Un trabajador del Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia (OPNyA), que depende del ministerio que controla Andrés Larroque, resultó herido en el rostro luego de ser atacado por un adolescente alojado en el centro cerrado Aráoz Alfaro, ubicado en el complejo de la localidad platense de Abasto.
La víctima fue identificada como Fabián Giménez. De acuerdo con la información aportada a REALPOLITIK por trabajadores del sistema de responsabilidad penal juvenil bonaerense, el ataque ocurrió cuando el personal intentaba quitarle las esposas al joven después de su traslado desde Lomas de Zamora.
En ese momento, el adolescente habría utilizado las propias esposas para golpear a Giménez en la cara. La imagen recibida por este medio muestra lesiones y sangrado sobre uno de sus pómulos, aunque todavía resta conocer el diagnóstico médico y si el episodio derivó en una denuncia penal o en actuaciones administrativas internas.

El joven había sido trasladado luego de una jornada marcada por episodios de alteración entre la población alojada. Fuentes del establecimiento atribuyeron ese comportamiento al posible consumo de sustancias, pero hasta el momento no existe información oficial que confirme esa hipótesis.
Los testimonios recogidos dentro del organismo apuntan a una situación todavía más delicada. Empleados del sistema aseguraron que existen sospechas sobre el ingreso de drogas al establecimiento y señalaron a personal incorporado recientemente, que habría trabajado anteriormente en otro centro rodeado de versiones similares.
La acusación no fue respaldada hasta ahora por un sumario, una denuncia judicial ni resultados de requisas conocidos públicamente. Por esa razón, corresponde presentarla como una denuncia interna que deberá ser investigada por las autoridades del OPNyA y no como un hecho comprobado.
Trabajadores consultados reclamaron que se revise el circuito de ingreso al predio, las requisas, los traslados y los antecedentes del personal involucrado. También cuestionaron las condiciones de seguridad en las que deben intervenir frente a adolescentes atravesados por crisis, consumo problemático o episodios de violencia.
Según la información aportada a este medio, el adolescente involucrado sería integrante del grupo familiar reconocido mediáticamente, vinculado durante los últimos años con numerosos robos y detenciones en La Plata.
El episodio vuelve a colocar bajo presión al gobierno de Axel Kicillof y a las autoridades provinciales responsables del sistema penal juvenil. Mientras la discusión pública se concentra en la nueva ley que redujo a 14 años la edad de punibilidad, puertas adentro de los institutos los empleados reclaman condiciones mínimas para cumplir sus tareas sin quedar expuestos a agresiones.
Mientras tanto, la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Lomas de Zamora revocó esta semana la cautelar de la jueza Marta Elba Pascual, que había suspendido temporalmente la aplicación del nuevo régimen penal juvenil en territorio bonaerense. La decisión fue firmada por los camaristas Miguel Navascues y Miguel María Alberdi. La Nación
El debate jurídico, sin embargo, no resuelve el problema expuesto en el Aráoz Alfaro: un trabajador terminó herido dentro de una institución estatal y las denuncias sobre consumo de drogas y controles internos exigen una respuesta del gobierno provincial. (www.REALPOLITIK.com.ar)