CONADU: "El gobierno tiene la decisión de destruir el sistema universitario argentino"
Por Tomás Ferrando
Clara Chevalier, secretaria General de CONADU, dialogó con REALPOLITIK TELEVISIÓN (www.realpolitik.tel) sobre la situación de las universidades públicas, el deterioro de los salarios docentes, el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario y la nueva marcha federal universitaria. En este marco, sostuvo que el gobierno nacional lleva adelante una “despolítica universitaria” y advirtió sobre las consecuencias que el ajuste está provocando en las instituciones.
“Son tres años de despolítica universitaria. El gobierno nacional no ha tenido una sola política que podamos discutir”, afirmó Chevalier al realizar un balance de la gestión de Javier Milei sobre el sistema universitario. La dirigente recordó que incluso durante los años 90 existieron líneas políticas impulsadas desde el Estado que podían ser discutidas por las universidades, algo que, según señaló, actualmente no ocurre.
“En este momento, la verdad que lo que hay es una despolítica absoluta, ninguna propuesta más que el ajuste”, cuestionó. En ese sentido, explicó que detrás de la reducción presupuestaria existe, a su entender, una decisión política destinada a modificar el rol histórico de las universidades públicas y su vínculo con la sociedad argentina.
“No solamente se trata de recortar, sino se trata también de barajar y dar de nuevo en servicio de las grandes corporaciones”, planteó la secretaria general de CONADU. Según Chevalier, el objetivo sería “tratar de asfixiar ese sistema público universitario” que constituye actualmente el principal ámbito de desarrollo de la ciencia y un espacio de encuentro entre distintas tradiciones políticas y clases sociales.
Chevalier también se refirió a los más de 300 días de incumplimiento de la ley de financiamiento universitario y consideró que el escenario excede la discusión presupuestaria. “La verdad que es crítico, en tanto pone en duda la eficacia no sólo del Congreso como institución que sanciona cuatro veces una ley y la ratifica después de un veto”, sostuvo.
La dirigente sindical también cuestionó el comportamiento del Poder Ejecutivo frente a las decisiones judiciales. “Y aún así tenemos un Poder Ejecutivo, unos funcionarios que parecen no tener que cumplir las leyes, que parecen estar exceptuados no sólo de lo que el Congreso diga, sino de lo que el Poder Judicial diga”, afirmó.
En esa línea, recordó que existe una cautelar vinculada con los puntos salariales y las becas, que recorrió distintas instancias judiciales. “Las cautelares siempre son instrumentos que tienen que ver con la urgencia, con el carácter alimentario, en este caso del salario de las becas”, explicó, al remarcar la gravedad institucional que observa en la situación.
“En un punto estamos en una judicialización de algo que debiera ser el normal funcionamiento de las instituciones”, señaló Chevalier. Para la dirigente, el conflicto actual muestra una alteración de los mecanismos institucionales habituales, dado que una ley destinada a garantizar el funcionamiento de las universidades terminó convirtiéndose en materia de disputa judicial.
Para Chevalier, las herramientas legislativas y judiciales son importantes, pero no alcanzan para resolver el problema de fondo. “Yo diría que de fondo esta es una discusión política, y que nosotros vamos buscando carriles, el aparato legislativo, el Poder Judicial, pero son todos carriles para una discusión política”, sostuvo.
La secretaria general de CONADU planteó que el debate central pasa por definir qué sistema universitario pretende la Argentina. “Si un país como el nuestro se merece tener un sistema universitario público con más de 65 universidades en todo el territorio nacional, con 2 millones de estudiantes, o si, francamente, consideramos que debemos adoptar el camino de otros países latinoamericanos, que implica el arancelamiento de la universidad, el acceso de muy pocos sectores”, expresó.
“Creo que nosotros como pueblo nos tenemos que dar esa discusión respecto de qué proyecto de país tenemos, qué esperamos de nuestros jóvenes, qué idea de futuro también”, agregó. Para Chevalier, la discusión sobre el financiamiento universitario está directamente vinculada con el modelo de país que se pretende construir y con las oportunidades que tendrán las nuevas generaciones.
En ese contexto, destacó el papel de las movilizaciones universitarias. “Ahora vamos a hacer una marcha que siempre es un escenario clave para nosotros, porque implica justamente hacerle esa pregunta al pueblo”, afirmó, en referencia a la nueva marcha federal universitaria convocada para la primera semana de octubre.
Chevalier reivindicó el carácter transversal de las movilizaciones universitarias y recordó la participación de distintos sectores sociales en las marchas anteriores. “Las marchas sirvieron para algunas cosas”, afirmó, y explicó que fueron determinantes para sostener la discusión en torno a la ley de financiamiento después del veto presidencial.
“Las cámaras aprobaron la ley con las plazas llenas”, recordó. Además, destacó que las movilizaciones tuvieron un alcance federal y permitieron visibilizar la problemática de las universidades en distintas regiones del país.
Según Chevalier, las marchas también contribuyeron a presionar al Gobierno para abrir la discusión paritaria. “Sirvieron para destrabar, para presionar al gobierno para que abriera una paritaria, y tuvo que dar alguna respuesta paritaria”, explicó. Sin embargo, consideró que la propuesta realizada por las autoridades estuvo lejos de compensar la pérdida salarial acumulada.
“Hay una deuda enorme, hay incluso un comportamiento confiscatorio del Estado Nacional respecto de los salarios”, sostuvo. Y agregó: “Uno podría decir, tanta veneración a la propiedad privada, ahora sí es el salario. ¿Cómo se meten con el salario? Porque es impresionante el nivel de recorte que está habiendo en el salarial”.
La dirigente también destacó que la continuidad del sistema universitario constituye, en sí misma, un resultado de las movilizaciones. “Que el sistema universitario siga funcionando es también una conquista de todas esas marchas”, afirmó.
Chevalier vinculó la defensa de la universidad pública con una concepción más amplia de la educación como herramienta de transformación social. “Yo creo que de la educación en general, la relación que tiene la Argentina, la sociedad argentina, quienes habitamos este suelo, con esa herramienta de justicia social que es la educación, de transformación por excelencia”, expresó.
“¿A dónde apostamos las familias que no nacimos con propiedades? Bueno, apostamos a la educación”, afirmó. En ese sentido, sostuvo que la educación pública representa uno de los pocos espacios compartidos por sectores sociales y tradiciones políticas diferentes.
“Y yo creo que Milei se mete con las universidades justamente porque se mete con lo sagrado”, planteó. Para Chevalier, uno de los principales efectos del actual proceso político es el cuestionamiento de aquellas instituciones y valores que históricamente funcionaron como elementos de encuentro dentro de la sociedad argentina.
“Si hay algo que los gobiernos libertarios hacen es atacar esas creencias en común, aquello en lo que creemos que nos mantiene juntos”, sostuvo. También vinculó esa idea con el sentimiento colectivo generado alrededor de la bandera de Malvinas y con la necesidad de reconstruir espacios de pertenencia común.
La dirigente de CONADU advirtió que la crisis no se limita a los salarios. “El gobierno no solo incumplió la última acta firmada en la que había compromisos respecto de incrementos en gastos de funcionamiento y para hospitales, sino que está subejecutando el paupérrimo presupuesto que tenemos para este año”, señaló.
“Verdaderamente estamos ante una situación de asfixia”, afirmó. Chevalier aclaró que la situación no es idéntica en todas las universidades, ya que existen diferencias entre las instituciones según sus características y territorios, pero aseguró que varias casas de estudio enfrentan dificultades crecientes.
“Pero sí puedo decir que hay varias universidades, y ahí yo voy armando mi listita, de universidades que están en riesgo de no poder sostener su actividad hasta el fin de año”, advirtió.
Para la secretaria general de CONADU, este escenario forma parte de una política deliberada. “Esto es el resultado ni más ni menos que de una política planificada por Javier Milei y que ya nos tiene a todos a esta altura bastante hartos”, sostuvo.
“La verdad que es mucho el enojo, mucho el cansancio de toda esta falta de respeto, de esta falta de responsabilidad y esta burla que permanentemente hace el gobierno nacional respecto de los acuerdos incluso que vamos alcanzando”, agregó.
Al referirse a las consecuencias concretas de la crisis presupuestaria, Chevalier puso el foco en la situación cotidiana de los docentes. “En este momento el salario de un docente que ingresa a la universidad es de 7.000 pesos por hora”, afirmó.
“Es un salario que es menor al que los compañeros pueden hacer a veces ingresando apps de reparto”, explicó. Según la dirigente, aproximadamente un 20 por ciento de los trabajadores universitarios realiza actividades de este tipo para complementar sus ingresos.
“Ya el pluriempleo no tiene que ver con el trabajo para el que están formados, sino que estamos haciendo trabajos que no tienen nada que ver con la formación”, sostuvo. A esto sumó el creciente endeudamiento de los trabajadores: “Y aún así la situación de endeudamiento es brutal. Recibo consultas todo el tiempo de compañeros que me hablan de ese endeudamiento”.
Chevalier vinculó esta situación con un proceso económico más amplio. “Tenemos que tener un hilo entre el endeudamiento externo, entre una financiarización de la economía. Nuestro estado endeudado, los que están haciendo guita, dedicándose a la timba financiera, y los que trabajamos con tres salarios, endeudándonos”, expresó.
“Parece que ahí hay una foto de época que es importante pensar y unir estos puntos”, agregó, al plantear que los problemas individuales de los trabajadores forman parte de un fenómeno social más amplio.
La secretaria general de CONADU también alertó sobre el éxodo de trabajadores del sistema universitario. “A esta altura son más de 15.000 los docentes que han abandonado su puesto de trabajo”, afirmó.
“Con recortes salariales que por momentos han llegado a más del 50%, si la universidad pública sigue funcionando, es verdaderamente un milagro”, sostuvo. Actualmente, según su diagnóstico, el recorte salarial se ubica alrededor del 35 por ciento.
“En este momento estamos en 35 por ciento de recorte salarial. Se trata de un recorte de dimensiones inéditas. No se puede vivir”, afirmó Chevalier.
La dirigente explicó que la pérdida de docentes comienza a repercutir en la organización cotidiana de las carreras. “Ya tenemos vacantes que no se pueden cubrir, comisiones que no están, horarios de cursada que no los tenés. Todo eso se va desgradando por abajo”, sostuvo.
“Cuando las cosas dejan de funcionar es de esta manera. Que de repente vos tenés en tercer año que cumplir determinadas materias y no las tenés en disponibilidad porque no hay horario, porque no hay docentes”, explicó. Según Chevalier, esto termina “trabando” las trayectorias educativas.
La situación de los estudiantes también ocupa un lugar central en el diagnóstico de CONADU. “Ni hablar de que el recorte de becas estudiantiles es del 80 por ciento. Hablamos de incautación”, afirmó.
“Entre eliminarlas y recortarlas un 80 por ciento estamos en la misma situación. Las trayectorias estudiantiles se están dificultando un montón”, señaló Chevalier.
La dirigente cuestionó además que el Gobierno responsabilice a las universidades por las dificultades que atraviesan los estudiantes. “Encima el gobierno nos habla de que no logramos sostener las trayectorias de nuestros estudiantes”, sostuvo.

“Y nosotros los miramos en la paritaria y tuvimos esta discusión. Dijimos, pero, ¿cuáles son las políticas que estamos teniendo para sostener las trayectorias?”, relató. En ese sentido, destacó el esfuerzo de los docentes para mantener a los estudiantes dentro del sistema.
“Porque nosotros los docentes estamos haciendo un montón para sostener a nuestros estudiantes en las aulas, cursando”, afirmó.
En relación con la última reunión paritaria, Chevalier cuestionó duramente la propuesta del gobierno. “En la última paritaria ese 3 por ciento que ofrecieron no se entendía de dónde salía, porque ni siquiera respondía a los tres meses de inflación que debían, en todo caso, paliar, aunque nosotros veníamos por recuperar la totalidad”, explicó.
“Efectivamente una vergüenza”, calificó. La secretaria general de CONADU sostuvo que el porcentaje ofrecido debe analizarse además junto con las obligaciones pendientes derivadas de la ley de financiamiento universitario.
“Estando además la ley de financiamiento en el medio, no solo está ese porcentaje, sino están todos los salarios que nos deben por haber demorado la implementación de ese aumento, que debiera haberse implementado ya hace tiempo”, afirmó.
“Entonces, además está toda esa deuda salarial que cabe preguntarse qué están haciendo con ese dinero”, planteó. Para Chevalier, el interrogante excede al ámbito universitario y alcanza a distintos fondos que, según sostuvo, deberían tener destinos específicos.
La pérdida del poder adquisitivo, según Chevalier, no puede medirse únicamente con porcentajes. “Este 35 por ciento es un cálculo matemático, frío. Pero si le ponemos cuerpo a eso y le ponemos personas y hacemos relevamientos, lo que encontramos es que además, desde que asumió Milei, el incremento por ejemplo en los alquileres ha sido notable”, explicó.
“Y entonces es abismal la diferencia entre compañeros que tienen que alquilar con un salario de 1.300.000 pesos y compañeros que no tienen que alquilar”, sostuvo. Para la dirigente, esta realidad obliga a repensar tanto las negociaciones salariales como la agenda sindical.
Chevalier vinculó el problema habitacional con la financiarización de la economía. “Desde la desregulación de los alquileres los alquileres ahora también han quedado fuera del acceso del salario. Entonces ya es una situación de horizonte de vida que se ha ido cerrando de una manera tal”, afirmó.
“Cuando te dicen después che, esto de endeudarte, está en tu libertad individual, claro, pero vemos la problemática social que hay, lo transversal que es”, cuestionó.
Chevalier también cuestionó el desempeño del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, durante la última reunión paritaria. “Tuvo la verdad que un comportamiento que muestra a las claras que el cargo le queda grande, que no puede entablar un diálogo ni una discusión”, sostuvo.
La dirigente calificó su actitud como “muy infantil” y señaló que el funcionario recurrió a las chicanas durante el encuentro. “Nosotros todos fuimos muy firmes en mantener una altura de una discusión, en presentar las cuestiones que queríamos presentar”, afirmó.
“Nosotros sí tenemos una responsabilidad grande, que es la de tratar de llevar con vida al sistema universitario, tratar de representar las demandas de nuestros trabajadores en este momento tan crítico como humanidad que estamos viviendo”, explicó.
Finalmente, según relató, los representantes sindicales decidieron retirarse de la reunión. “Finalmente nosotros todos en forma conjunta nos levantamos y nos fuimos sin firmar ningún acta”, afirmó.
De cara a la quinta marcha federal universitaria, prevista para la primera semana de octubre, Chevalier planteó la necesidad de ampliar la discusión más allá de los porcentajes salariales. “Es difícil estar discutiendo todo el tiempo de números con este gobierno, te llevan a esa encerrona, te ponen en ese tire y afloje de los números y estamos discutiendo mucho más que números”, sostuvo.
“Y además hay que humanizar esos números y ponerlos en contexto para dar cuenta de lo que está en juego como proyecto de país”, afirmó. Para la dirigente, la defensa de la universidad está estrechamente vinculada con la ciencia, la producción de conocimiento y la soberanía nacional.
“Uno encuentra ahí una ligazón profunda entre universidad, ciencia y soberanía y también allí las raíces del ataque de Millet a la universidad”, sostuvo.
Chevalier consideró que la próxima movilización debería articular distintas demandas sociales. “Esta quinta marcha universitaria a la que vamos en la primera semana de octubre es una marcha en la que tenemos que poder darle una mirada más articulada al problema”, afirmó.
“Se trata ya de un gobierno que ya dejó claro que no tiene problema en vender nuestro territorio, en venderlo al mejor postor, en entregarlo a quienes quieran extraer recursos sin importar la población que vive acá, sin importar el destino de esos recursos”, cuestionó.
Frente a ese escenario, propuso construir una alianza más amplia. “Nosotros creo que frente a eso tenemos que contraponer una fuerza, una alianza de sectores, una mirada que haga eje en la soberanía”, sostuvo.
“En la soberanía como polo hacia el que tenemos que ir y como también polo que nos permita organizar las discusiones que necesitamos darnos para construir un país en el que además no estemos las mayorías descartadas”, agregó.
Consultada sobre la posibilidad de que Argentina alcance el desarrollo reduciendo la inversión en educación, ciencia y tecnología, Chevalier fue contundente. “No hay ningún país que haya logrado el desarrollo sin una apuesta a la ciencia y a la educación”, afirmó.
La secretaria general de CONADU destacó áreas en las que Argentina posee capacidades reconocidas internacionalmente. “En nuestro país además, yo diría, es de los capitales que más tenemos ¿en qué estamos cerca de los países desarrollados? En nuestro desarrollo de la energía nuclear, nuestro desarrollo de lo satelital”, sostuvo.
También destacó el nivel de las ciencias sociales y humanas argentinas. “Por eso es que los científicos, los graduados argentinos son muy codiciados en el mundo”, afirmó.
Para Chevalier, esas capacidades deben ser entendidas como un patrimonio colectivo. “Yo creo que como comunidad ahí tenemos algo muy valioso para poner en común, para construir un bienestar común”, expresó.
La dirigente también cuestionó la fragmentación del sistema educativo y reclamó una mirada estratégica para el desarrollo nacional. “Yo quiero que la escuela pública vuelva a ser ese lugar también”, sostuvo.
“¿Por qué estamos subsidiando escuelas privadas? ¿cuál es el sentido de eso? ¿cuál es el sentido de que haya una fragmentación tal del sistema educativo, que haya un sistema educativo en una provincia, otro en otra?”, preguntó.
Según Chevalier, esta fragmentación afecta la posibilidad de construir un proyecto nacional. “La verdad que eso nos desordena en términos de proyecto de país y de líneas estratégicas”, afirmó.
“Si queremos desarrollar nuestro país tenemos que tener una mirada estratégica”, agregó. Y cuestionó: “Lo que hace Milei es lo contrario a lo estratégico, es la rifa, es la rapiña”.
Chevalier también expresó su preocupación por el sistema científico y tecnológico argentino. “Estamos muy preocupados por la situación de la ciencia y la tecnología”, afirmó.
La dirigente explicó que las universidades cuentan con mecanismos institucionales que les permiten resistir parcialmente los cambios de orientación política, mientras que otros organismos científicos tienen mayor vulnerabilidad.
“Tenemos una comunidad política democrática, tenemos autonomía, tenemos varios elementos que las instituciones del sistema de ciencia no tienen”, señaló. “Son muy vulnerables a los cambios de gobierno y más a cambios de gobierno como este, que es directamente un topo que pretende destruir el estado”, agregó.
“Verdaderamente hay un desmantelamiento total de ciertas políticas de ciencia, de proyectos que tienen en su sostenibilidad estratégica un elemento clave para que puedan funcionar”, afirmó.
Para Chevalier, el problema está también en la falta de planificación. “Uno no puede hacer ciencia sin planificar, y justamente este gobierno atenta contra toda planificación”, sostuvo.
“Discutamos qué resguardos podemos construir para el sistema de ciencia, qué manera tenemos de establecer andamiajes institucionales, por ahí una alianza más firme entre universidad y ciencia que permita hacer menos vulnerable el sistema de ciencia respecto de los vaivenes de los gobiernos”, propuso.
Chevalier también puso el foco en el financiamiento histórico. “En los momentos en los que la educación tuvo su tiempo de oro, la educación y la ciencia, en los 50-60 el porcentaje que se destinaba a educación y a ciencia estaba alrededor de un 15 por ciento, hoy estamos en un 3 por ciento”, sostuvo.
En ese marco, cuestionó las críticas que aparecen frente a los resultados educativos. “Después hay este tipo de evaluaciones pisa, que salen horrorizados todos, diciendo como puede ser la educación”, afirmó.
“Hay ahí un cinismo absoluto, pero ni siquiera me interesa discutir el cinismo. Tengamos discusiones serias”, planteó. Para la dirigente, la discusión debería centrarse en qué lugar ocupa la educación dentro del proyecto de país.
En el tramo final de la entrevista, Chevalier analizó el reciente giro discursivo del gobierno nacional en torno a Malvinas. “Yo creo que el rey está desnudo, hay algo de eso de lo que ha pasado en el último tiempo”, sostuvo.
La dirigente consideró que el debate por la tierra permitió articular malestares sociales que hasta entonces permanecían dispersos. “El debate sobre la cuestión de tierras fue importante, nadie se esperaba que sobre la cuestión de tierras se pudieran anudar malestares, trazar una línea sobre la cuestión de la soberanía, movilizar”, afirmó.
“Romper ese tabú fue muy relevante y por supuesto que allí se anudaron varias cosas que quizá inician con la bandera de Malvinas, ese fuego común”, agregó.
Chevalier consideró que ese proceso expuso las dificultades del Gobierno para sostener un discurso coherente. “Yo creo que esa credibilidad de Milei está en duda, está en duda y se cae a pedazos a partir de este viraje que es un viraje obviamente coacheado, un discurso evidentemente coacheado”, sostuvo.
La dirigente también cuestionó la contradicción entre el discurso libertario y el reciente énfasis oficial sobre la soberanía. “Las derechas libertarias tienen una ambigüedad, de decir nosotros vamos por las cosas concretas, a nosotros lo discursivo no nos importa y a la vez están entrampados en lo discursivo muchas veces”, señaló.
Chevalier recordó que el gobierno había mantenido posiciones diferentes respecto de la cuestión territorial y cuestionó que ahora Milei aparezca como “paladín de la soberanía nacional”.
Finalmente, Chevalier respondió qué le diría al presidente Javier Milei y al subsecretario Alejandro Álvarez si tuviera un minuto para hablarles personalmente sobre la universidad pública argentina.
“Les diría que lamento que su trayectoria por la universidad pública haya sido tan frustrante”, afirmó. La dirigente hizo referencia a las trayectorias educativas de funcionarios del actual Gobierno y sostuvo que la universidad pública continúa demostrando su calidad.
“Es un ámbito que sigue demostrando tener muchísima calidad, muchísima eficacia también en términos de transformar las vidas de los jóvenes que las transitan”, sostuvo.
Finalmente, Chevalier aseguró que existe un amplio consenso social en torno a la defensa de las universidades y la ciencia. “Y que a esta altura el pueblo argentino ha demostrado que la universidad pública y la ciencia son un punto de consenso y de defensa articulada”, afirmó.
“Se lo vamos a volver a demostrar en la primera semana de octubre cuando hagamos la quinta marcha universitaria”, agregó. Y cerró con un reclamo directo al Poder Ejecutivo: “No les queda otra que como cualquier ciudadano de a pie que cumplir la ley de Financiamiento Universitario”. (www.REALPOLITIK.com.ar)