavía entre un 4 y un 13 por ciento por debajo de los registros de 2022.

La consecuencia directa de este crecimiento asimétrico es el declive del mercado laboral general. El país registra 328 mil asalariados menos en comparación con agosto de 2023, momento en que el empleo comenzó a reducirse de forma sostenida. El ajuste fue absorbido principalmente por el sector privado, el cual explica el 77 por ciento de la destrucción total de puestos de trabajo.

A su vez, el informe introduce un ejercicio para medir el impacto territorial de este modelo económico, cruzando la distribución del empleo provincial con el desempeño sectorial. Los resultados exponen una evidente fractura geográfica generada porque las actividades extractivas y agropecuarias se concentran lejos de los centros urbanos más poblados. A pesar de que el indicador general de actividad superó los picos previos a la crisis, apenas 12 de las 24 provincias muestran niveles de actividad superiores a los de junio de 2022. Esto significa que el 71 por ciento de los habitantes del país reside en regiones que siguen sin recuperarse del todo, siendo los partidos del Conurbano Bonaerense el epicentro más afectado por el derrumbe de la industria y el retroceso de la inversión pública.

En el plano estrictamente macroeconómico, el modelo actual muestra una solidez inédita en el frente externo. La fuerte contracción de las importaciones y el repunte de las exportaciones de bienes permitieron al Banco Central de la República Argentina acumular más de 11.000 millones de dólares de reservas en lo que va del año, arrojando un superávit comercial robusto. Asimismo, la inflación muestra signos de desaceleración y se ubicó en un 2,1 por ciento mensual en mayo, acompañada por una fuerte reducción del riesgo país.

En conclusión, el análisis explica que esta reconfiguración de la matriz productiva corre el riesgo de consolidarse como un cambio estructural duradero y regresivo. Mientras las divisas ingresan al Banco Central y las planillas festejan récords sectoriales, la caída del salario real mediano bruto del sector privado expone la fragilidad del esquema para la población trabajadora. El diagnóstico es contundente al advertir que, si el crecimiento continúa expandiéndose bajo este patrón de asimetría radical, será imposible percibir un repunte generalizado de los ingresos laborales en todo el territorio nacional. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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