Juan Pablo Peralta, periodista acreditado en Casa Rosada, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y relató el episodio ocurrido en la sala de prensa, donde fueron encontradas pertenencias revueltas y algunos objetos personales sustraídos. El periodista explicó que el hecho también volvió a poner en discusión las condiciones en las que trabajan los comunicadores dentro de la sede del Poder Ejecutivo.
Peralta detalló que el inconveniente comenzó durante el fin de semana, cuando la sala de periodistas debería permanecer cerrada y bajo custodia de la Casa Militar. "Hoy se complicó eso. Eran las nueve de la mañana, había compañeros que estaban más temprano y seguimos esperando ahí hasta las ocho, por lo menos en mi caso, hasta las nueve y monedas que nos vinieran a abrir", relató.
Según explicó, al ingresar encontraron los cajones y distintos sectores de la sala revueltos. "Lo que se encontró básicamente es que habían revuelto todo, una suerte de robo cuando se hace en una vivienda, entra a la casa y encuentra que están todos los cajones revueltos, las cosas tiradas", describió. Entre los objetos sustraídos mencionó elementos personales y algunos auriculares, aunque no fueron robadas las computadoras que pertenecen a la sala.
El periodista señaló además que el episodio resulta llamativo por el nivel de seguridad que existe en el edificio presidencial. "No deja de ser también paradójico, porque en realidad uno puede decir, sí, ustedes son muy autárquicos, todo lo que vos quieras, pero no deja de ser la Casa Rosada, o sea, ahí hay una contradicción", sostuvo. Tras la denuncia, intervino personal de la Casa Militar y se realizaron peritajes en el lugar para intentar determinar cómo ocurrió el ingreso.
En otro tramo de la entrevista, Peralta vinculó el episodio con las restricciones que, según denunció, afectan desde hace tiempo a los periodistas acreditados en Casa Rosada. "Nosotros casi no podemos trabajar, no podemos caminar por los pasillos, estamos encerrados en la sala", afirmó, y cuestionó especialmente los controles y el acompañamiento permanente durante los desplazamientos dentro del edificio.
El periodista también describió el procedimiento de ingreso y permanencia de los acreditados. "Nos sacamos una huella digital y entramos por la comisaría, y ahí somos testeados personalmente y previamente lo que llevamos encima, y ahí recién nos dan la acreditación que nos la quitan cuando nos vamos", explicó. Según Peralta, actualmente los aproximadamente 60 periodistas acreditados deben atravesar este mecanismo cada vez que ingresan.
Peralta consideró que el escenario genera un clima de presión sobre quienes trabajan en la Casa de Gobierno. "A algunos les suena, y a mí también me suena intimidatorio, porque me tienen que venir a revisar un cajón o la computadora, y lo que hay en la computadora no hay nada que esconder, son las notas que publicamos, todo es público", afirmó. En ese sentido, cuestionó que las autoridades no hayan logrado revertir las restricciones pese a los reclamos de los trabajadores de prensa.
El periodista fue particularmente crítico con lo que definió como un esquema de temor dentro de la Casa Rosada. "La idea es que no vengamos más, esa es la idea que tiene el gobierno, que no nos engañen con cosas absurdas, porque esa es la idea, intimidarnos, asustarnos", manifestó durante la entrevista. También aseguró que existen limitaciones para que trabajadores y funcionarios mantengan conversaciones con los periodistas dentro del edificio.
En esa línea, Peralta cuestionó el contraste entre las medidas de seguridad que rodean a las principales autoridades y el robo ocurrido en la sala de prensa. "Todo un circo, que después queda desmontado cuando ves que hay un supuesto ratero dentro de la sala de periodistas y te roba", expresó. Para el acreditado, el episodio vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento de los controles de seguridad dentro de la sede presidencial.
Finalmente, Peralta ratificó su decisión de continuar realizando su trabajo pese a las restricciones. "Voy a venir hasta el último día y de última cubriré desde la puerta de Casa Rosada, lo hemos dicho, se ven más cosas a veces que desde adentro ahora", sostuvo. Y concluyó con una crítica a las condiciones actuales de trabajo: "No se puede ir para el ala norte, para el ala sur, no se puede caminar por el patio de las palmeras". (www.REALPOLITIK.com.ar)