El dirigente Marcelo Peretta planteó la necesidad de impulsar una política nacional destinada a recuperar la natalidad y fortalecer a las familias argentinas. A través de sus redes sociales, sostuvo que el país atraviesa un proceso de fuerte descenso de los nacimientos y reclamó medidas económicas, laborales y sociales para facilitar la decisión de tener hijos.
Bajo el concepto “Argentina necesita más argentinos”, Peretta manifestó además su coincidencia con Javier Milei en la necesidad de recuperar lo que definió como una “cultura de la vida, la familia y la natalidad”.
ARGENTINA NECESITA MÁS ARGENTINOS 🇦🇷
— Marcelo Peretta (@MarceloPeretta) August 21, 2026
Coincido con Milei en algo fundamental: Argentina necesita recuperar la cultura de la vida, la familia y la natalidad.
Durante años, el progresismo y distintos lobbies ideológicos instalaron una mirada que relativizó la maternidad, convirtió…
Uno de los principales argumentos utilizados por Peretta son los datos sobre la evolución de los nacimientos en Argentina.
Según las cifras mencionadas en su publicación, en 2014 nacieron alrededor de 777.000 argentinos, mientras que en 2024 fueron 413.135, lo que representa una caída cercana al 46%.
El dirigente también señaló que la tasa global de fecundidad llegó a 1,23 hijos por mujer, un nivel considerablemente inferior al denominado nivel de reemplazo poblacional, estimado en aproximadamente 2,1 hijos por mujer.
Para Peretta, esta tendencia no constituye solamente un fenómeno demográfico, sino que también puede tener consecuencias económicas, laborales y sociales a largo plazo.
En su planteo, Peretta cuestionó las transformaciones culturales de las últimas décadas y apuntó contra sectores que, según su interpretación, “relativizaron la maternidad” y presentaron a la familia tradicional como una institución del pasado.
El dirigente vinculó esa discusión con el descenso de la natalidad y sostuvo que el Estado debería generar condiciones para que las personas puedan tener hijos sin que eso implique abandonar sus estudios, empleos, profesiones o proyectos personales.
La propuesta busca colocar nuevamente la familia y la natalidad en el centro de la agenda pública.
Como parte de su planteo, Peretta propuso avanzar con una Ley Nacional de Fortalecimiento Familiar.
Entre las medidas que enumeró se encuentran:
El objetivo declarado es reducir las dificultades económicas y sociales que pueden influir en la decisión de formar una familia.
Uno de los puntos centrales del planteo es que tener hijos no debería significar para una persona abandonar su desarrollo profesional o educativo.
En esa línea, Peretta sostiene que las políticas públicas deberían apuntar a compatibilizar maternidad, paternidad, empleo, estudios y desarrollo personal.
La propuesta combina así medidas vinculadas con impuestos, vivienda, licencias laborales, cuidado infantil, fertilidad y asistencia durante el embarazo.
El planteo también incorpora una definición explícita sobre el debate en torno al aborto.
Peretta sostuvo que “defender la vida no es abandonar a la mujer” y propuso que las políticas destinadas a promover la natalidad estén acompañadas por mecanismos de asistencia para las mujeres embarazadas.
Desde esa perspectiva, plantea que el Estado debería garantizar acompañamiento económico y social para evitar que la maternidad sea percibida como incompatible con los proyectos personales.
Se trata de una posición que vuelve a colocar en la discusión pública el vínculo entre natalidad, políticas familiares y debate sobre el aborto, tres cuestiones que atraviesan desde hace años la agenda política argentina.
Más allá de las posiciones políticas expresadas por Peretta, el descenso de la natalidad constituye un fenómeno demográfico de relevancia para Argentina.
Una reducción sostenida de los nacimientos puede modificar progresivamente la estructura etaria de la población, con una mayor proporción de adultos mayores y una menor cantidad de personas en edad laboral.
Ese proceso también puede generar desafíos para los sistemas previsional, sanitario y educativo, además de impactar sobre el mercado laboral y la dinámica económica del país.
En ese contexto, el debate sobre cómo incentivar la natalidad sin restringir las decisiones individuales aparece como uno de los desafíos que deberán abordar las políticas públicas en los próximos años.
Peretta también vinculó la cuestión demográfica con el futuro económico del país.
Según su planteo, una Argentina con más nacimientos y familias permitiría contar a largo plazo con más trabajadores, mayor capacidad productiva y una población territorialmente más integrada.
La discusión, por lo tanto, excede la cuestión estrictamente familiar y se incorpora a un debate más amplio sobre el modelo de país y su evolución demográfica.
La propuesta de una Ley Nacional de Fortalecimiento Familiar busca instalar esa discusión en la agenda política, con incentivos económicos y sociales orientados a que formar una familia vuelva a ser, en palabras de Peretta, “una posibilidad real”.