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Por Luciano Barroso
El ingeniero electromecánico Javier Idzi dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el avance de la electromovilidad, las dificultades que atraviesa el sector y las posibilidades que ofrece esta tecnología. En ese marco, explicó que las conversiones de vehículos se frenaron por los costos de los insumos, aunque destacó el crecimiento de la oferta de unidades eléctricas de fábrica.
Idzi señaló que el escenario cambió respecto de los primeros años de la electromovilidad. “Creo que cuando Occidente pensó que habían llegado al límite de los autos clásicos de combustión, China empezó a explorar hace 10 años atrás y hoy está muy por sobre el nivel de cualquier país del mundo, muy elevado por escala, por fabricación, por tecnología, por absolutamente todo”, afirmó.
Uno de los principales cuestionamientos que reciben los vehículos eléctricos está relacionado con su autonomía. Sin embargo, el especialista consideró que se trata más de una percepción que de una limitación concreta: “Hoy cualquier auto de fábrica eléctrico está en el orden de los 300, 400, 500 km de autonomía”. En ese sentido, sostuvo que para los recorridos habituales de la mayoría de los usuarios esa capacidad resulta suficiente.
También destacó que los precios de algunos modelos eléctricos ya permiten competir con los vehículos convencionales. “El auto eléctrico más barato es el auto de Argentina 0 km más barato del mercado”, aseguró, y explicó que una unidad de alrededor de 17 mil dólares puede alcanzar unos 300 kilómetros de autonomía con una carga.
En cuanto a la infraestructura, Idzi remarcó que la recarga doméstica permite incorporar el vehículo eléctrico a la rutina cotidiana sin depender necesariamente de estaciones de servicio. “Vas a cargar en tu casa todos los días como el celular”, sostuvo, y agregó que con un cargador Wallbox de 7 kW, un vehículo puede quedar cargado en aproximadamente dos horas.
Frente a las dudas sobre el impacto que tendría una expansión masiva de los autos eléctricos sobre el sistema energético, el ingeniero planteó que existe margen para acompañar el crecimiento. “Un auto eléctrico cargando en tu casa no es más que un aire acondicionado grande”, explicó, al tiempo que consideró necesario desarrollar las condiciones para que la infraestructura acompañe el avance de la electromovilidad.
Idzi también puso el foco en la huella ambiental de estos vehículos y planteó una diferencia entre el proceso de fabricación y su utilización posterior. “Hay una parte que tenemos que contar y que no podemos negar, que es la huella de carbono en la fabricación”, reconoció. Según explicó, una vez que el vehículo comienza a circular, el impacto de su operación disminuye considerablemente debido a la ausencia de combustibles y numerosos elementos de mantenimiento.
Para el especialista, el desarrollo tecnológico pasa actualmente por mejorar las baterías, especialmente su densidad energética, peso, duración y precio. “El Santo Grial de esto, que el auto va a ser eléctrico para mí, yo no tengo duda, que el vehículo, el que vamos a usar todos los días, va a ser eléctrico”, afirmó.
En esa línea, destacó la evolución que experimentaron las baterías de litio durante los últimos años. “Las baterías están ganando densidad energética, están ganando ciclos de vida, que es la otra pregunta que permanentemente nos hacen. Y está bajando de precio”, explicó. Además, sostuvo que, pese a que las baterías todavía representan una parte importante del valor de un automóvil eléctrico, su duración permite relativizar el temor a un reemplazo prematuro.
Idzi también explicó que prácticamente cualquier vehículo puede ser convertido a propulsión eléctrica, aunque el peso es un factor determinante para definir el resultado. “Cualquier auto podemos convertir, incluso las lanchas. El tema es el precio”, señaló, y recomendó priorizar vehículos livianos porque el peso tiene un impacto directo sobre la autonomía.
El ingeniero contó además sus experiencias con vehículos de mayor tamaño y destacó las posibilidades de la tecnología eléctrica en vehículos 4x4. “A baja velocidad, yo no tengo problema, yo la fabrico”, sostuvo al referirse a una Mercedes convertida, y remarcó el control que permiten los motores eléctricos en terrenos complejos.
Finalmente, Idzi explicó que el desarrollo de la electromovilidad no se limita a los automóviles y también alcanza a embarcaciones, trenes y otros vehículos. Para el especialista, el avance de las baterías será determinante para acelerar esa transformación: “Lo que tenemos que trabajar es la densidad energética de la batería”. (www.REALPOLITIK.com.ar)