Un adolescente alojado en un instituto de menores de Lomas de Zamora protagonizó un intento de suicidio dentro de su habitación. El grave episodio ocurrió el pasado 15 de septiembre y quedó asentado en el libro de guardia del establecimiento, perteneciente al Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia (OPNyA), bajo la órbita política del ministerio de Desarrollo de la Comunidad que conduce Andrés Larroque.
REALPOLITIK accedió a una imagen del registro interno, cuya publicación preserva la identidad del joven por tratarse de un menor de edad. En el documento, elaborado a las 18.15, se dejó constancia de que los asistentes del módulo 4 alertaron sobre lo que estaba ocurriendo en una de las habitaciones.
Según el acta, el personal ingresó al lugar, retiró el elemento utilizado y trasladó al adolescente al sector de enfermería. Allí se le controlaron los signos vitales y se determinó que no presentaba un riesgo inmediato para su salud.

El registro indica que el director del establecimiento, Marcelo Pombo, fue informado telefónicamente. También señala que integrantes del personal dialogaron durante aproximadamente una hora con el adolescente antes de regresarlo al módulo 4 y alojarlo nuevamente en su habitación.
La anotación concluye con una indicación dirigida a los asistentes para que prestaran “mucha atención” al joven. Sin embargo, al menos en la página conocida por este medio, no quedó asentado si intervino un equipo especializado en salud mental, si el adolescente fue trasladado a un hospital o si se informó de inmediato al juzgado y a sus familiares.
Tampoco se menciona la activación de un protocolo específico para situaciones de riesgo suicida ni la adopción de una medida de resguardo diferente a su regreso a la misma habitación. La ausencia de esas referencias en el acta no permite afirmar que las intervenciones no hayan ocurrido, pero abre interrogantes sobre el procedimiento aplicado y su correspondiente registro institucional.
Fuentes vinculadas con el establecimiento relacionaron el episodio con un contexto de presuntos malos tratos y fuertes tensiones dentro del instituto. Esa versión, que deberá ser investigada, coloca nuevamente bajo la lupa las condiciones de alojamiento, el acompañamiento psicológico y la capacidad de respuesta del sistema penal juvenil bonaerense.
El caso se conoce en medio de crecientes reclamos de trabajadores por las condiciones en las que funcionan distintos dispositivos dependientes del OPNyA. Las denuncias apuntan a la falta de personal, las deficiencias en el acompañamiento profesional y las dificultades para contener situaciones de extrema vulnerabilidad.
El episodio también plantea interrogantes sobre la responsabilidad de la conducción del organismo y del ministerio encabezado por Larroque. Un instituto destinado a la protección y resocialización de adolescentes debe contar con herramientas suficientes para detectar situaciones de riesgo, intervenir con personal especializado y garantizar que ningún joven quede expuesto nuevamente después de una crisis.
La documentación interna confirma el episodio. Ahora, el gobierno de Axel Kicillof y el área conducida por Andrés Larroque deberán responder si se trató de una situación aislada o de otra señal de una crisis más profunda dentro del sistema juvenil bonaerense. (www.REALPOLITIK.com.ar)