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Por Luciano Barroso
En medio de las causas judiciales que marcaron el final de Jorge D’Onofrio al frente del ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires, un fallo dado a conocer recientemente expone otra particularidad de su gestión: un fondo creado para financiar políticas de seguridad vial con dinero de las multas de tránsito, que no recibió recursos ni registró movimientos de efectivo, pero terminó su primer ejercicio auditado con una pérdida contable de 596 millones de pesos.
Se trata del Fondo Fiduciario Programa de Seguridad Vial y del Transporte de la provincia de Buenos Aires (PROSEVITRA), creado mediante la ley 15.402, promulgada en enero de 2023. Su patrimonio debía nutrirse, entre otras fuentes, con el 15 por ciento de las multas por infracciones de tránsito correspondiente a la provincia.
La finalidad era financiar planes, proyectos y acciones vinculados con la prevención de accidentes, los controles de tránsito y la asistencia a municipios. Sin embargo, el fallo correspondiente no identifica compras de alcoholímetros, transferencias municipales, campañas, equipamiento ni programas ejecutados con recursos del fideicomiso.
El documento oficial informa que durante todo el ejercicio el fondo tuvo cero pesos de ingresos percibidos y no registró movimientos en su estado de flujo de efectivo.
Pese a esa inactividad financiera, cerró el año con activos por 2.242 millones de pesos y una pérdida total de 596.073.568,51 pesos. De ese monto, apenas 1,63 millones correspondieron a gastos administrativos.
Los restantes 594,4 millones fueron registrados bajo el concepto de resultados financieros, por tenencia y ajuste por inflación —RECPAM—. Esto significa que no necesariamente fueron fondos pagados a proveedores o retirados de una cuenta bancaria, sino una pérdida contable asociada con el deterioro, rendimiento o valuación de los activos del fideicomiso.
El fallo, sin embargo, no detalla qué bienes, créditos o derechos integraban esos activos por más de 2.200 millones, ni permite conocer cuánto de la pérdida correspondió específicamente a inflación, inversiones, créditos desvalorizados u otros conceptos.
La principal contradicción surge de la propia finalidad del PROSEVITRA. El fondo debía recibir mensualmente una porción de lo recaudado por multas, pero en su primer ejercicio auditado no aparece un solo peso ingresado por ese concepto.
Tampoco se explica si el dinero quedó en poder de otro organismo, si las transferencias nunca fueron instrumentadas o si existían créditos pendientes de cobro que fueron reconocidos únicamente de manera contable.
Durante ese mismo período, el ministerio de Transporte difundía la realización de miles de operativos, controles vehiculares y pruebas de alcoholemia en toda la provincia. En el primer semestre de 2024 informó 2.671 operativos, 64.123 vehículos fiscalizados y 46.857 testeos de alcoholemia. No obstante, la información pública no establece que esas actividades hayan sido financiadas por el PROSEVITRA.
El fondo funcionaba bajo la órbita del ministerio conducido por Jorge D’Onofrio, quien fue forzado a dejar el gobierno bonaerense el 30 de diciembre de 2024, aprovechando la conmoción mediática por el fallecimiento de Jorge Lanata. Formalmente, presentó su renuncia por motivos personales, aunque su salida se produjo después de semanas de desgaste político y del avance de investigaciones judiciales vinculadas con presuntas maniobras en el sistema de fotomultas y la Verificación Técnica Vehicular.
En marzo de 2026, la Cámara Federal de San Martín confirmó su procesamiento en una causa por presunto lavado de activos vinculada con el escándalo de las fotomultas.
La administración del fideicomiso durante 2024 estuvo a cargo de María de Lourdes Giménez, mientras que Provincia Fideicomisos actuó como agente fiduciario, bajo la presidencia de Nadia Giardina. (www.REALPOLITIK.com.ar)