Un relevamiento del Observatorio de Datos Estratégicos advierte que casi el 80 por ciento de los inquilinos bonaerenses mantiene deudas activas y que las mudanzas forzosas por falta de pago ya alcanzan al 21,5 por ciento de los hogares en el territorio provincial.
El acceso a la vivienda en el territorio bonaerense atraviesa un escenario crítico en este segundo semestre de 2026. Según el relevamiento, la combinación de una fuerte suba de precios, el endeudamiento masivo para cubrir gastos corrientes y la falta de ingresos suficientes obligó a miles de familias a abandonar sus hogares o a recurrir a programas de asistencia estatal de emergencia. La investigación, que nuclea estadísticas de organismos oficiales y encuestas del sector, expone detalladamente las principales dimensiones de una problemática habitacional que ya impacta de manera directa en el tejido social y financiero de la región.
Este contexto de asfixia presupuestaria en los hogares comenzó a demandar respuestas institucionales directas por parte de los gobiernos locales de la provincia. Ante la imposibilidad de contener los aumentos por las vías tradicionales del mercado, al menos seis distritos bonaerenses implementaron ayudas económicas de emergencia durante 2026 mediante decretos y resoluciones para amortiguar los costos de la vivienda.
En el municipio de Rauch se establecieron subsidios destinados al pago de alquileres por montos de entre 50.000 y 330.000 pesos, fundamentados en la situación de vulnerabilidad de familias con ingresos inestables. Por su parte, en Trenque Lauquen se identificaron decretos de ayudas no reintegrables para el mismo fin, mientras que Luján otorga subsidios sociales y ayudas económicas temporales a través de su secretaría de Desarrollo Humano. En una línea similar, las localidades de Adolfo Gonzales Chaves, Chascomús y San Andrés de Giles registraron y activaron distintos mecanismos de asistencia financiera individualizada para sus habitantes.
La capital provincial funciona como el termómetro perfecto para medir el impacto real de esta crisis sobre el presupuesto familiar. De acuerdo con el séptimo informe municipal sobre el mercado de alquileres de La Plata, el costo de oferta promedio para un departamento de un dormitorio se ubicó en el segundo trimestre de 2026 en 535.636 pesos mensuales. Al sumarle un promedio de 84.602 pesos en concepto de expensas, el costo total para sostener la vivienda alcanzó los 620.238 pesos cada mes. Según los datos analizados, este monto representó el 38,9 por ciento del ingreso familiar promedio en junio, una cifra alarmante si se tiene en cuenta que a nivel nacional el 48,5 por ciento de los hogares inquilinos debe destinar la mitad o más de sus ingresos totales exclusivamente a cubrir el alquiler.
La imposibilidad de llegar a fin de mes empujó a la población a una preocupante rueda de endeudamiento que afecta principalmente a la provincia. El relevamiento muestra que el 78,5 por ciento de los hogares inquilinos bonaerenses mantiene deudas activas, un porcentaje que supera el 64,1 por ciento registrado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se acerca al 80,5 por ciento del interior del país. A escala nacional, el 37 por ciento de los encuestados declaró haberse endeudado específicamente para pagar el alquiler, el 55 por ciento lo hizo para comprar alimentos y el 47 por ciento de los hogares debió recurrir a dos o más trabajos para subsistir. Paralelamente, una muestra realizada por la Defensoría del Pueblo bonaerense sobre 1.408 respuestas en 97 partidos arrojó que el 56,6 por ciento de los participantes tomó un préstamo en los últimos doce meses, y el 73,5 por ciento de ese grupo todavía no lo había podido cancelar.
Este efecto dominó repercute de manera directa en el mantenimiento de los edificios y consorcios de propiedad horizontal. En San Nicolás, los administradores informaron un cumplimiento promedio en el pago de expensas cercano al 70 por ciento frente al 85 por ciento de la medición anterior, registrando atrasos de varios meses y casos graves que llegaron a instancias judiciales. En Mar del Plata, la mora en las expensas fue estimada de forma sectorial entre el 15 y el 20 por ciento, mientras que la plataforma ConsorcioAbierto detectó deudas de expensas en el 16 por ciento de las unidades funcionales de la provincia de Buenos Aires.
Cuando el crédito se agota y los recursos resultan insuficientes, la última opción restante para las familias es abandonar la vivienda. El 21,5 por ciento de los hogares bonaerenses relevados declaró haberse mudado de forma forzosa por no poder sostener el valor del alquiler, superando el promedio nacional del 20 por ciento y evidenciando un salto drástico respecto al semestre anterior, cuando la proporción de mudanzas forzosas en el país se ubicaba en el 13,4 por ciento.
Esta barrera económica golpea con especial dureza a las nuevas generaciones que intentan emanciparse. Un estudio de la Universidad Argentina de la Empresa realizado sobre 1.040 casos nacionales encontró que el 44 por ciento de los jóvenes vive con su madre o padre, y entre quienes permanecen en el hogar familiar, el 27 por ciento afirma de manera contundente que no le dan los números para alquilar.
Además, el 15 por ciento de los jóvenes debió regresar a vivir con sus padres después de haberse independizado, señalando como causas principales la suba del alquiler en un 17 por ciento y la pérdida de empleo o caída de ingresos en un 9 por ciento. La brecha geográfica también se hace notar en este aspecto, ya que en los partidos del Gran Buenos Aires el umbral del 50 por ciento de emancipación se alcanza recién cerca de los 30 años, frente a los 27 años promedio que se observan en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El panorama general del país incluye actualmente a 7,9 millones de personas que viven en hogares inquilinos, lo que representa a unos 3,1 millones de hogares que alquilan bajo un mercado que informa un precio mediano de 600.000 pesos en la provincia de Buenos Aires. Desde el Observatorio de Datos Estratégicos advierten que la problemática habitacional ya excedió la discusión comercial sobre la evolución de los precios de oferta. Se trata de una realidad compleja que impacta directamente en la estructura de financiamiento de las familias, altera los proyectos de independencia de los jóvenes y consolida una creciente y urgente necesidad de asistencia por parte del Estado. (www.REALPOLITIK.com.ar)