Una grabación atribuida al comisario mayor Omar Reynaldo Méndez contiene una frase que volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento de la seguridad en Morón: “Acá en Morón no metemos presos a nadie”. El audio se conoció después de una reunión entre autoridades municipales, policiales y representantes del Colegio Emaús, en medio de los reclamos por la inseguridad en El Palomar.
La crisis de seguridad que atraviesa Morón sumó en las últimas horas un nuevo elemento de tensión. Un audio atribuido al comisario mayor Omar Reynaldo Méndez, uno de los responsables de la estructura policial del distrito, comenzó a circular con una definición que generó interrogantes sobre el accionar de las fuerzas de seguridad.
“Acá en Morón no metemos presos a nadie”, se escucha en la grabación difundida por Quinto Poder Argentina.
Por tratarse de un audio atribuido y difundido públicamente sin que en el material aportado se consigne una pericia que confirme su autenticidad, la frase debe ser tomada con cautela. Sin embargo, su contenido adquiere relevancia política por el cargo de quien sería su autor y por el momento en que aparece: Morón atraviesa una creciente presión vecinal por los hechos de inseguridad.
La pregunta que queda planteada es qué quiso decir Méndez con esa expresión y si se trató de una referencia puntual a una situación operativa o de una descripción más amplia sobre el funcionamiento de la Policía en el distrito.
El audio salió a la luz luego de una reunión realizada el 11 de septiembre en el Palacio Municipal de Morón, donde participaron representantes del Colegio Emaús, familias de la comunidad educativa y autoridades municipales y policiales.
El encuentro tuvo como eje los reclamos por la seguridad en las inmediaciones del establecimiento, luego de un violento episodio ocurrido en El Palomar.
Según la información difundida, participaron de las conversaciones el propio Omar Reynaldo Méndez, la jefa de Gabinete municipal Estefanía Franco y el secretario de Seguridad Ciudadana, Damián Cardoso.
También estuvo presente el intendente Lucas Ghi, aunque, de acuerdo con el relato publicado sobre el encuentro, tuvo una participación limitada.
Posteriormente, el Colegio Emaús difundió un comunicado en el que informó sobre la reunión con “autoridades del Municipio de Morón”, el secretario de Seguridad Ciudadana y el comisario regional del distrito, sin mencionar expresamente al jefe comunal.
La institución señaló que el objetivo era avanzar en “medidas concretas de prevención y cuidado” para la comunidad educativa.
Como resultado del encuentro, las autoridades municipales y policiales se comprometieron a implementar desde ese mismo viernes un Operativo de Prevención Extraordinario en las inmediaciones del colegio.
La medida contemplaba un refuerzo de la presencia policial y recursos destinados específicamente a la zona.
El anuncio buscó llevar una respuesta concreta a una comunidad educativa que venía reclamando mayores niveles de seguridad.
Pero el conocimiento posterior del audio atribuido a Méndez introdujo un elemento incómodo en el relato oficial.
Mientras las autoridades anunciaban mayor presencia policial y medidas de prevención, la grabación difundida contenía una frase que, tomada literalmente, plantea un interrogante sobre la capacidad de la estructura de seguridad para detener y poner a disposición de la Justicia a los responsables de delitos.
El impacto político del audio no puede separarse de la crisis que atraviesa el gobierno de Lucas Ghi.
La inseguridad ya había generado movilizaciones vecinales en El Palomar, incluso una protesta que llegó hasta las inmediaciones de la vivienda del intendente.
A partir de allí, la oposición en el Concejo Deliberante avanzó con una interpelación al jefe comunal para exigir explicaciones sobre la política de seguridad del distrito.
La situación se desarrolla, además, mientras el oficialismo enfrenta una fuerte fractura interna y Ghi profundiza su alejamiento del sector de Martín Sabbatella.
La combinación de inseguridad, protesta social, cuestionamientos institucionales y ruptura política dejó al intendente frente a uno de sus escenarios más complejos.
Ahora aparece un nuevo interrogante: qué explicación dará el Ejecutivo municipal sobre el funcionamiento de la seguridad local y qué posición adoptará frente al contenido del audio atribuido al jefe policial.
La frase “Acá en Morón no metemos presos a nadie” puede tener diferentes interpretaciones según el contexto completo de la conversación.
Por eso, antes de convertirla en una conclusión sobre el funcionamiento de la Policía, será necesario determinar la autenticidad de la grabación, el contexto en que fue pronunciada y a qué situación concreta hacía referencia Méndez.
Pero políticamente el problema ya está instalado.
El gobierno municipal necesita demostrar que las medidas anunciadas no son solamente una respuesta circunstancial frente a la presión vecinal y que existe una estrategia sostenida para enfrentar el delito.
En ese escenario, el audio atribuido a un alto jefe policial agrega una pregunta difícil de esquivar: si la propia estructura de seguridad reconoce puertas adentro que en Morón “no se mete preso a nadie”, ¿qué está fallando en la cadena de prevención, detención y respuesta frente al delito?
La respuesta ya no sólo se la reclaman los vecinos de El Palomar. También deberá darla el gobierno de Lucas Ghi frente al Concejo Deliberante y ante una sociedad que empezó a convertir la inseguridad en el principal problema político del distrito. (www.REALPOLITIK.com.ar)