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Por Franco D’Amelio
El senador provincial y exministro de Seguridad Sergio Berni volvió a pronunciarse a favor de bajar la edad de imputabilidad, una postura que, según recordó, sostiene desde hace más de 15 años. Sin embargo, cuestionó el modo en que fue diseñada y aprobada la nueva normativa sobre el régimen penal juvenil y advirtió que, sin recursos para aplicarla, la reforma corre el riesgo de profundizar los problemas existentes.
Las declaraciones de Berni se conocieron luego de que la Justicia dispusiera la suspensión durante 60 días de la aplicación del nuevo régimen penal juvenil en la provincia de Buenos Aires, en medio de cuestionamientos sobre las condiciones necesarias para poner en marcha el nuevo esquema.
“Fui el primero en el país, hace más de 15 años, en empezar a plantear la baja de la edad de imputabilidad. Ahora, de la manera que se hizo y de la manera en que se aprobó, esto es totalmente inviable”, sostuvo el legislador bonaerense.
Para el exministro de Seguridad, modificar la edad a partir de la cual los menores pueden ser responsabilizados penalmente constituye apenas una parte del problema. En su visión, cualquier reforma debe estar acompañada por una política integral que permita intervenir sobre las causas que llevan a los jóvenes a cometer delitos y generar herramientas efectivas para evitar la reincidencia.
“Bajar la edad sin presupuesto para resocializar no sirve de nada. Si a ese menor no se lo resocializa, la condena es totalmente ridícula”, afirmó Berni.
En esa línea, remarcó que el Estado necesita contar con recursos suficientes para sostener programas educativos, dispositivos de contención y equipos interdisciplinarios capaces de trabajar con los menores que ingresen al sistema penal.
El dirigente puso especial énfasis en la necesidad de contar con psicoterapeutas, profesionales especializados y herramientas pedagógicas, además de establecimientos adecuados para llevar adelante los procesos de recuperación y reinserción social.
Berni también cuestionó al Gobierno nacional por impulsar una reforma que, según planteó, no estaría acompañada por los fondos necesarios para que las provincias puedan afrontar las nuevas responsabilidades.
El senador advirtió que el cambio en el régimen penal juvenil puede generar una mayor presión sobre los sistemas provinciales si no existe una inversión acorde con las nuevas obligaciones.
En particular, señaló las dificultades que ya atraviesan los institutos de menores de la provincia de Buenos Aires y alertó que sumar nuevos jóvenes al sistema sin ampliar y mejorar previamente la infraestructura podría terminar agravando el escenario.
“Hay que bajar la edad de imputabilidad y darles a las provincias el presupuesto necesario para que tengan las herramientas pedagógicas, psicoterapeutas y profesionales para sacarlos de la criminalidad”, planteó.
El planteo de Berni apunta así a una discusión que excede la edad de imputabilidad: qué hace el Estado con los menores que ingresan al sistema penal y qué herramientas tiene para evitar que vuelvan a delinquir.
Para el senador, una modificación legislativa sin presupuesto, infraestructura y personal especializado puede terminar convirtiéndose en una medida meramente punitiva, sin capacidad real para modificar las trayectorias delictivas.
“Sin recursos, esto lejos de solucionar el problema lo viene a agravar”, concluyó.
La discusión sobre el nuevo régimen penal juvenil vuelve de esta manera a poner el foco no sólo en la responsabilidad penal de los menores, sino también en la capacidad concreta del Estado para garantizar su tratamiento, educación y resocialización. (www.REALPOLITIK.com.ar)