Malvinas: 26 ejecutivos, explotación petrolera y una trama offshore bajo la lupa argentina
Por Luciano Barroso
Martín Álvarez dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su recorrido teatral y la presentación de Caryl Chessman, el asesino de la luz roja, un unipersonal dirigido por Guillermo Ale. La obra tendrá una nueva función este viernes a las 21hs en Escenario 40, ubicado en 18 y 19, y aborda la historia del último condenado a muerte ejecutado en la cámara de gas en Estados Unidos.
El actor explicó que la obra nació a partir de una propuesta de su director durante una clase de teatro. "Nació Chessman de una propuesta de Guille en una clase. Me dice, ‘Che, ¿te animas a hacer un unipersonal?’ ‘Dale, listo. Tráete lo que tengas’", recordó Álvarez al reconstruir el origen del proyecto y su primer acercamiento al personaje.
A partir de allí, el intérprete contó que inicialmente había pensado trabajar sobre La Casa de Asterión, de Jorge Luis Borges, pero que la propuesta terminó tomando otro rumbo. "Quiero hacer La Casa de Asterión, una reversión del cuento del minotauro", relató, hasta que Guillermo Ale le planteó utilizar el comienzo y la estructura para desarrollar una obra centrada en la historia de Caryl Chesman.
Álvarez destacó que Chessman permaneció durante 12 años en el corredor de la muerte y que llegó a convertirse en su propio defensor. "Chessman se convirtió en su propio defensor, se hizo abogado y encontraba siempre algún artilugio legal como para poder ir zafando a esa condena de muerte", explicó el actor sobre el recorrido del protagonista.
Según relató, Chessman también desarrolló una importante faceta como escritor durante los años que permaneció condenado. "Él era un gran escritor, escribió cuatro libros autobiográficos y una novela. Dos de ellos fueron bestsellers, hizo mucho dinero y pagaba buenos abogados que también lo asesoraban", señaló Álvarez, quien destacó la particularidad de un personaje que terminó enfrentándose jurídicamente al sistema que lo había condenado.
Uno de los episodios centrales de la historia ocurrió cuando, minutos antes de la ejecución, el gobernador habría intentado comunicarse con la prisión para suspenderla. "Estaba presto para aspirar ese gas letal porque eran sus últimos minutos de vida. Y el gobernador le dice, ‘Bueno, no, después de un análisis del expediente dice, no lo vamos a ejecutar’", contó el actor, quien explicó que un error en el llamado telefónico terminó modificando el desenlace.
En cuanto a la construcción del personaje, Álvarez destacó el trabajo realizado junto a Guillermo Alé a partir de los textos escritos por el propio Chessman. "Los dos leímos los cinco libros. Entonces un poco la parte de los textos estaba canalizada por ese lado", sostuvo. A partir de esas lecturas, ambos fueron trabajando distintas escenas y buscando una interpretación que permitiera recuperar la voz del condenado.
El actor también reflexionó sobre la relación entre intérprete y director y la necesidad de encontrar un equilibrio durante los ensayos. "Tiene que ser un juego de permeabilidad a lo que el director dice, pero también desobedeciendo un poquito y yendo un poquito más", afirmó Álvarez, quien remarcó la importancia de que el actor pueda aportar su propia sensibilidad al proceso creativo.
En ese sentido, sostuvo que la preparación para un espectáculo de estas características exige un compromiso que excede el momento de salir al escenario. "Despojarse de todas las armaduras, es todo un gran proceso, un gran laburo y uno se tiene que brindar y estar, ser actor también es una responsabilidad", expresó. Y agregó: "Es dormir bien, es comer bien, es entrenar, es estar físicamente bien".
Álvarez explicó que esta es su primera experiencia como protagonista de un unipersonal, después de haber participado en más de una decena de obras. "Este es el primer unipersonal, y es un mundo distinto, ni mejor ni peor, tiene sus ventajas, es muy desafiante, sos vos y el escenario", describió el actor, quien además debe interpretar diferentes personajes a lo largo de la función.
Finalmente, destacó el trabajo que implicó preparar los distintos roles y perfeccionar la puesta. "No es fácil. Es un lindo desafío. Tiene todo, conlleva distintas técnicas. Eso lo vas aprendiendo con el devenir de los ensayos, que fueron muchísimos", explicó Álvarez. La obra Caryl Chessman, el asesino de la luz roja se presentará mañama a las 21hs en Escenario 40 y las entradas pueden adquirirse a través de Alternativa Teatral. (www.REALPOLITIK.com.ar)