Julián Poncetta, dramaturgo y director de Yunta de bueyes, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la obra que se presentará el sábado 29 de agosto a las 21.00 en La Mercería. El espectáculo nació a partir de un proceso de taller y propone una mirada sobre la rutina, las ausencias y los intentos fallidos por modificar una realidad que parece repetirse.
Poncetta explicó que el proyecto surgió de un proceso colectivo que fue transformándose con el tiempo. "Yunta es un espectáculo que surge de un proceso de un taller que daba hace unos años con un grupo avanzados de ese taller", relató el director, quien detalló que inicialmente trabajaban sobre otra obra ambientada también en un pueblo.
Con el paso del tiempo, distintos integrantes dejaron el proyecto y aquella primera versión dejó de ser posible. A partir de esa situación, el equipo comenzó una nueva etapa de creación. "Empezamos a hacer como una especie de versión nueva de una historia basado un poco en esa primer obra", señaló Poncetta sobre el origen de la propuesta.
El proceso se apoyó especialmente en la improvisación y la exploración escénica para construir una nueva historia. "Esa primera fue como una especie de inspiración y empezamos a trabajar a partir de improvisación y exploración y en una situación de laboratorio una nueva versión de este pueblo", explicó el dramaturgo.
La obra está protagonizada por cuatro personajes que se encuentran atrapados en un escenario particular, marcado por la repetición y el absurdo. Según Poncetta, "estos cuatro personajes que están como en una especie de limbo absurdo, que es este pueblo Yunta de bueyes" atraviesan diariamente una situación similar.
En ese contexto, los personajes repiten acciones con la expectativa de que algo finalmente cambie. "Hay algo de ese absurdo, esas cosas que un poco esos gestos, esas acciones, esos pensamientos que vamos como repitiendo como si en algún momento fueran a por decir una manera a modificar algo. A modificar la realidad", sostuvo.
La imposibilidad de modificar aquello que los rodea también genera una dimensión dramática, pero sin abandonar el humor. "Hay algo absurdo, un poco patético también, de que bueno, de que eso fracasa, de que eso fracasa, al mismo tiempo que es un poco dramático también saca alguna que otra risa", destacó el director.
Poncetta también remarcó que las dificultades atravesadas durante el propio proceso creativo terminaron incorporándose al universo de la obra. "El pueblo en sí se hace mucho cargo de una línea, del espectáculo que no está tal vez por delante o es visible, pero sí tiene esta carga de lo que fue el proceso", explicó.
En ese sentido, las personas que fueron dejando el proyecto se transformaron en una presencia indirecta dentro de la historia. "Esas ausencias, esa gente que se fue yendo en el universo, en el mundo de la obra, es una ausencia concreta también, es un peso", afirmó Poncetta.
La propuesta también trabaja con elementos del grotesco y con la idea de las máscaras que las personas utilizan frente a los demás. "De pronto hay momentos donde eso se empieza a resquebrajar, empieza a meternos hacia el interior de esos personajes, hacia sus lugares vulnerables, hacia eso que quieren esconder", señaló.
El director destacó además la importancia del acompañamiento del público para las producciones independientes. La función será el sábado 29 de agosto a las 21 horas en La Mercería, y las entradas pueden reservarse a través de Alternativa Teatral.
"Nosotros necesitamos el apoyo del público más que nunca. Esto siempre lo planteo y siempre lo menciono", expresó Poncetta, quien invitó a acercarse a propuestas que se apartan de los formatos más habituales.
En esa línea, remarcó el trabajo que existe detrás de este tipo de producciones: "Tiene mucho corazón, tiene mucho esfuerzo detrás, tiene mucha artesanía y es super importante que ustedes estén y completen el hecho ese escénico porque sin el público no hay nada".
Finalmente, Poncetta describió a Yunta de bueyes como una obra que no propone un relato completamente lineal y que incorpora distintas formas narrativas. "No es un relato lineal, no deja a nadie fuera y bueno, va encontrando formas de que los distintos públicos se vayan metiendo y se vayan enganchando en la obra", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)