La concejal platense de Fuerza Patria y médica psiquiatra, Micaela Maggio, analizó en RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) el impacto de las modificaciones presupuestarias y la exigencia de firmas psiquiátricas en el interior bonaerense. Además, profundizó en los factores socioeconómicos del suicidio, el registro estadístico en adultos mayores y los protocolos de prevención comunitarios.
Maggio se refirió a la intención del gobierno nacional de reformar la ley de Salud Mental y cuestionó duramente la orientación del proyecto. “Es un retroceso en materia de salud mental. Primero, porque quita el artículo que obliga al gobierno nacional a destinar presupuesto. Segundo, por un criterio de accesibilidad: la propuesta exige sí o sí la firma de un psiquiatra para concretar una internación”, explicó la profesional.
En la actualidad, la legislación vigente requiere la firma de dos profesionales de la salud, de los cuales al menos uno debe ser psicólogo o psiquiatra, permitiendo la intervención de trabajadores sociales, médicos clínicos o enfermeros para autorizar el ingreso hospitalario de urgencia.
“En La Plata tenemos presencia de psiquiatras en las guardias, pero en el interior bonaerense no es así. En General Belgrano, por ejemplo, no hay psiquiatra de guardia ni de planta permanente; van una vez por semana o cada 15 días a cumplir un bloque horario. Si la ley exige la presencia presencial de un psiquiatra, esas personas se quedan directamente sin acceso a una internación tras un intento de suicidio”, alertó Maggio.
A nivel nacional, se estima que existen entre 4.000 y 6.000 psiquiatras en todo el país, concentrándose la mitad de ellos en la provincia de Buenos Aires. “Poner al psiquiatra en un lugar de preponderancia respecto al resto de las disciplinas no es más científico; es un intento corporativo que termina operando en detrimento del usuario”, agregó.
Al analizar el incremento global de las conductas autolesivas y los suicidios consumados, Maggio vinculó la problemática con el deterioro del tejido social y el contexto económico. “La Organización Mundial de la Salud alerta sobre factores de riesgo de peso como la situación económica, las deudas y la falta de empleo. El fenómeno se agudiza en los países de menores ingresos”, sostuvo.
Asimismo, distinguió la manifestación de estos cuadros en distintas franjas etarias y advirtió sobre las fallas de diagnóstico en la tercera edad: “En los jóvenes la consulta suele etiquetarse rápidamente como intento de suicidio. En los adultos mayores, cuando hay una ingesta excesiva de medicación, muchas veces se atribuye a la vejez o a una confusión. Al entrevistarlos, la persona expresa abiertamente que quería morir. Por eso se está trabajando fuertemente en ajustar los registros estadísticos en el sistema de vigilancia en salud”.
En el ámbito local, la concejal indicó que en la ciudad de La Plata se notifican más de 200 intentos de suicidio al año. “Hasta hace poco se veía una menor incidencia en sectores con proyectos de vida como los estudiantes universitarios. En el último tiempo comenzamos a observar un fenómeno novedoso: intentos y suicidios consumados en personas que tienen un proyecto académico o profesional, atravesadas por la falta de expectativa de futuro y el aislamiento”, detalló.
Respecto a la respuesta estatal, la edila destacó las líneas de acción que articulan el municipio platense y la provincia de Buenos Aires en materia de prevención, asistencia y posvención. Entre los programas mencionados, resaltó los talleres escolares “La salud mental la hacemos entre todos”, el funcionamiento de psicólogos en los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), los equipos de atención a las violencias y el acompañamiento posterior a los entornos de las víctimas.
Finalmente, Maggio hizo hincapié en la responsabilidad social y mediática al comunicar estos casos, recordando las recomendaciones del Ministerio de Salud provincial: “Hay que erradicar los detalles. No se debe difundir el método utilizado, el lugar ni la identidad o profesión de la persona, porque eso genera un efecto de identificación riesgoso. Lo correcto es informar de manera sobria y comunicar siempre las vías de ayuda disponibles”. (www.REALPOLITIK.com.ar)