El abogado Jerónimo Guerrero Iraola dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y analizó el rechazo en el Senado a distintos aspectos de la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsada por el gobierno de Javier Milei. En ese marco, destacó la movilización social vinculada a la defensa de la soberanía y cuestionó las políticas oficiales de extranjerización del territorio.
Guerrero Iraola consideró que la resistencia generada alrededor del proyecto significó un punto de inflexión político. “El logro más importante, me parece que es que logramos instalar algo que nos estaba costando mucho y es ponerle el bonete de vendepatria a Javier Milei, a Federico Sturzenegger y a Patricia Bullrich”, sostuvo.
En esa línea, remarcó que esa caracterización no surgió de manera circunstancial, sino que forma parte de una discusión que, según explicó, se viene desarrollando desde hace tiempo. “Nosotros incluso en este espacio hemos dicho en innumerable cantidad de oportunidades, esto es un plan sistemático entrega de la soberanía”, afirmó el abogado.
Para Guerrero Iraola, la movilización también permitió instalar una idea de soberanía que trascendió las diferencias políticas y sociales. “Me parece que lo que sucedió fue un verdadero punto de inflexión porque yo creo que de aquí en más cada cuestión que estos tipos intenten pasar o emprender ya tienen en la frente como el etiquetado frontal exceso de vende patria”, expresó.
El abogado vinculó la movilización por la soberanía con el gesto protagonizado por integrantes de la Selección argentina durante el partido ante Inglaterra. En ese sentido, destacó el impacto político y simbólico que tuvo la aparición de la bandera de Malvinas. “Argentina ganó el Mundial de la soberanía y eso vale más que cualquier estrella”, afirmó Guerrero Iraola, quien sostuvo que el seleccionado ya había alcanzado el máximo reconocimiento deportivo, pero que ese gesto permitió agregar una dimensión política a su épica.
A su vez, valoró el rol de los principales referentes del equipo nacional y especialmente el liderazgo de Lionel Messi. “Messi, que estaba viviendo un tormento espiritual, una tormenta de arena metafísica, es un flaco que desde su liderazgo, ya demostró con creces todo lo que puede dar”, manifestó.
Para el abogado, lo sucedido permitió reconstruir una idea colectiva alrededor de la soberanía y la pertenencia nacional. “Ganó el concepto de patria entendida como casa común y me parece que eso es un logro de una potencia política zarpada”, sostuvo.
Guerrero Iraola también llamó a evitar que esa movilización derive en una profundización de las divisiones existentes y planteó la necesidad de sostener la discusión sobre la soberanía. “Lo único que tenemos que hacer cuando aparece algo por lo que luchar, algo por lo que expresarnos, es no romper el estado de cosas que nos llevaron a poder concebirlo”, señaló.
En ese sentido, remarcó: “Me parece que lo que no hay que hacer ahora es sobreactuar. Hay que seguir trabajando por la soberanía”. Y agregó: “La patria no se vende. No jodan con esto”, como síntesis del límite que, según su mirada, debería atravesar cualquier discusión sobre la extranjerización del territorio.

Al analizar el proyecto oficial, el abogado cuestionó el concepto de “inviolabilidad de la propiedad privada” utilizado para denominar parte de la iniciativa. “Lo que están haciendo esta manga de rufianes es utilizar un término que en realidad dice nada pero que esconde mucho”, afirmó.
Según Guerrero Iraola, la discusión no puede reducirse al derecho individual sobre la propiedad, sino que debe contemplar las capacidades del Estado para tomar decisiones estratégicas. “La soberanía es poder tener las herramientas al momento de tomar decisión para poder llegar de un punto a otro. Lo que quiere Milei es que el Estado esté en el mejor de los casos atado de pies y manos y que no pueda tomar ninguna decisión en el siglo XXI”, sostuvo.
El abogado también cuestionó la posibilidad de que grandes extensiones de territorio queden concentradas en manos privadas y advirtió sobre las consecuencias que podría generar esa situación. “Pablo Quirno dijo, ‘si quieren venir a comprar La Plata, vengan, cómprenla’”, señaló.
Durante la entrevista, Guerrero Iraola se refirió además al emprendimiento de 32 mil hectáreas en Mendoza mencionado por el programa y asociado al empresario argentino-español Martín Varsavsky. El proyecto, según se explicó, cuenta con infraestructura destinada a afrontar un eventual escenario de colapso global.
Al respecto, el abogado lanzó una definición contundente: “Esto es el garca de Noé. Es un espacio construido para que si el mundo colapsa haya 10 millonarios que puedan comer rico, que no puedan tener problemas”.
Para Guerrero Iraola, el principal problema no reside únicamente en quién sea el propietario del territorio, sino en la posibilidad de construir espacios que queden sustraídos de las regulaciones y controles estatales. “El ordenamiento y el uso territorial tiene que ser siempre una potestad del Estado”, sostuvo.
En esa línea, advirtió que este tipo de proyectos podrían convertirse en estructuras con reglas propias. “Este proyecto en sí mismo el problema que tiene es que busca ser un estado dentro del Estado, un estado con sus propias reglas, un estado en donde yo puedo prescindir de todas las dimensiones comunitarias”, afirmó.
El abogado también planteó que el derecho a la propiedad privada no puede ser entendido como ilimitado y destacó la necesidad de contemplar el bien común. “Ningún derecho es absoluto. Ni el más profundo y lindo de los derechos que se nos ocurra es absoluto”, expresó.
Para Guerrero Iraola, la discusión sobre la ley de tierras debe ser incorporada a un análisis más amplio de las políticas impulsadas por el Gobierno. “Nosotros hablamos de plan sistemático de entrega de la soberanía, porque para mí hay una cuestión que es hasta pedagógica, es el diseño de un estado bobó, es la forma de construir un estado que no pueda regular, que no pueda reglamentar, que no pueda ejercer poder de policía y que no puede ejercer poder de control”, afirmó.
Y profundizó: “Cuando asuma un gobierno que quiera hacer algo distinto que se puede hacer porque estamos en condiciones, porque Argentina tiene todo para romperla toda, no vamos a tener una puta herramienta de la que echar mano para poder conseguirlo”.
En el cierre, Guerrero Iraola volvió sobre el concepto del refugio construido para los sectores más ricos y cuestionó la lógica social detrás de ese tipo de emprendimientos. “Los mismos que cuando la cosa explote, de la inviabilidad de este proyecto global económico que están gestando, van a estar mirándonos del lado de adentro del Arca de Noé, mientras nosotros estemos con la ñata contra el vidrio tratando de subsistir ahogándonos”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)