Alejandro Biondini, conductor del Frente Patriota Federal, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y rechazó de manera categórica las versiones que lo vinculaban con un acercamiento al gobernador bonaerense Axel Kicillof. "Nosotros lo desmentimos rotundamente, la verdad que incluso me llama la atención porque fue una nota larga citando gente que había hablado, es decir, un invento detrás de otro invento", afirmó.
El dirigente nacionalista recordó su ruptura con el Partido Justicialista durante el gobierno de Carlos Menem y cuestionó la evolución posterior del espacio. "En el año 1990 de hecho rompí, me fui del Partido Justicialista", señaló, y sostuvo que aquella decisión estuvo vinculada con lo que consideró un abandono de las posiciones nacionales que habían caracterizado al peronismo.
En ese sentido, Biondini diferenció al peronismo histórico del actual PJ y fue contundente respecto de cualquier eventual integración. "Una cosa es el peronismo y otra cosa es el pejotismo", expresó. Y agregó: "Nosotros con el PJ no tenemos nada que ver", al tiempo que rechazó la posibilidad de participar de la interna del partido.
Biondini explicó que el Frente Patriota Federal viene recibiendo dirigentes y militantes provenientes de distintos espacios políticos. "Gente harta del partido justicialista, absolutamente harta, se está sumando al Frente Patriota, así como vienen incluso de otros sectores", sostuvo, y mencionó también la incorporación de personas provenientes de sectores de izquierda.
Para el dirigente, existe un creciente desencanto con las estructuras partidarias tradicionales. "Casi la mitad de la población está harta de los actuales partidos políticos y de los actuales dirigentes, directamente, o vota en blanco o no va a votar", afirmó. Frente a ese escenario, planteó que el objetivo de su espacio es construir una alternativa por fuera de las estructuras que considera parte del sistema político vigente.
Biondini también cuestionó lo que definió como una apropiación del concepto de nacionalismo por parte de diferentes sectores ideológicos. "Ahora todos quieren ser nacionalistas, todos dicen soy nacionalista, entonces lo que se quiere de alguna forma es, como se hizo con la doctrina justicialista, vaciarlo de contenido", sostuvo. Para el dirigente, el nacionalismo que reivindica debe mantener una posición de independencia frente a cualquier potencia extranjera.
Uno de los principales ejes de la entrevista fue la situación de las Islas Malvinas y el interés geopolítico sobre el Atlántico Sur. Biondini cuestionó la posibilidad de una mayor participación estadounidense en la región y advirtió sobre las consecuencias que podría tener para la soberanía argentina. "A nosotros nos están vendiendo un caballo de Troya, vamos a ser nosotros los que le abrimos las puertas", aseguró.
En esa línea, planteó una hipótesis sobre el futuro de Malvinas y sostuvo que podrían generarse mecanismos de administración compartida con participación de distintas potencias. "Seguramente, en los próximos años, una especie de transitorio gobierno tripartito en Malvinas, la presencia asfixiante y determinante de Estados Unidos en Tierra del Fuego, en la Patagonia", manifestó, vinculando ese escenario con los recursos naturales y la posición estratégica del extremo sur argentino.
Biondini también cuestionó la idea de que un acercamiento con Estados Unidos pueda ser interpretado como una expresión de nacionalismo. "Nosotros creemos por supuesto en un nacionalismo con pueblo, en un nacionalismo que responde a las líneas San Martín, Rosas y Perón", afirmó. En ese marco, definió al Frente Patriota Federal como "la semilla del nacionalismo del siglo XXI, de esa continuidad histórica".
Hacia el cierre, el dirigente volvió a advertir sobre el rumbo que, según su perspectiva, podría tomar el país si no se modifica su orientación política. "Si no nos despertamos, si no viene un gobierno absolutamente nacionalista en la Argentina, que se pare como Perón, en 1945, frente a las potencias del mundo, y diga, acá mandamos los argentinos, los argentinos vamos a ser los nuevos palestinos", sostuvo.
Finalmente, Biondini reivindicó la necesidad de sostener una posición política aun cuando resulte minoritaria o incómoda. "Alguien tiene que hacerlo. O sea, que hay que siempre poner límites. No siempre es lo mismo en la política", afirmó. Y cerró con una definición sobre el proyecto que encabeza: "La palabra imposible no debe figurar en nuestro diccionario" y "Primero Argentina, siempre. Ese es fundamentalmente nuestro mensaje". (www.REALPOLITIK.com.ar)