Boca Juniors volvió a sonreír. El equipo dirigido por Rodolfo "Vasco" Arruabarrena derrotó 1 a 0 a Estudiantes de La Plata en el estadio Tomás Adolfo Ducó, cortó una racha de tres partidos sin victorias y consiguió su primer triunfo en el Torneo Clausura.
El único tanto de la noche lo convirtió Santiago Ascacíbar, justamente un futbolista surgido en el Pincha, que volvió a ser determinante para el Xeneize.
El desarrollo del primer tiempo tuvo un claro contraste. Estudiantes generó las situaciones más peligrosas, mientras que Boca apostó por la circulación de la pelota y la paciencia para encontrar los espacios.
El conjunto platense avisó con un remate de media vuelta de Alexis Castro, tras una buena escalada de Benedetti, que pasó muy cerca del arco. Luego apareció la figura de Álvaro Montero, que sostuvo a Boca con una doble intervención extraordinaria: primero le tapó un remate a Joaquín Tobio Burgos y, en el rebote, reaccionó con el pie para evitar el gol de Guido Carrillo. Minutos más tarde, el propio delantero volvió a exigir al arquero colombiano, que respondió nuevamente con una gran atajada sobre su primer palo.
Mientras tanto, Boca comenzaba a imponer su idea de juego. Con Leandro Paredes, Milton Delgado, Tomás Aranda y Leonel Flores como dueños del mediocampo, el equipo monopolizó la posesión y movió la pelota con criterio de un lado al otro de la cancha.

La recompensa llegó en la última acción antes del descanso. A los 46 minutos, tras una larga secuencia de pases, Aranda envió un centro al área, Lautaro Blanco recuperó la pelota sobre el sector izquierdo y volvió a meter un envío preciso. Allí apareció Santiago Ascacíbar, que irrumpió como un centrodelantero y definió con potencia para vencer a Fabricio Iacovich y establecer el 1 a 0 con el que Boca se fue al entretiempo.
En el complemento, el conjunto de Arruabarrena terminó de adueñarse del partido. Controló la posesión y prácticamente no sufrió en defensa.
Uno de los puntos más altos fue Milton Delgado, elegido como la gran figura del encuentro. El juvenil volvió a demostrar personalidad, despliegue y una enorme capacidad para conducir las transiciones ofensivas. Incluso, en el primer tiempo, había estado muy cerca de convertir con un remate que pasó apenas rozando el palo. Su actuación merece un reconocimiento especial por la madurez con la que manejó los tiempos del partido.
También fue muy destacado el trabajo de Leonel Flores, que aportó movilidad constante y generó dos claras situaciones de gol, aunque le faltó precisión en la definición. El juvenil volvió a dejar destellos de la calidad que ilusiona a todo el mundo Boca.
A ellos se sumó la jerarquía de Leandro Paredes, quien volvió a ser el cerebro del equipo. Cada pase rompió líneas, cada cambio de frente encontró un compañero y cada intervención permitió que Boca dominara el desarrollo del encuentro. Su sociedad con Delgado, Aranda y Flores fue el motor futbolístico del Xeneize durante los 90 minutos.
Lautaro Blanco también tuvo una actuación destacada. Con sus permanentes proyecciones por la banda izquierda fue una salida constante para Boca y terminó siendo clave en la jugada del gol con el centro que encontró a Ascacíbar.
En el tramo final, Alan Velasco tuvo la oportunidad de liquidar el partido con un remate que se fue desviado, mientras que el Vasco Arruabarrena acertó nuevamente con las modificaciones. Los ingresos de Kevin Zenón y Camilo Rey Domenech le dieron aire fresco al equipo para sostener la intensidad y administrar la ventaja.
Finalizado el encuentro, Leandro Paredes valoró el crecimiento colectivo del equipo. "En el fútbol argentino no te podés relajar ni un minuto. Hoy hicimos un buen partido durante los 90 minutos. Necesitábamos encontrar resultados positivos. Estamos jugando mejor y vamos por el buen camino".
Por su parte, Rodolfo Arruabarrena destacó la seriedad del equipo y remarcó que todavía hay margen para seguir creciendo.
"Hicimos un partido serio. Estuvimos bastante concentrados en lo defensivo. Generamos varias situaciones, aunque no todas fueron tan claras. La excelencia nunca está, voy a seguir exigiendo porque siempre hay cosas para mejorar".

Consultado por la posible llegada del delantero ecuatoriano Enner Valencia, el entrenador evitó entrar en detalles y prefirió no hablar de futbolistas hasta que las incorporaciones sean oficiales.
Más allá del resultado, Boca dejó una imagen muy positiva. No fue un equipo que acumuló una gran cantidad de situaciones de gol, pero sí dominó el partido a partir de la posesión y el manejo del mediocampo. La circulación entre Paredes, Delgado, Aranda y Flores fue la principal herramienta para desgastar a Estudiantes y permitir que Ascacíbar encontrara los espacios para llegar al área.
Además del rendimiento dentro del campo, también merece destacarse la impecable organización de Boca fuera de él. Como es habitual, el club desplegó un gran trabajo logístico en el estadio Tomás Adolfo Ducó. La atención brindada por el personal de prensa y los trabajadores del club fue ejemplar, facilitando la tarea de los periodistas y acompañando de manera permanente a los hinchas presentes. Boca volvió a demostrar que su prestigio no solo se construye dentro de la cancha, sino también en la manera profesional en la que representa su historia en cada estadio que visita.
Con esta victoria, el Xeneize dejó atrás la mala racha, sumó tres puntos fundamentales y alimentó la ilusión de volver a clasificarse a la próxima Copa Libertadores.
Boca nuevamente recibirá a Velez el sabado y el estadio de huracan lucira de azul y oro una vez más. (www.REALPOLITIK.com.ar)