Fernando Tocho, periodista e investigador, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio y alertó sobre el preocupante incremento de los casos en Argentina, la provincia de Buenos Aires y la región del Gran La Plata, remarcando la urgente necesidad de abordar los consumos problemáticos en los jóvenes y la responsabilidad profesional al comunicar.
"Pasamos de 4.000 a más de 5.000 suicidios por año a nivel nacional, es un aumento del 20 por ciento. En la provincia pasamos de tres a cinco casos por día, y en el Gran La Plata nuestro relevamiento nos da al menos 90 suicidios al año. Hoy el suicidio cuadruplica a los homicidios dolosos y supera a los accidentes de tránsito", señaló Tocho al analizar las alarmantes cifras.
En ese sentido, sostuvo que la problemática afecta de manera crítica a un sector social muy específico. "La población que mayor registro de casos presenta es la de 19 a 40 años, plena población económicamente activa. La ludopatía, las apuestas online y los consumos problemáticos están pegando muy duro en los jóvenes, donde la falta de expectativa de futuro resulta determinante", afirmó.
El periodista también reflexionó sobre el tratamiento que la prensa da a estas noticias y la importancia del acompañamiento social. "Sin ánimo de criminalizar a los colegas, está claro que nos falta aprender mucho sobre cómo abordar el tema sin dar detalles del método ni revictimizar a las familias. Del mismo modo, como sociedad debemos ejercitar la escucha activa sin juzgar; prestar atención a alguien que atraviesa una crisis ayuda a asignarle valor a su vida", subrayó.
Tocho apuntó además a la respuesta institucional frente a la crisis de salud mental y destacó avances en el ámbito público. "Que los hospitales empiecen a registrar estos casos con equipos dedicados en las guardias y que la provincia lance un 0800 o cuente con la línea 135 son principios de solución para cuantificar la realidad. El estigma de pedir ayuda o ir al psicólogo debe terminar, hay que abrir el debate público para salvar vidas", remarcó.
Por último, advirtió que la pérdida de espacios comunitarios como los clubes de barrio acentuó el aislamiento emocional de las nuevas generaciones. "Los clubes eran una primera línea de contención que hoy se reemplazó por redes sociales o chatbots que no empatizan. Necesitamos reconstruir los lazos comunitarios y saber que ante una situación límite siempre hay profesionales y líneas de asistencia para contener", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)