Juan Augusto Díaz, meteorólogo y docente, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre los alcances del fenómeno del Super Niño, el impacto de las tormentas y olas de calor en la región, y la urgencia de reestructurar la infraestructura urbana y los protocolos ante eventos climáticos cada vez más severos.
"Es un evento totalmente natural que tiene una frecuencia de 2 a 3 años y que tiene su contraposición, que se llama La Niña. El ser humano no provoca el cambio climático, pero sí lo acelera. Ese es el mayor problema: los cambios son tan abruptos que no llegamos a adaptar las ciudades, la arquitectura ni nuestra forma de vida", señaló Díaz al explicar la naturaleza del fenómeno y su impacto en el planeta.
En ese sentido, detalló que las zonas más afectadas por excesos de precipitación serán el NEA y el sur de Brasil, cuyos caudales desembocan en el Río de la Plata. Para La Plata, Berisso y Ensenada, aclaró que no se esperan acumulados que dupliquen lo normal, pero advirtió que el agua tiende a caer en menos tiempo, generando anegamientos temporales y crecidas en las zonas costeras.
El especialista también alertó sobre la extensión de las altas temperaturas durante el verano y el estrés que sufren los servicios básicos. "Cada vez que hay cortes de luz en los grandes centros urbanos, ocurren exactamente después de la temperatura máxima registrada, cuando todos encendemos el aire acondicionado. Nuestro sistema eléctrico aún no está preparado para semejante pico de consumo", sostuvo.
Díaz hizo hincapié en la prevención individual y colectiva, recomendando limpiar canaletas, consultar únicamente las alertas del Servicio Meteorológico Nacional y evitar la circulación en la vía pública ante avisos de nivel naranja o rojo, dejando las tareas de asistencia en manos de Defensa Civil y los Bomberos Voluntarios.
Por último, instó a revisar los protocolos de las instituciones, los esquemas escolares y la planificación urbana frente a la variabilidad del tiempo. "Tenemos todo tan estructurado en rutinas fijas que cuando la meteorología irrumpe, entramos en improvisaciones. Es momento de replantear la arquitectura, la eficiencia energética y la forma en que planificamos nuestra vida en sociedad", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)