Sábado 5 de septiembre de 2026

Cultura

Del papel a la escena

Alejandra Fiori y su recorrido artístico: “Empecé fusionando cine y teatro”

05/09/26 | La escritora y directora Ale Fiori habló sobre sus comienzos, su proceso creativo y sus proyectos actuales en cine y teatro.


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Por:
Jorge Sarno

Alejandra Fiori, escritora y directora de cine y teatro, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su trayectoria artística, sus comienzos en la escritura y la manera particular en la que desarrolla sus obras. Con una carrera que comenzó durante su infancia, recordó la influencia decisiva de su abuela y explicó cómo las historias y los personajes aparecen en su imaginación. “Me tengo que remontar a los 8 años”, relató.

Fiori contó que aquella inquietud por escribir surgió en un contexto familiar marcado por la imaginación y las conversaciones con su abuela, una mujer a la que definió como extraordinaria. “Mi abuela tenía una cabeza enorme, yo a los 8 años estaba hablando de reencarnación, de platos voladores, de dramas románticos, de tanta info”, recordó sobre sus primeros acercamientos a mundos que luego alimentarían su producción artística.

La directora explicó que, pese a comenzar a escribir muy pequeña, durante muchos años mantuvo esa actividad en un plano privado hasta que decidió compartir sus trabajos. “Empecé muy chica, pero todo fue privado hasta muchos años después que se me ocurre decir, ¿por qué no hago algo?”, señaló. Según relató, sus historias no suelen surgir directamente de experiencias personales, aunque reconoce que las emociones conocidas a lo largo de la vida terminan transformándose en la ficción.

Uno de los aspectos más particulares de su proceso creativo es que Fiori no se sienta deliberadamente a escribir siguiendo una estructura determinada. “Como soy autodidacta, no tengo un método”, explicó, antes de describir una forma de creación que, según sus palabras, ocurre de manera casi espontánea.

Su recorrido autodidacta también atravesó la dirección cinematográfica y teatral. Fiori explicó que aprendió a partir de la práctica y de la investigación, incorporando distintas tareas detrás de cámara. “Siempre tuve muy claro lo que quería hacer. Soy profesora de ciegos y de motores y tengo toda una vida en discapacidad, o sea, nada que ver con esto”, contó, aunque aclaró que el arte estuvo presente durante toda su vida.

En el teatro, Fiori desarrolló una propuesta atravesada por su experiencia cinematográfica. La directora recordó que comenzó haciendo cine y luego se enamoró del escenario, hasta construir una manera propia de combinar ambos lenguajes. “Yo empecé fusionando cine y teatro”, afirmó, al recordar una de sus primeras experiencias teatrales, que fue definida por algunos espectadores como la posibilidad de “contar una película en vivo”.

Para Fiori, la diferencia entre ambos lenguajes también está determinada por la relación con los actores y el público. “El teatro es el aquí y ahora”, sostuvo, y destacó que cada función tiene características irrepetibles. En el cine, en cambio, los tiempos de trabajo y las posibilidades de montaje generan otra dinámica: “En el cine tiene otros tiempos, la dirección es distinta”, explicó.

El actor como parte de la creación

La directora también hizo hincapié en la importancia de que los intérpretes puedan apropiarse de los personajes durante los ensayos. “A mí me parece que uno puede escribir algo, pero si yo no le doy participación al actor a que se lo apropie, este es como que queda en un papel y no me interesa eso”, afirmó. Su objetivo, explicó, es conseguir que las actuaciones sean creíbles y que cada intérprete pueda potenciar aquello que ofrece.

En ese sentido, Fiori reconoció que algunas veces los actores terminaron modificando el rumbo de un personaje respecto de lo que ella había imaginado originalmente. Sin embargo, diferenció esa transformación surgida durante el proceso de ensayo de los cambios producidos directamente en escena. “Me ha pasado con actores y actrices. Porque me parece que es una falta de respeto incluso a los compañeros”, consideró.

Consultada sobre si su principal objetivo es contar una historia o provocar una reacción en el espectador, la directora respondió que ambas cosas son importantes. “Siempre eh intenté dejar algo”, explicó. Para Fiori, una obra adquiere un valor especial cuando consigue permanecer en la cabeza del público después de terminada la función.

La artista también reivindicó el disfrute durante el proceso creativo, incluso cuando trabaja con historias dramáticas. “Yo cuento drama y siempre le digo a la gente que trabaja conmigo, si nosotros no nos divertimos haciendo drama, no hagamos nada”, expresó. Y agregó: “El que tiene que llorar o emocionarse el público”. En esa línea, destacó el placer que encuentra en trabajar junto a actores y equipos técnicos.

Entre sus proyectos actuales se encuentra Cuerdas sueltas, un ciclo de obras cortas que volverá a escena el 12 de septiembre en el Teatro La Lechusa. Fiori explicó que el formato representó un desafío, ya que implicaba trabajar varias piezas independientes y, al mismo tiempo, conseguir un equilibrio dentro del conjunto. “Fue todo un descubrimiento porque la verdad que te diría que armar tantas obras cortas y hacerlo funcional, porque yo necesito que el ciclo tenga un equilibrio”, relató.

A la par, la directora trabaja en Hueso de caracú, una obra ambientada en la década del 50 que nació de una manera inesperada. Fiori contó que regresaba de un viaje por Catamarca, Córdoba y La Rioja cuando comenzó a imaginar una historia vinculada con pueblos originarios. “Me estoy bañando, lavando la cabeza y baja la historia con el nombre de los personajes, lo que iban a vivir en la década en tal contexto”, recordó. Entre esos personajes aparecieron Manuel, Ernesto, Evita y Juan.

Fiori también recordó algunas de sus experiencias en el cine independiente, entre ellas una película realizada con recursos mínimos y con la colaboración de personas de distintos ámbitos. “Y la hicimos sin un peso. Porque uno pone el auto, el otro pone los sandwichitos”, contó sobre aquella producción, que fue filmada en distintos puntos de La Plata y terminó llegando al catálogo del INCAA.

A pesar de las dificultades y de no haber recibido subsidios, la directora sostuvo que continúa apostando por concretar sus proyectos. “Yo hago, intento, hago, no me voy a quedar sin hacer algo que tenga ganas”, afirmó. Actualmente atraviesa una etapa de fuerte actividad artística, con proyectos teatrales y cinematográficos, y con la intención de continuar desarrollando las historias que aparecen en su particular proceso creativo. (www.REALPOLITIK.com.ar) 

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