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Por Martín Carrizo
Alejandro Olmos Gaona, historiador especializado en deuda externa y el Fondo Monetario Internacional (FMI), dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la verdadera naturaleza de la relación entre la Argentina y el organismo internacional. Durante la entrevista, cuestionó la idea de que los préstamos respondan a una intención filantrópica, remarcó que el FMI actúa como un factor de dominación para imponer condiciones económicas y advirtió sobre la pérdida de soberanía frente al poder financiero.
"Nosotros tenemos una larga historia que empezó en 1958 con el primer acuerdo de Arturo Frondizi y después tuvimos una enorme cantidad. El Fondo no te cobra intereses como un banco extranjero, pero cuando te da plata establece las condiciones económicas del país: cuál va a ser la política de ajuste y cuáles las restricciones presupuestarias", señaló Olmos Gaona al referirse al rol estructural del organismo.
En ese sentido, explicó que las decisiones de otorgar fondos responden a criterios políticos de las potencias centrales más allá de los dictámenes técnicos internos. "El Fondo no es una institución inocua que nos quiere ayudar; es un instrumento inescindiblemente relacionado con el poder financiero. Los técnicos mostraban que la deuda no se podía pagar, pero en Estados Unidos dijeron 'mandémosles plata' para sostener determinados gobiernos. El Fondo siempre sabe que te va a cobrar y te diseña lo que tenés que hacer", afirmó.
El especialista comparó las partidas presupuestarias destinadas al pago de servicios de deuda con la inversión en áreas sensibles como la salud pública. "En el presupuesto hay 3 billones de pesos para salud y 14 billones para pago de intereses de la deuda. A esos 3 billones, el gobierno le recortó recursos para cerrar el superávit fiscal, y al oficialismo no le importa de dónde recorta: afecta a las universidades, a la ciencia, a la tecnología y a la salud", sostuvo.
Asimismo, cuestionó la falta de control sobre la gestión de los recursos públicos y el blindaje institucional del que goza el organismo. "El Fondo es la única institución en el mundo que tiene inmunidades absolutas para no ser sometido a juicio en ninguna parte. Aceptamos condicionamientos que comprometen el desarrollo nacional mientras la población sufre las consecuencias de las recetas de ajuste", subrayó.
Por último, el historiador lamentó el direccionamiento de la política económica y apeló a la construcción de una alternativa institucional que ponga freno al endeudamiento. "La Argentina ha abandonado su soberanía fundamentalmente sometiéndose al sistema financiero, a las exigencias de los acreedores y prorrogando su jurisdicción al exterior. Cuando un país pierde su soberanía efectiva, nada puede funcionar hasta que haya una opción política que decida frenarlo definitivamente", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)