Hay bandas que tocan en su ciudad. Y hay bandas que vuelven a casa para abrazarse con su gente. Eso fue lo que pasó el sábado en el Microestadio Atenas, donde Cruzando el Charco festejó sus 14 años de historia con un show demoledor, cargado de invitados, emociones y una puesta en escena a la altura de uno de los grupos más importantes que dio La Plata en los últimos tiempos.
Con una producción impecable de Gonna Go y Pirka, la noche comenzó con otra banda histórica de la ciudad: Se Va el Camello. Un detalle que hizo todavía más especial porque Francisco Lago fue parte de la banda en los comienzos cuando tenían 15 años. Un círculo que se cerraba de la mejor manera.
Desde temprano los alrededores de Atenas fueron una postal del fenómeno que genera Cruzando. Gente llegada desde Córdoba, Rosario, Buenos Aires y distintos puntos del país se mezclaba con los platenses en una previa llena de abrazos, cerveza y ansiedad.
"Cruzando es una fiesta. Hoy por suerte pude traer a mi sobrina para que viva esto conmigo", decía una fan. "Vine exclusivamente desde Córdoba para verlos. Compartir este show con mi tía y sus amigas es algo que no tiene explicación", contaba otra seguidora.
Mientras tanto, una pareja resumía perfectamente el crecimiento de la banda: "Empezamos a seguirlos porque a ella le encantaban. Ponía las canciones todo el tiempo y ahora no nos perdemos un show".
A las 21:30, las luces se apagaron y una impactante escenografía comenzó a cobrar vida. Telones y enormes tubos LED formando el clásico logo de Cruzando el Charco transformaron el escenario en un espectáculo visual de primer nivel.
La explosión llegó desde el primer acorde de "Cada Error". El pogo apareció de inmediato, y los gritos hicieron temblar Atenas.
La lista de canciones fue un recorrido por toda la carrera del grupo, alternando clásicos con composiciones más recientes. Uno de los primeros grandes momentos llegó cuando Tomás Rosconi, cantante de Se Va el Camello, subió para interpretar "33", mientras que "A Mil" volvió a demostrar por qué es una de las favoritas del público.
Pero Cruzando nunca se queda quieto. En medio del show, Nahuel tomó el control del escenario y sorprendió llevando la noche hacia un clima completamente festivo. Primero hizo cantar a todo el estadio con el clásico "Al equipo que tiene más aguante lo llevo dentro del corazón", para después convertir Atenas en una verdadera pista de baile con "Cartagena".
El show siguió escalando cuando apareció Gustavo Cordera para cantar "Dueños del Ritmo". La ovación fue total. Pero todavía faltaba un regalo más. Aprovechando su presencia, la banda se dio el gusto de interpretar junto al ex Bersuit el inoxidable "Yo Tomo", desatando uno de los momentos más explosivos de toda la noche.
Otro invitado de lujo fue el español Muerdo, que emocionó interpretando "Lo Nuestro Tiene Magia", rescatando una de esas canciones que los seguidores de toda la vida esperaban volver a escuchar. También hubo lugar para "Encontrar", otro de esos clásicos que despertaron la nostalgia.
En medio del recital ocurrió uno de los momentos más significativos de la noche. Desde el público llegó hasta el escenario una bandera con la leyenda "Las Malvinas son Argentinas". Nahuel Piscitelli la mostró emocionado y expresó que, para él, lo realizado por los jugadores de la Selección había sido "la declaración política más fuerte que tuvo este país".
Tanto Nahuel como Francisco Lago también aprovecharon para agradecer el esfuerzo del público. "Sabemos que está todo muy difícil y lo que cuesta comprar una entrada. Gracias por seguir eligiéndonos y hacer este esfuerzo para estar acá".
Las palabras encontraron un aplauso interminable de un estadio completamente identificado con la banda. Después llegaron más himnos: "Cambiando de Color", "Volver a Nacer", "La Última Carta", "Balas de Magia" y la infaltable "El Trato", una de las canciones que marcó un antes y un después en la historia del grupo.

Francisco volvió a colgarse la guitarra e invitó a otro gran amigo de la escena platense, El Turco, de La Medianera, para interpretar "¿A Dónde Están?", mientras que Lucas, de Giros, también tuvo su participación en una noche donde la música platense fue protagonista.
El tramo final fue una verdadera fiesta popular. Sonaron "Soy" y "Puede Ser", pero el momento de máxima ebullición llegó con "Para Mucho Más", donde el pogo fue interminable, y aparecieron las clásicas personas a caballito cantando cada palabra.
Antes del cierre, la banda presentó "Con Vos", su más reciente lanzamiento acompañado por videoclip, demostrando que el presente creativo atraviesa uno de sus mejores momentos.
Y como ya es una tradición en cada recital, "Terminales" fue la encargada de bajar el telón de una noche que quedará grabada en la memoria de todos los presentes.
Cruzando el Charco dejó de ser una promesa hace tiempo para convertirse en una de las bandas más importantes de la escena nacional. Aquellos amigos que comenzaron a escribir su historia en La Plata hoy llenan escenarios en todo el país, realizan giras por Latinoamérica y Europa, fueron protagonistas de varias ediciones de Cosquín Rock, conquistaron el Luna Park, el Teatro Ópera, agotaron múltiples funciones en el Microestadio Atenas y ya realizaron dos Movistar Arena. Todo ese crecimiento llegó sin perder la esencia que los llevó hasta donde están hoy.
El festejo por los 14 años fue mucho más que un aniversario. Fue la confirmación de que la banda atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y que todavía tiene mucho camino por recorrer.
Porque mientras preparan un nuevo disco, grabado en parte en Uruguay, y ya piensan en su próxima presentación en Rosario, Cruzando el Charco volvió a demostrar que cuando toca en La Plata no juega de visitante: juega en el corazón de su gente. (www.REALPOLITIK.com.ar)