Javier Milei paga por material militar que Estados Unidos dona a otros países
Por Jorge Suárez
Nuevas imágenes tomadas dentro del hospital interzonal especializado en agudos y crónicos “Dr. Alejandro Korn”, ubicado en Melchor Romero, profundizan las denuncias sobre el estado de abandono de la institución y exhiben situaciones que podrían representar un riesgo para pacientes y trabajadores.
Una de las imágenes más preocupantes corresponde a la cocina del nosocomio. Allí se observan grandes tubos de gas envasado instalados a escasa distancia de los equipos de cocción y de los mecheros encendidos.
Las fotografías muestran cilindros conectados mediante reguladores y mangueras a cocinas industriales, en medio de un espacio con pisos mojados, suciedad y circulación de personal. Los trabajadores aseguraron que el hospital continúa sin suministro regular de gas natural y que, frente a esa situación, las autoridades recurrieron al empleo de tubos para sostener el funcionamiento de la cocina.
Además, denunciaron la existencia de una pérdida de gas cerca de la central de abastecimiento de oxígeno. La afirmación no pudo ser verificada de manera independiente por este medio, pero, por la gravedad del riesgo señalado, requiere una inspección urgente de los organismos competentes.
Según los empleados, los problemas de climatización también afectan sectores críticos como Terapia Intensiva, Guardia, Quirófanos y el departamento de Enfermería. La caldera que abastece a Clínica Médica, Cirugía y Partos funcionaría con una capacidad mínima. En las salas de Salud Mental, aseguran, los pacientes soportan temperaturas extremas y deben ser cubiertos con cuatro o cinco frazadas.
El nuevo material también muestra alimentos en condiciones aparentemente incompatibles con su utilización. En una de las fotografías se observan decenas de tomates aplastados, abiertos y deteriorados. En otra, aparece un repollo con sectores oscuros, húmedos y en avanzado estado de descomposición.

A esto se suman imágenes de insectos que, de acuerdo con los trabajadores, fueron encontrados dentro de sectores del hospital. Los empleados afirman que durante la noche los pacientes alojados en la Guardia denuncian frecuentemente la presencia de cucarachas.
Las condiciones exhibidas adquieren mayor gravedad porque se trata de una institución sanitaria que aloja pacientes con cuadros agudos, crónicos y padecimientos de salud mental, algunos de ellos con mayor vulnerabilidad frente a infecciones y enfermedades transmitidas por alimentos.

Los trabajadores también cuestionaron que el hospital pagaría a una panadería externa para cortar el fiambre utilizado posteriormente en la preparación de los sándwiches destinados a los pacientes. Hasta el momento no se difundió documentación que permita precisar el monto o las condiciones de esa contratación.
Otro de los videos corresponde a la sala Charcot, donde se observan cielorrasos afectados por filtraciones, manchas de humedad y sectores deteriorados.
Según las fuentes, el techo fue reparado en reiteradas oportunidades, pero las filtraciones continuaron y obligaron a trasladar pacientes hacia otras dependencias del hospital. Los trabajadores afirman que las obras habrían demandado varios millones de pesos.
El deterioro edilicio se suma a los problemas denunciados días atrás, cuando una falla en un generador dejó al establecimiento sin energía eléctrica. Posteriormente, una rotura en una llave maestra provocó cortes en el suministro de agua y gas. En medio de las bajas temperaturas, algunos pacientes debieron ser trasladados durante la noche y bajo la lluvia.
Las nuevas fotografías también exhiben grandes bolsones con cartones acumulados en espacios del hospital y sectores exteriores utilizados como depósito de ramas, escombros y residuos. De hecho, los empleados aseguran que la ex sala Cabred se encuentra ocupada por cartones depositados por la cooperativa de Cartoneros Platense.
En otro sector, detrás de la ex sala F, se observan restos de madera, hierros, escombros y basura. Los trabajadores atribuyen la descarga de ramas y residuos a la delegación municipal de Melchor Romero.
La acumulación de materiales combustibles y residuos dentro de una institución sanitaria suma nuevos interrogantes sobre los controles de higiene, seguridad y prevención de incendios.
Entre las denuncias recibidas aparece también la situación de un paciente externado que, según recuerdan los trabajadores, vivió durante cuatro años en una sala abandonada dentro del predio.
Luego de ser desalojado de ese espacio, el hombre comenzó a dormir en la garita de una parada de colectivo. Actualmente serían los propios empleados quienes le proporcionan alimentos, ropa y abrigo.
El episodio vuelve a poner en discusión las condiciones en las que se realizan algunas externaciones y la ausencia de dispositivos sociales y habitacionales adecuados para personas que atravesaron internaciones prolongadas.

Mientras se acumulaban las denuncias, la dirección ejecutiva del hospital emitió un memorándum dirigido a todo el personal con el argumento de garantizar ámbitos laborales “cuidados, saludables y libres de violencias”.
El documento, fechado el 14 de julio de 2026 y firmado por la directora ejecutiva Belén Maruelli, advierte sobre el posible “deslinde de responsabilidad y sanciones” frente a determinadas publicaciones y acciones realizadas en redes sociales.
La comunicación menciona legítimas obligaciones relacionadas con la confidencialidad de los pacientes, el secreto profesional y la prohibición de difundir datos personales o imágenes de usuarios sin su consentimiento.
Sin embargo, también incluye entre las conductas alcanzadas por eventuales sanciones la difusión de fotografías, videos o audios captados en el ámbito laboral sin autorización institucional, así como el uso de imágenes de las propias instalaciones del hospital.
El memorándum prohíbe además realizar videos o filmaciones dentro del establecimiento, tanto durante como fuera de la jornada laboral, sin la autorización correspondiente.
“El hospital Dr. Alejandro Korn agoniza. Los trabajadores ya no damos más”, expresaron los empleados ante REALPOLITIK. “En lugar de dar respuestas, la dirección emitió una comunicación advirtiendo sobre posibles sanciones al personal que tome fotografías o filme lo que ocurre dentro del hospital. ¿Qué es lo que quieren ocultar?”, cuestionaron.
Los reclamos apuntan directamente a la conducción de Maruelli, al ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, y al gobierno provincial de Axel Kicillof.
La dirección del hospital tiene derecho a proteger la intimidad de los pacientes y evitar la exposición de información clínica. Esa obligación, sin embargo, no exime a las autoridades de responder por el estado de los alimentos, la presencia de plagas, las filtraciones, la acumulación de residuos y la seguridad de las instalaciones de gas.
“El hospital no necesita que silencien las denuncias. Necesita soluciones, inversión y gestión antes de que sea demasiado tarde”, concluyeron los trabajadores. (www.REALPOLITIK.com.ar)