Martes 15 de septiembre de 2026

Política

Comercios y producción

Crisis en la provincia de Buenos Aires: relevan más de 3.100 cierres entre 2023 y 2026

15/09/26 | Un informe reveló el cierre de 3.165 comercios y pymes en la provincia de Buenos Aires por la caída del consumo y costos fijos.


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Por:
Adrián González

Un informe del Observatorio de Datos Estratégicos revela que el deterioro económico golpea tanto a los grandes cordones industriales como a las pequeñas localidades del interior bonaerense. La abrupta caída del consumo masivo, el impacto de las importaciones y los costos fijos asfixiantes configuran un escenario crítico de pérdida de empresas y destrucción de empleo.

El tejido económico y productivo de la provincia de Buenos Aires atraviesa un proceso de marcado retroceso que afecta de manera transversal a diversos sectores y regiones geográficas. De acuerdo con el último informe elaborado por el Observatorio, se contabilizan al menos 3.165 cierres, ceses o bajas de establecimientos comerciales y productivos en los municipios bonaerenses entre el año 2023 y septiembre de 2026.

Esta cifra, construida a partir de registros municipales, cámaras empresariales y comunicados de las propias firmas, evidencia que la problemática no se restringe a una sola localidad ni a una única actividad económica. Al respecto, las autoridades del observatorio señalan que el impacto social es especialmente profundo en las comunidades pequeñas, donde el cese de operaciones de una fábrica o de un puñado de comercios altera por completo el sustento de las familias y proveedores locales.

Este diagnóstico se complementa con los indicadores provistos por la Unión Industrial de la provincia de Buenos Aires, la cual registró el cierre de 1.306 unidades productivas industriales en el territorio provincial entre 2023 y mayo de 2026. Esta destrucción del aparato fabril tuvo un correlato directo en el mercado laboral, aportando una parte sustancial a los casi 42.000 puestos industriales perdidos a nivel nacional, de los cuales prácticamente el 45 por ciento correspondieron exclusivamente a Buenos Aires.

En una sintonía similar, otros centros de estudio como el CEPA y el propio ministerio de Economía provincial ubican el saldo acumulado de empresas que dejaron de operar por encima de las 5.800 e incluso las 6.200 firmas desde el inicio de la crisis, confirmando una tendencia que excede el cordón industrial tradicional del Gran Buenos Aires y se extiende con fuerza hacia el interior de la provincia.

La Plata como epicentro del golpe al comercio minorista

El impacto de la recesión en el sector comercial muestra su cara más compleja en las grandes capitales y ciudades cabecera. La ciudad de La Plata concentra la cifra más alta de afectación con al menos 1.000 comercios que comunicaron su baja o cierre definitivo ante las autoridades municipales. La situación en la capital bonaerense se ve agravada por una contracción interanual del 14,7 por ciento en las ventas minoristas, encadenando un preocupante período de catorce trimestres consecutivos con indicadores en rojo, al tiempo que la subocupación laboral medida por el INDEC se disparó del 9,3 al 18,2 por ciento.

El fenómeno se replica con características similares en Tandil, que documentó 521 bajas comerciales durante el año pasado y sumó otras 298 bajas provisorias de oficio durante los primeros ocho meses de 2026, bajo un marco donde el 41 por ciento de los locales supervivientes reporta pérdidas continuas y la gran mayoría descarta la incorporación de nuevo personal.

En el centro y sur de la provincia, los municipios de Junín y Trenque Lauquen también exhiben caídas administrativas notorias, registrando el primero unas 687 bajas comerciales en los últimos dos años junto a un recorte de personal en el 30 por ciento de sus establecimientos remanentes. La crisis del consumo masivo obligó además al repliegue de grandes cadenas mayoristas como Diarco, que dictaminó el cierre definitivo de sucursales con los consecuentes despidos en distritos como Tres Arroyos, Zárate y Luján.

Como reflejo visual de esta coyuntura, los relevamientos de locales vacíos muestran tasas de vacancia preocupantes que alcanzan el 9,5 por ciento en los corredores comerciales de La Plata, el 7,8 por ciento en Mar del Plata y hasta un crítico 14 por ciento en los centros observados de Necochea, replicándose las persianas bajas en las arterias principales de Berisso, San Nicolás y Pehuajó.

El retroceso de las industrias y el drama del desempleo local

La actividad industrial y las pequeñas y medianas empresas experimentan un proceso de reestructuración forzada que deterioró fuertemente los índices de empleo registrado. La ciudad de Pilar aparece como uno de los focos de mayor gravedad debido al cese de actividades de grandes firmas multinacionales y nacionales como Kimberly-Clark, ILVA, Magnera y Whirlpool, de cuyas salidas derivó la pérdida de aproximadamente 800 puestos de trabajo directos.

No obstante, el golpe individual más severo para el mercado laboral formal ocurrió en San Fernando, donde la empresa Fate dispuso el cierre definitivo de su planta de Virreyes en febrero de 2026, dejando a 920 trabajadores desempleados. A este panorama se añaden los más de 300 despidos fabriles en Coronel Suárez vinculados al Grupo Dass, y las suspensiones definitivas en plantas de Olavarría, Campana, Las Flores y Lomas de Zamora.

La gravedad relativa de estos cierres se manifiesta con dramatismo en las localidades de menor escala demográfica. El caso más paradigmático ocurre en Capitán Sarmiento, donde la paralización de la planta avícola de Granja Tres Arroyos provocó el despido de más de 700 operarios, un golpe de proporciones catastróficas si se tiene en cuenta que la ciudad cuenta con apenas 15 mil habitantes.

Al analizar las causas detrás de este desmoronamiento general, los empresarios y comerciantes bonaerenses coinciden en señalar una combinación de factores asfixiantes. En el comercio minorista, la explicación se centra en la brutal combinación entre la pérdida del poder adquisitivo de los clientes y el aumento desmedido de los costos fijos de alquileres y servicios básicos, mientras que en el entramado industrial el combo letal se compone de la parálisis de pedidos internos, la pérdida de competitividad frente a los productos importados y crisis financieras que arrastran a las pymes a quiebras o concursos de acreedores. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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