Pocos días antes del show en Uniclub donde Loquero celebró los 25 años de su emblemático disco “Fantasy”, el guitarrista Yamandú explicó el verdadero motivo por el cual ese álbum suena tan distinto a “Temor morboso a la exposición pública” y a “Club de solos”, los dos primeros: “Hubo un problema técnico en mi guitarra, ya que la grabé en un equipo al que no le andaban una de sus válvulas y a partir de ahí el sonido quedó un poco más claro y no tan distorsionado. Al principio no me gustaba, pero después me fui amigando a medida que lo mezclábamos y, finalmente, estuvo bien”.
A su lado, el cantante Chary analiza esa historia desde un lado más crudo y a la vez poético: “La guitarra salió de un equipo roto y tal vez nosotros también estábamos un poquito rotos, jaja, así que estuvo bien que quedara así… a pesar de que distanció a la gente a la que le gustaba más el sonido de los dos primeros discos. Finalmente, con el tiempo todo se convirtió en parte de lo mismo”.
Dos décadas y media después, el grupo se convirtió en una auténtica leyenda no solo de la escena punk en particular sino de la cultura rock argentina en general, con un agregado que los distingue de la mayoría de los otros colegas del género: su crecimiento lo hicieron desde su Mar del Plata de origen sin sacar nunca su pie de aquella arena, incluso cuando la repercusión de “Fantasy” les permitió hacer su primera gira europea.
Un Uniclub de bote a bote con localidades agotadas varios días antes de la función hicieron presagiar que sobrevendría una noche inolvidable y así fue con una formación monolítica apoyada en el eje fundacional de Chary y Yamandú más los hermanos Ito y Aku Almada en la base rítimica de la batería y el bajo.
La lista comenzó a las 21 horas puntual como no podía ser de otra manera: con “Atlántida”, la obra de apertura del entrañable “Fantasy”, disco que fue repasado de punta a punta a través de sus 17 temas. También hubo lugar para otros discos y llegar a aproximadamente cuatro decenas de temas que pisaron toda la frondosa discografía de Loquero (onda álbumes en total, el último de ellos fue la segunda parte de “Espíritu de 3 tonos”, publicado el año pasado).
“Nosotros también estamos un poquito rotos y destrozados”, reconoció Yamandú. “Como las personas que nos iban a ver a nosotros al principio: la generación que sobrevivió a los finales de los 80. Somos sobrevivientes, mientras muchos otros murieron o quedaron en el camino”. Para Chary, la aldea que pintaron es la que venía su habitación desolada de aquellos tiempos donde el futuro no ofrecía gran perspectiva. Sin embargo, 25 años después Loquero está de pie y entregando faenas inolvidables como la vivida en aquella noche de sábado en el Abasto porteño. (www.REALPOLITIK.com.ar)