Lunes 31 de agosto de 2026

Opinión

Panorama político

El desgaste de Milei abre un vacío y el círculo rojo busca un nuevo “outsider” para 2027

31/08/26 | El ajuste y el deterioro económico erosionan el apoyo a Milei, mientras una parte del electorado busca una alternativa por fuera de la vieja política.


facebook sharing button Compartir
twitter sharing button Twittear
whatsapp sharing button Compartir
telegram sharing button Compartir
print sharing button Impresión
gmail sharing button Correo electrónico
Por:
Gustavo Zandonadi

"Que no nos salen las cuentas, que las reformas nunca se acaban", cantaba Joan Manuel Serrat, en 1981, en su desgarradora e imperecedera "A quien corresponda". Casi medio siglo después de editada, la lírica del catalán se convirtió en una descripción  del humor social argentino de 2026. Parafraseando al poeta, la Argentina cayó en manos de "unos locos con carnet". Las cuentas no cierran en los hogares, en las empresas y en el Estado, la paciencia, que como Alejandro Lerner, quieren "darle tiempo" tiene pocos argumentos frente a un salario que no compar ni siquiera la canasta básica.

Una vez más, aparece en quienes compraron el discurso libertario, el cansancio por un ajuste -siempre el ajuste- en la búsqueda de un derrame que no llega y que empieza a mostrar su lado más cruel y oscuro. Con niveles de morosidad récord, con un gobierno que trabaja para los bancos y con una dirigencia sindical que se parece más a un auto con problemas en en burro de arranque, que a una entidad defensora de los trabajadores, el panorama se viene muy complicado para el gobierno en las urnas. Todo parece indicar que los militantes que se pongan la camiseta mileista en 2027, tendrán un trabajo insalubre.

El periodiosmo es una profesión que permite descubir o recordar, según el número de DNI. Los que empiezan con 10, 20 o 30 millones, recordamos. Los que arrancan con 40 millones, descubren. Los que ya vivieron algo, en 2023 tenían edad suficiente para recordar el desastre económico que dejó el Proceso de Reorganización Nacional, la corrupción menemista -también su sumisión en política exterior- y el fracasado engendro de Cambiemos. Ahora los de 40 millones tienen su primer desencanto. Están pagando caro la soberbia que los llevó a menospreciar la experiencia de los que "viejos meados". 

Desde 2015 la politica argentina tiene un comportamiento particular: la tolerancia con los gobiernos es cada vez más corta. La etapa que abrió Eduardo Duhalde en 2002 -sepultando para siempre a la Convertibilidad- nos trajo a Néstor y Cristina, con un total de tres gestiones consecutivas. Después fue el tiempo de Mauricio Macri, que no obtuvo la reelección, y de Javier Milei, que de continuar todo como está, también la tendría difícil.

El vacío de representación no se llena automáticamente con las "novedades" de la vieja politica, que no es otra cosa que el espejo retrovisor. En las barriadas y en las mesas de la clase media empobrecida empieza a flotar una verdad incómoda, según la cuál "todo tiempo pasado fue mejor". Ese reconocimiento no significa que inmediatamente se traduzca en votos. Significa que la realidad hacen que el que votó a Milei no esté seguro de apostar nuevamete por él. 

Para millones de argentinos, reconocer que el pasado era mejor no es algo que vaya más de admitir el fracaso libertario. Hay muchos factores por los cuales los ex mileistas no votarían al kirchnerismo. Opera allí una cuestión de piel, un rencor remanente hacia el peronismo y, sobre todo, una trampa de orgullo: el votante no quiere confesar su fracaso por escrito. Una cosa es reconocerlo en la mesa de café, otra muy distinta, sería votar por algo que ponga a Cristina Kirchner en un sitio que no están dispuestos a concederle. 

Despejando la maleza

En este desierto de alternativas, el círculo rojo empieza a hablar de "mileismo sin Milei" y el inconsciente colectivo empiezan a podar la maleza buscando una persona que cumpla dos requisitos: no ser parte de los fracasos y venir con ideas verdaderamente nuevas. En otras palabras, buscan un conductor, alquien que los represente. Buscan un "outsider". Uno nuevo, por que el economista despeinado ya es parte de al casta a la que decía venir a combatir. 

Ahí aparecen los operadores para tirar nombres. El problema es que el laboratorio choca con la velocidad del resentimiento social. Marcos Galperín aparece en el radar, pero el humor social lo coloca en el casillero opuesto: por estos días, con una clase media asfixiada por las tarjetas y las billeteras virtuales, el empresario corporiza al arquetipo del cobrador inflexible, por no decir del usurero. No se puede ser el salvador de la patria y, al mismo tiempo, el verdugo del saldo deudor de los endeudados.

La búsqueda de un reemplazo

El otro nombre que empieza a circular en algunos sectores de la rosca mediática es el de Daniel HadadAbogado, periodista y empresario, conoce como pocos el pulso de la opinión pública, el lenguaje del poder y los movimientos del ecosistema digital. Su figura aparece, justamente, en un momento en el que parte del círculo rojo busca una salida ordenada al desencanto libertario.

Hadad tiene experiencia, volumen mediático y una capacidad evidente para leer climas de época. Pero ahí también aparece la pregunta de fondo: si su eventual desembarco político representaría una verdadera novedad o apenas una versión más prolija, moderada y administrable de una agenda que ya mostró sus límites sociales.

Otro nombre que también estuvo dando vueltas fue el de Dante Gebel, aunque por ahora no terminó de despegar como alternativa concreta. La tarea de la crónica política será, justamente, ir separando las novedades reales de los ensayos de laboratorio.

Cada semana, el gobierno ofrece nueva materia prima para el espanto: una medida más dura, una provocación innecesaria o una señal de desconexión frente al bolsillo. La sociedad busca una salida, pero el laberinto sigue bloqueado entre el orgullo de no volver al pasado y la trampa de aceptar como futuro una versión apenas maquillada del presente.

La maleza crece rápido en la Argentina. Pero la verdad del bolsillo, tarde o temprano, siempre pasa la podadora.

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias

¡Escuchá Radio Realpolitik FM en vivo!