El docente y dirigente político Fernando Esteche analizó en RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) las repercusiones tras la detención de Fernando Cerimedo y advirtió que el episodio no representa un hecho aislado, sino que expone una estructura internacional orientada a intervenir en los procesos electorales de América Latina. Según explicó, se trata de una red financiera y mediática con base en Estados Unidos que opera de manera permanente sobre la agenda política regional.
"El caso de Cerimedo desnuda un ecosistema de servicios digitales, de manipulación de algoritmos y de disputa de sentidos. Es un esquema fundamentalmente republicano, anclado en Florida y Miami, que interviene directamente en la ingeniería electoral de nuestros países", señaló Esteche.
En esa línea, remarcó que las figuras locales operan como engranajes secundarios de una arquitectura más amplia. "Cerimedo es apenas un nodo. Los verdaderos jefes de este esquema son lobistas norteamericanos de categoría FARA, como Brad Parscale o Damián Merlo, financiados por magnates como Farris Wilks o Tim Dunn. Son estructuras como Atlas Network que ya han intervenido en las elecciones de Honduras, Colombia, Brasil y en el plebiscito constitucional de Chile", precisó.
El analista internacional también diferenció la naturaleza de los consultores locales respecto de los actores globales que financian estas operaciones. "Tipos como Cerimedo operan más como mercenarios; le han hecho campañas tanto al oficialismo como a la oposición. En cambio, los financistas y los estrategas norteamericanos tienen una densidad ideológica clara, vinculada al cristianismo fundamentalista, al sionismo y al lobby cubanoamericano de Marco Rubio. Esto forma parte del 'Estado profundo' y funciona con o sin Donald Trump en la Casa Blanca", sostuvo.
Respecto a la capacidad de respuesta de los sectores populares frente a estas estrategias digitales, Esteche consideró que la sola denuncia resulta insuficiente para alterar la correlación de fuerzas. "El campo nacional y popular está muy desarticulado y desorientado frente a estas nuevas derechas disruptivas. Revelar estas operaciones sirve para salpicar en la política doméstica, pero no cambia la fortaleza ni los fierros del enemigo. Para disputar el sentido hay que construir herramientas propias y apelar a una profunda capilaridad popular", afirmó.
Por último, el analista advirtió que los grupos de poder ya evalúan alternativas ante un eventual desgaste de las opciones de gobierno actuales. "El sistema siempre trabaja en un rebarajamiento hemisférico. No se van a quedar de brazos cruzados si un esquema se agota; ya están construyendo variables de reemplazo, ya sea mediante nuevos perfiles outsider o a través del reacomodamiento de la política formal", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)