El gobierno de Axel Kicillof puso en marcha una contratación multimillonaria para la adquisición de juguetes destinados al ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, conducido por Andrés Larroque. Se trata de la licitación pública Nro. 9/2026, expediente EX-2026-21481336-GDEBA-DSTAMDCGP y proceso de compra 371-0645-LPU26, cuyo objeto formal es la “adquisición de juguetes” de acuerdo con las condiciones establecidas por los pliegos particulares y técnicos.
El presupuesto oficial no pasa inadvertido: asciende exactamente a 4.935.100.000 pesos, es decir, casi 5.000 millones de pesos destinados a la adquisición. Pero el volumen económico de la operación no es el único elemento que coloca al expediente bajo la lupa.

Entre las empresas que participaron del procedimiento aparece Il Tedesco SA, una histórica proveedora del estado provincial cuyo nombre quedó asociado durante los últimos años a distintas controversias relacionadas con las contrataciones públicas bonaerenses.
El monto inicial de la licitación asciende a 4.935,1 millones, pero las propias condiciones establecidas por el ministerio de Desarrollo de la Comunidad dejan abierta una puerta considerablemente mayor.
El artículo 33 del pliego de condiciones particulares establece que la adquisición podrá ser incrementada “hasta 100 por ciento del valor total adjudicado”, en caso de resultar necesario por un aumento de la población destinataria y teniendo en consideración el contexto socioeconómico. De utilizarse íntegramente esa posibilidad sobre un contrato equivalente al presupuesto oficial, la contratación podría alcanzar aproximadamente los 9.870,2 millones. Un monto considerable para una provincia en crisis.

El dato cobra relevancia por la magnitud de los recursos involucrados y porque el procedimiento establece condiciones de contratación particularmente amplias: los juguetes deberán ser entregados en depósitos operados por el ministerio en La Plata y el AMBA dentro de un plazo de hasta 30 días corridos desde el perfeccionamiento del contrato.
La participación de Il Tedesco SA vuelve a colocar sobre la mesa el historial de una firma que atraviesa administraciones provinciales y que continúa interviniendo activamente en contrataciones públicas bonaerenses. La empresa estuvo presidida formalmente por Ana Julia Becker. Documentación publicada en el Boletín Oficial bonaerense acredita que, en enero de 2015, Becker fue designada presidenta del directorio de Il Tedesco.
Incluso antes de la causa que alcanzó al entorno de Durand, Il Tedesco ya registraba antecedentes administrativos como proveedora: en 2014, la Contaduría General bonaerense tramitó un procedimiento contra la firma por el incumplimiento de una orden de compra.

El recorrido societario posterior también muestra una reiteración de nombres. Tras la salida de Ana Julia Becker de la presidencia de Il Tedesco, en 2018 el directorio estaba encabezado por Mariela Andrea Militello, con Filomena Liguori como vicepresidenta y Alejandro Salvador Ferrer como director titular. En 2021, a ese mismo esquema se sumó Cleber Néstor Becker como director suplente. Militello y Liguori continuaron apareciendo posteriormente en la conducción y, tras un breve paso de Trinidad Ferrer por la presidencia en 2025, en marzo de 2026 Alejandro Salvador Ferrer fue designado presidente, acompañado nuevamente por Liguori como directora suplente.
Los cruces empresariales exceden a Il Tedesco. En abril de 2023, Filomena Liguori transfirió la habilitación comercial de un gimnasio ubicado en Camino Centenario 2825, en Gonnet, a Complejo Olimpo NMFS SA, cuyos integrantes declarados en el aviso eran Ana Julia Becker y María Magalí Becker. Un año después, Ana Julia Becker fue designada presidenta de esa sociedad, con María Magalí Becker como directora suplente.
El nombre de Becker también apareció vinculado al empresario Leandro Durand, a quien distintas publicaciones de la época identificaban como su esposo. Durand quedó bajo investigación en una causa por presuntas maniobras con contrataciones públicas durante la administración de Daniel Scioli.
En septiembre de 2016, en el marco de aquella investigación, el fiscal de Delitos Complejos de La Plata, Jorge Paolini, pidió la detención de nueve personas acusadas de integrar una estructura que habría intervenido en maniobras con licitaciones del ministerio de Salud bonaerense. Durand aparecía entre los investigados.
Las actuaciones estaban relacionadas con presuntos delitos de asociación ilícita y fraudes reiterados en perjuicio de la administración pública y alcanzaban a empresarios y exfuncionarios del área de Salud provincial.
Il Tedesco no desapareció del universo de proveedores estatales después de aquel episodio. Por el contrario, continuó participando y obteniendo contratos durante la administración de Axel Kicillof.
La versatilidad comercial de la compañía constituye otro aspecto singular de su trayectoria como proveedora. Durante los últimos años, Il Tedesco apareció vinculada a contrataciones de naturaleza considerablemente diferente entre sí.
En 2020, por ejemplo, el gobierno bonaerense le adjudicó una compra por aproximadamente 3,2 millones de pesos para la adquisición de pecheras destinadas al programa “Bonaerenses Solidarias y Solidarios”. Ese mismo año, documentación oficial registra otra contratación del ministerio de Desarrollo de la Comunidad a favor de Il Tedesco, esta vez para la adquisición de alimentos, mediante un convenio marco provincial.

Posteriormente volvió a participar de procedimientos relacionados con insumos institucionales y otros bienes adquiridos por diferentes organismos provinciales. Ahora su nombre aparece nuevamente entre los interesados en una contratación estatal, pero esta vez dentro de una licitación destinada a la compra de juguetes por casi 5.000 millones de pesos.
La amplitud de rubros en los que aparece la firma resulta particularmente llamativa teniendo en cuenta que, durante años, también estuvo asociada a la provisión de elementos e insumos de limpieza.
Precisamente uno de los episodios más controvertidos vinculados con Il Tedesco ocurrió durante la primera administración de Kicillof. En marzo de 2021 trascendió un memorándum de la dirección General de Cultura y Educación bonaerense relacionado con productos entregados por la compañía a consejos escolares de la Provincia.
De acuerdo con aquella documentación, un lote de productos de limpieza provistos por Il Tedesco no poseía la concentración de hipoclorito de sodio requerida. La situación obligó a disponer el reemplazo del producto y dio lugar al anuncio de actuaciones administrativas correspondientes.
El episodio resultaba especialmente sensible por el contexto: ocurrió durante la pandemia de coronavirus, cuando los elementos de higiene y desinfección ocupaban un lugar central dentro de los protocolos implementados en dependencias públicas y establecimientos educativos. Pese a aquellos cuestionamientos, la compañía continuó formando parte del universo de proveedores bonaerenses.
La continuidad no es solamente histórica. Registros oficiales muestran que Il Tedesco siguió siendo adjudicataria de contrataciones de la provincia de Buenos Aires durante los últimos años.
En 2023, por ejemplo, se aprobó un procedimiento para la adquisición de insumos institucionales en el cual resultaron adjudicadas varias compañías, entre ellas Il Tedesco. Durante 2024, resoluciones oficiales volvieron a mencionar a la firma dentro de procedimientos de revisión de precios correspondientes a contratos provinciales.
La relación continúa hasta la actualidad: documentación publicada en el Boletín Oficial bonaerense en junio de 2026 registra a Il Tedesco como oferente admitida en otra contratación pública y adjudicataria de uno de sus renglones. Lejos de tratarse de un proveedor que hubiera quedado marginado después de las controversias del pasado, la empresa mantuvo una presencia sostenida dentro del sistema de compras públicas bonaerense.
La contratación todavía debe atravesar las instancias administrativas correspondientes hasta quedar definitivamente adjudicada. Pero el expediente reúne dos elementos que inevitablemente colocan el procedimiento bajo observación.
Por un lado, su extraordinaria dimensión económica: una compra de juguetes presupuestada en casi 5.000 millones de pesos, con una cláusula que permitiría ampliar hasta un 100 por ciento el valor finalmente adjudicado.
Por otro, la reaparición entre los oferentes de Il Tedesco SA, una compañía que lleva años participando de negocios con el Estado bonaerense, que fue presidida por Ana Julia Becker —identificada en publicaciones de la época como esposa del empresario Leandro Durand, investigado por presuntas maniobras con licitaciones durante el sciolismo— y que posteriormente quedó involucrada en cuestionamientos por productos de limpieza entregados a organismos provinciales.
Ahora vuelve a escena en uno de los procesos de compra más voluminosos del ministerio de Desarrollo de la Comunidad: casi 5.000 millones para comprar juguetes, con la posibilidad contractual de llevar el volumen de la operación a prácticamente 10.000 millones.
Una cifra que, por sí sola, obliga a mirar con lupa quiénes competirán por quedarse con el negocio y bajo qué criterios la Provincia decidirá finalmente repartirlo. (www.REALPOLITIK.com.ar)