Clara Chevalier, secretaria General de CONADU, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el conflicto universitario, el desmantelamiento de organismos científicos, la situación salarial y el debate por la ley de Tierras. La dirigente sindical advirtió sobre el impacto de las políticas de ajuste y defendió la articulación entre los distintos sectores de la comunidad universitaria.
En relación con la jornada de lucha protagonizada por trabajadores docentes y no docentes, Chevalier sostuvo que la protesta estuvo vinculada también con la situación de los organismos científicos. “Tuvimos una jornada para denunciar el cientificidio que está habiendo”, señaló, y puso como ejemplo los despidos y el desmantelamiento de áreas estratégicas del Estado.
En ese sentido, apuntó contra la situación de la Comisión Nacional de Energía Atómica y otros organismos científicos. “Una enorme cantidad de despidos, despidos que no van a encontrar reemplazo, líneas de trabajo históricas para el Estado argentino que viene sosteniendo desde la década del 50 que se está desmantelando”, afirmó.
La secretaria general de CONADU remarcó además que la pérdida de trabajadores especializados tiene consecuencias que exceden el presente. “Reconstruir es mucho más trabajoso que destruir”, sostuvo, y explicó que existen conocimientos y capacidades profesionales que no pueden recuperarse rápidamente una vez que se desarman los equipos de trabajo.
Chevalier también alertó por la situación que atraviesan las universidades nacionales y aseguró que el deterioro salarial ya produjo una pérdida significativa de trabajadores. “Nos pasa en las universidades, ya tenemos a esta altura 15.000 docentes que han renunciado”, afirmó.
Según explicó, la situación también afecta la posibilidad de cubrir cargos que quedan vacantes. “Nosotros sabemos feacientemente de cargos que no se pueden cubrir porque no es fácil cubrirlo y porque los salarios, además, no invitan a nadie”, señaló la dirigente.
La dirigente sindical defendió el carácter público de la universidad argentina y destacó la dimensión del sistema construido durante décadas. “También sostener un sistema público universitario gratuito con más de 65 universidades con 2 millones de estudiantes. Son cosas que no están en los planes que hacen las potencias para nosotros”, expresó.
En esa línea, advirtió sobre las consecuencias de desarticular esas estructuras. “Si los desmantelamos, además nos va a costar volver a transitarlos porque no está en los planes de los grandes que deciden el mundo”, sostuvo.
La secretaria general de CONADU consideró que la defensa de la universidad requiere también unidad entre los distintos sectores. “Realmente está en riesgo el sistema universitario tal como lo conocemos”, afirmó, y destacó el trabajo conjunto con CONADU Histórica y otros actores de la comunidad universitaria.
Respecto del plan de lucha, Chevalier confirmó que la próxima semana CONADU instalará una carpa frente al Palacio Pizzurno. “La semana que viene se cumplen 300 días de incumplimiento de la ley de financiamiento. Así que vamos a estar haciendo actividades con toda la comunidad universitaria”, explicó.
La dirigente también anticipó nuevas medidas de fuerza para las semanas siguientes. “Luego la semana posterior a eso tenemos las 48 horas de paro, que viene articulándose bien ampliamente ahí en todo el sistema universitario”, señaló.
Además, cuestionó la forma en que el gobierno comunicó la convocatoria a la paritaria universitaria. “La verdad que tienen esta política de amedrentamiento, anuncian que todo paro está injustificado en ese marco, mientras nosotros estamos discutiendo las medidas”, afirmó.
Chevalier destacó especialmente la articulación entre las organizaciones sindicales universitarias y consideró que esa unidad constituye una de las principales fortalezas del reclamo. “Yo creo que también una de las fortalezas del conflicto universitario tiene que ver con esa unidad, con la posibilidad de que todos los sectores que por ahí podemos tener discusiones en cosas. La verdad que estamos todos diciendo, esto es insostenible”, sostuvo.
En ese marco, cuestionó la estrategia del Gobierno de fragmentar a los distintos sectores sociales. “El gobierno quiere fragmentar todo el tiempo”, aseguró. Y agregó: “Frente a eso es importante responder con lucha y con articulación”.
Como integrante del Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), Chevalier también analizó la movilización contra la Ley de Tierras y destacó que el debate excedió ampliamente el ámbito sindical y político. “La cuestión de tierras lo vimos como un tema de primer orden”, sostuvo.
En particular, resaltó la participación de distintos sectores sociales en la discusión. “Hubo movimientos bien particulares en torno a la cuestión de tierras y eso me parece muy destacable el rol de la Iglesia Católica, me parece muy destacable el rol que también tuvieron científicos que investigaban el tema”, afirmó.
Para la dirigente, la discusión permitió poner en debate una problemática histórica vinculada con la propiedad de la tierra en Argentina. “Nos pusieron a discutir en profundidad el tema de la tierra. En cada territorio se discutió cómo se estaba conformando esa extranjerización, quiénes estaban presentes”, explicó.
Chevalier también vinculó el debate por la Ley de Tierras con la crisis habitacional y el deterioro de los ingresos de los trabajadores. “Nuestro salario no alcanza para cubrir alquiler y comida. Tan simple como eso”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la cuestión de los alquileres dejó de ser un problema circunscripto a las grandes ciudades. “La cuestión de los alquileres se ha vuelto algo urgente, que antes era algo de capital se ha vuelto algo urgente en buena parte del territorio nacional. Está difícil alquilar en todos lados”, señaló.
La dirigente adelantó además que el FRESU presentará un cálculo del salario mínimo vital y móvil. “Vamos a estar el martes que viene presentando el salario mínimo vital y móvil. Lo vamos a hacer en la carpa frente a Palacio Pizzurno”, anunció.
Finalmente, Chevalier se mostró crítica del rumbo del Gobierno y aseguró que la defensa de la universidad pública continuará pese al contexto adverso. “Claramente tenemos enfrente un gobierno que si pudiera nos erradicaría”, sostuvo.
La secretaria general de CONADU planteó que cada avance en materia de derechos constituye una forma de resistencia. “Lograr alguna instancia paritaria, lograr una ley, ir arrinconándolos, es triunfo porque como decía al comienzo, no está en los planes del Fondo Monetario Internacional que la Argentina tenga 65 universidades”, afirmó.
Finalmente, dejó una definición sobre la persistencia del sistema universitario público: “Si seguimos existiendo es por nuestra propia testarudez y así lo seguiremos haciendo y también con el horizonte de marcarle un límite a este gobierno y tratar de construir un país en el que la educación tenga un lugar que no sea el del descarte”. (www.REALPOLITIK.com.ar)