Alejandro Batista, abogado y especialista en derecho y tecnología de la Universidad Nacional de La Plata, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el vertiginoso avance de la inteligencia artificial, su impacto en el mundo del trabajo y el inédito colapso que sufrió la Justicia de Chile tras la presentación masiva de escritos automatizados. Durante la entrevista, el docente e investigador remarcó la urgencia de fijar pautas éticas, capacitar al personal y dictar regulaciones para evitar el uso imprudente de estas tecnologías.
"Un abogado en Chile utilizó un bot de inteligencia artificial para presentar 38.400 escritos en un solo fin de semana. Para tomar una dimensión, esa misma tarea le hubiera llevado cinco años de manera manual. Los sistemas no estaban preparados para esa carga y colapsaron por completo", explicó Batista al describir el episodio que obligó a una reunión de emergencia de la Corte Suprema del país vecino.
El especialista advirtió que la inteligencia artificial ya no es solo una herramienta de consulta, sino un actor transversal que reorganiza las dinámicas laborales cotidianas. "Hoy el jefe puede ser un algoritmo, no solo en plataformas de delivery o transporte, sino en talleres, la administración pública o los tribunales. La OIT ya emitió normativas al respecto porque estos sistemas evalúan el desempeño humano y provocan transformaciones profundas en la sociedad", señaló.
Asimismo, alertó sobre los peligros del fenómeno conocido como Shadow AI o "inteligencia artificial en las sombras", donde los empleados utilizan herramientas comerciales de IA sin el conocimiento ni el marco regulatorio del organismo en el que trabajan. "No tener políticas ni regulación es peor que prohibir, porque la prohibición no frena el uso. Si un trabajador utiliza una IA gratuita con datos personales o sensibles de la función pública, pone en riesgo la privacidad y la soberanía tecnológica del Estado por falta de capacitación", sostuvo.
Batista destacó que diversos ámbitos de la provincia de Buenos Aires, incluyendo la UNLP, el Colegio de Abogacía y la propia Suprema Corte bonaerense, ya se encuentran debatiendo y redactando lineamientos para el uso responsable de la IA. No obstante, remarcó que Argentina aún carece de una ley marco a nivel nacional, por lo que suele tomarse como referencia el esquema normativo de la Unión Europea, el cual clasifica el uso de la tecnología según sus niveles de riesgo.
"No se puede tratar el tema de manera general. No es lo mismo usar IA para que te recomiende una serie que para decidir una contratación, otorgar una cobertura médica o resolver un fallo judicial. El desafío es lograr que la tecnología mejore la atención al ciudadano sin que ello sea a costa de sus derechos fundamentales", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)