Mariela Quintanilla, madre de Iara Nardelli, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre la falta de avances tras el hallazgo de los restos de su hija de 16 años en Mar del Plata, la pérdida de pruebas por ruptura de la cadena de custodia y la responsabilidad de la institución Aldeas Infantiles, donde la joven se encontraba bajo tutela judicial antes de su desaparición.
"Desde el primer momento sostuvieron la hipótesis de que Iara se había suicidado y que una jauría de perros se había comido el resto del cuerpo. Sin embargo, las pericias de la policía científica sobre la ropa confirmaron que no presentaba roturas compatibles con mordeduras de animales, sino cortes de arma blanca", remarcó Quintanilla al cuestionar la versión oficial.
En ese sentido, la mujer cuestionó duramente el reciente informe pericial enviado desde la morgue de Junín, el cual reveló que las prendas con manchas de sangre y muestras de cabello halladas en la escena no se resguardaron adecuadamente. "No se pudo comprobar nada más que un perfil incompleto porque los elementos no fueron guardados bajo la cadena de custodia correspondiente", denunció.
Quintanilla apuntó directamente contra las autoridades del hogar Aldeas Infantiles, de donde la adolescente salió el 30 de junio de 2023 sin que se activara ningún control de seguridad. "Es un lugar a puertas abiertas, no hay control, personal de seguridad ni cámaras. A mí me avisaron 24 horas después de su desaparición cuando era una menor bajo su responsabilidad", sostuvo.
Asimismo, la madre lamentó la falta de líneas de investigación en torno al entorno cercano de la víctima y el silencio que rodea al caso en el barrio Virgen de Luján, donde un transeúnte encontró el cráneo y las pertenencias de la joven. "A un supuesto novio que mantenía una relación con mi hija jamás se lo investigó. Hay un pacto de silencio muy triste", afirmó.
Por último, Quintanilla exigió que la fiscalía y la Justicia de Mar del Plata reorienten la investigación para dar con los verdaderos responsables. "Iara era una adolescente de 16 años con proyectos y ganas de vivir, que quería estudiar criminalística. Quiero que se haga justicia por lo que le hicieron, que dejen de hacer circo y encuentren a los culpables", concluyó. (