Se trata de un informe de AtlasIntel, la consultora brasileña que acertó los resultados electorales en 2023. La corrupción, el desempleo y inflación son los tres problemas actuales más importantes para los argentinos. Además, 7 de cada 10 indicaron que la situación económica y del mercado de trabajo en el país es mala.
Entre el 30 de julio y el 3 de agosto, la consultora realizó una muestra a 1.120 personas adultas de todo el país, llevadas a cabo por la metodología de reclutamiento digital aleatorio (Atlas RDR). El relevamiento elaborado por Latam Pulse Argentina, de manera conjunta por las firmas Atlas Intel y Bloomberg, analiza la situación política, económica y social del país, cuya observación principal son las señales de marcado desgaste para el oficialismo.
La evaluación directa sobre la figura del jefe de Estado consolidó un escenario de fuerte polarización con tendencia negativa. Al ser consultados sobre si aprueban o desaprueban el desempeño del presidente Javier Milei, un abrumador 62,4 por ciento de los argentinos manifestó su desaprobación, frente a un debilitado 37,1 por ciento que optó por respaldar la gestión, dejando apenas un 0,5 por ciento en la categoría de indecisos.
Esta marcada brecha se traslada de manera directa a la calificación general del gobierno, donde el 54,7 por ciento de los encuestados catalogó el funcionamiento del poder Ejecutivo como malo o muy malo. En contraposición, un 30,1 por ciento consideró que la gestión gubernamental es excelente o buena, mientras que el 15,1 por ciento restante la definió bajo un parámetro regular.
El principal motor detrás del retroceso en la imagen presidencial se encuentra en la severa lectura que realiza la sociedad sobre la realidad económica cotidiana. Los datos recolectados indican que el 70 por ciento de la población califica la situación económica general de Argentina como mala, reflejando un extendido malestar estructural. El panorama empeora considerablemente al poner el foco sobre el mercado laboral, donde las respuestas negativas escalan hasta un histórico 73 por ciento, evidenciando la falta de oportunidades y la crisis de empleo en el país.
A nivel microeconómico, el impacto en los bolsillos familiares también es crítico, dado que el 60 por ciento de los consultados reconoció que la situación financiera actual dentro de su hogar es mala, mientras que solo un 17 por ciento la percibe como buena y un 23 por ciento la sitúa en términos normales. Estos registros empujaron al Índice de Confianza del Consumidor a cerrar el mes sumergido en terreno marcadamente desfavorable, ubicándose en los -8,1 puntos.
Lejos de una expectativa de pronta recuperación o de un horizonte de optimismo, las proyecciones de los ciudadanos para el corto plazo están dominadas por el pesimismo. En cuanto al rumbo que tomará la economía argentina de aquí a seis meses, el 56 por ciento de los encuestados aseguró que la situación general del país va a empeorar, frente a un 26 por ciento que guarda esperanzas de mejora y un 18 por ciento que proyecta que se mantendrá igual.
El desánimo laboral mantiene una línea similar, ya que el 52 por ciento prevé un escenario aún más complejo para el mercado de trabajo en el próximo semestre. A nivel de la economía doméstica, las expectativas familiares tampoco muestran señales de alivio, debido a que el 47 por ciento de los hogares estima que su bienestar financiero continuará deteriorándose durante la segunda mitad del año. En torno a las decisiones de consumo de largo aliento, el pesimismo se consolida con un 57,4 por ciento de la muestra afirmando que planea realizar menos compras de bienes duraderos, frente a apenas un 14,2 por ciento que proyecta incrementar sus consumos.
El estudio de Atlas Intel y Bloomberg también permitió identificar cuáles son las principales problemáticas que configuran la agenda de preocupaciones de la sociedad civil. En la actualidad, la corrupción se posicionó al frente del ranking nacional al concentrar el 47,7 por ciento de las menciones de los encuestados. El desempleo irrumpió con fuerza como el segundo factor de mayor inquietud con el 46,5 por ciento, seguido por la problemática de los altos precios y la inflación, que se ubicó en el tercer puesto con el 37,4 por ciento. Más atrás en las consideraciones de la población se situaron la situación económica general con un 32,5 por ciento, la impunidad y el sistema judicial con un 27,7 por ciento, y el debilitamiento de la democracia y las instituciones con un 22,5 por ciento.
Finalmente, la encuesta evaluó el posicionamiento de los referentes políticos del país y su mirada hacia el contexto internacional. En el plano local, Patricia Bullrich se ubicó como la figura con mayor imagen positiva del país al registrar un 44 por ciento, seguida por Javier Milei y Axel Kicillof, quienes comparten un 39 y un 38 por ciento de aprobación, respectivamente. Sin embargo, la exministra de Seguridad acumula un 51 por ciento de imagen negativa, mientras que el presidente alcanza un 59 por ciento de rechazo y el gobernador bonaerense un 58 por ciento.
Al analizar la política exterior, el informe reveló que un 48,5 por ciento de los encuestados posee una imagen negativa de los Estados Unidos, frente a un 34,5 por ciento de valoración positiva. Esta postura se ve respaldada por el deseo del 47,8 por ciento de la población de buscar relaciones diplomáticas más distantes con la potencia norteamericana. Asimismo, la figura del líder estadounidense Donald Trump recoge una fuerte resistencia en el territorio nacional, acumulando un 57 por ciento de imagen negativa. El rechazo al mandatario extranjero se vincula directamente con la mirada local hacia el plano geopolítico interno, ya que un contundente 66,3 por ciento de los argentinos sostiene que Trump ejerce mucha influencia sobre las decisiones tomadas por el presidente Javier Milei. (www.REALPOLITIK.com.ar)