Jorge Altamira, dirigente de Política Obrera, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la visita de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, al país y sostuvo que existe una coincidencia estratégica entre el organismo y el gobierno de Javier Milei, aunque advirtió diferencias en torno a la política cambiaria. Además, cuestionó el alineamiento internacional de la administración libertaria y reflexionó sobre el futuro de la izquierda argentina.
Altamira explicó que, a su entender, el programa económico de Javier Milei responde a los lineamientos del FMI, aunque señaló que existen diferencias sobre el ritmo de una eventual devaluación. En ese sentido, aseguró: "De un modo general el FMI está con Milei o, mejor dicho, Milei está en un programa del FMI que tiene cifras y medidas que tiene que tomar".
En la misma línea, sostuvo que el organismo internacional pretende acelerar una corrección cambiaria para garantizar el pago de la deuda externa. "La divergencia táctica es que el FMI quiere que se devalúe el peso", afirmó, y agregó que el objetivo sería incrementar el saldo comercial para afrontar los vencimientos sin seguir tomando deuda.
Asimismo, cuestionó la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, y advirtió sobre los riesgos del esquema financiero vigente. "El plan de Caputo es un extremo que si falla algo estalla todo. Y el plan del FMI es un intento de ir graduando una devaluación", remarcó.
Durante la entrevista, Altamira aseguró que toda la política económica oficial está orientada a cumplir con los compromisos financieros hasta las elecciones legislativas. "El único eje ordenador, en un sentido metafórico, porque es un eje desordenador de la política del gobierno, es pagar los vencimientos hasta las elecciones, porque si deja de pagar los vencimientos se cae todo", sostuvo.
Además, alertó sobre la situación del sistema bancario y cuestionó el mecanismo mediante el cual el Banco Central autorizó a las entidades financieras a integrar encajes con bonos públicos. Según explicó, "el Banco Central está financiando el tesoro", una situación que, a su juicio, contradice el discurso oficial y vuelve más vulnerable al sistema financiero.
Consultado sobre la presencia de Kristalina Georgieva en el país y el nivel de influencia del organismo sobre la política económica argentina, Altamira fue categórico. "Ahí está la ley esta que entró al Senado de propiedad privada que te lo marca. El entreguismo es total", expresó.
Más adelante profundizó esa crítica y vinculó la política exterior del gobierno con la estrategia internacional de Estados Unidos. "Milei ha convertido Argentina en un protectorado norteamericano", afirmó.
En ese marco, también cuestionó los enfrentamientos del presidente con Luiz Inácio Lula da Silva y sostuvo que forman parte del respaldo de Milei a la estrategia impulsada por Donald Trump en la región.
Respecto de la situación electoral del Frente de Izquierda, Altamira consideró que el verdadero desafío no pasa por el crecimiento en las encuestas sino por la construcción política junto al movimiento obrero. "¿Cuál es su grado de vinculación y canal de organización de la clase obrera? Esto es lo único que importa", planteó.
En ese sentido, diferenció la posibilidad de ganar una elección de la capacidad de construir un gobierno de trabajadores. "Si gana un frente de izquierda, habrá un gobierno de izquierda, pero no vas a tener un gobierno de trabajadores", afirmó.
Más adelante insistió en que una eventual administración de izquierda necesitaría consolidar el respaldo organizado de la clase trabajadora para enfrentar las presiones económicas. "Tenés que transformarlo no en una masa crítica electoral, sino que tenés que transformarlo en movimiento organizado y consciente", explicó.
Sobre la posibilidad de confluir en un espacio más amplio de la izquierda, Altamira sostuvo que acompañaría un eventual gobierno de ese signo político siempre que impulse un programa orientado a fortalecer la organización de los trabajadores. "Si un gobierno de izquierda elabora un programa para convertir ese gobierno de izquierda en un gobierno de trabajadores, naturalmente que voy a participar en esa experiencia", aseguró.
Finalmente, aclaró que, aun en caso de mantener diferencias políticas con quienes lo integren, respaldaría ese proceso desde afuera. "Apoyaré a ese gobierno desde afuera", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)