El Municipio de Morón avanza con la tercerización de la distribución de las boletas de las tasas municipales y la decisión ya genera preocupación entre los trabajadores que hasta ahora tenían a su cargo esa tarea.
De acuerdo con la documentación analizada, la empresa Alba fue contratada mediante un procedimiento de Licitación Privada para hacerse cargo del reparto. El servicio tendría un costo de aproximadamente $136 millones cada cuatro meses, lo que proyectado anualmente representa una erogación cercana a los $400 millones con fondos municipales.
La medida pone bajo la lupa el futuro del área de Promotores Municipales, cuyos trabajadores realizaban históricamente la entrega de las boletas en domicilios particulares, comercios e industrias del distrito.
Según la información relevada, el área cuenta con un plantel que podría ubicarse entre 50 y 60 promotores, aunque otras estimaciones elevan el impacto potencial sobre el personal municipal a entre 70 y 100 trabajadores, dependiendo de cómo se implemente la reorganización.
Por el momento, no existe una comunicación oficial del Municipio de Morón que confirme despidos masivos, el cierre del área o la reubicación de sus trabajadores.
Sin embargo, entre los empleados existe preocupación ante la posibilidad de que la tercerización implique una reducción de las tareas que actualmente realizan los promotores y, eventualmente, afecte sus puestos laborales.
Referentes sindicales vinculados al sector también aguardan respuestas de las autoridades municipales luego de haber presentado una nota para conocer cuál será el futuro de los trabajadores involucrados.
La situación se produce en el marco del proceso de ajuste y reorganización que viene atravesando la estructura municipal.
Uno de los puntos que genera mayor atención es el monto destinado al nuevo servicio. La contratación contempla un desembolso de $136 millones por cada período de cuatro meses. De mantenerse ese esquema durante un año, el costo rondaría los $408 millones.
Hasta ahora, la distribución de las tasas era realizada directamente por personal municipal. Con el nuevo esquema, una empresa privada pasará a desarrollar una tarea que históricamente estuvo dentro de la estructura del Municipio.
El debate, por lo tanto, no pasa únicamente por el monto de la contratación, sino también por el destino de los recursos públicos y por el impacto que la tercerización podría tener sobre los trabajadores municipales.
Otro de los aspectos que aparecen en la documentación es el recorrido relativamente reciente de Alba dentro del mercado de servicios postales y de distribución.
Según los datos consignados en la investigación, la firma habría sido constituida alrededor de 2021/2022, mientras que su incorporación formal a los registros de prestadores postales del ENACOM se produjo durante 2026.
En particular, la empresa fue incorporada mediante la Disposición Sintetizada ENACOM N° PP 1.387, correspondiente al 14 de abril de 2026, identificada como DI-2026-6671-APN-DNLAYR#ENACOM, y publicada en el Boletín Oficial el 20 de abril de 2026.
Este dato abre otro interrogante: qué antecedentes y experiencia específica fueron considerados por el Municipio al momento de seleccionar a la empresa para realizar la distribución masiva de las tasas municipales.
La contratación de Alba se realizó mediante una Licitación Privada, mecanismo que se diferencia de una contratación directa pero que tampoco tiene el alcance abierto de una Licitación Pública.
En este tipo de procedimiento, el Estado convoca a un conjunto determinado de proveedores para que presenten sus ofertas. Por eso, uno de los puntos que podría resultar relevante para conocer en profundidad el proceso es qué empresas fueron invitadas a participar, cuántas presentaron ofertas, cuáles fueron las propuestas económicas y cuáles fueron los criterios utilizados para seleccionar a Alba.
Esos datos permitirían determinar si la oferta finalmente adjudicada fue la más conveniente para las arcas municipales y bajo qué condiciones se decidió avanzar con la tercerización.
La contratación de Alba también se inscribe en una discusión más amplia sobre la incorporación de empresas privadas para prestar servicios que anteriormente eran desarrollados por trabajadores municipales.
En este caso, el Municipio deberá afrontar un gasto anual que podría superar los $400 millones, mientras que paralelamente crece la incertidumbre entre quienes hasta ahora tenían asignada la distribución de las tasas.
La pregunta que queda planteada es concreta: si el Municipio necesita seguir realizando la distribución de las boletas, ¿por qué dejar de hacerlo con personal propio para contratar una empresa privada por cientos de millones de pesos?
La respuesta oficial del Ejecutivo de Morón será clave para determinar si la medida responde a una cuestión de eficiencia, reducción de costos, reorganización administrativa o a una decisión de avanzar con la tercerización de determinadas funciones municipales.
Por ahora, mientras la empresa prepara su desembarco operativo, los trabajadores esperan definiciones sobre su futuro laboral y el Municipio todavía no confirmó públicamente qué ocurrirá con el área de Promotores Municipales. (www.REALPOLITIK.com.ar)