Sebastián Tesoro, referente de los trabajadores de Fate, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el fallo de la Cámara de Apelaciones que ordena el desalojo de la planta ocupada en San Fernando, el rol del gobierno de la provincia de Buenos Aires y la firme decisión de mantener la resistencia en defensa de sus fuentes laborales.
"Hay una orden de desalojo que se liberó ayer al mediodía. Hoy cumplimos siete meses de lucha y resistencia ocupando la fábrica. Estamos apostados en los techos de la emblemática torre y con la carpa de familiares en la puerta. Hubo un dictamen de la Sala II de la Cámara de Apelaciones que le plantea al juzgado de primera instancia que aplique el desalojo", explicó Tesoro al detallar la situación judicial que enfrentan.
En esa línea, el referente sindical remarcó la solidaridad recibida y responsabilizó a las autoridades provinciales. "Ahora la pelota la tiene Kicillof, que es el que tiene que resolver si va a mandar a la Policía de la provincia de Buenos Aires a desalojarnos o no. Hace seis meses le presentamos un proyecto de ley de ocupación temporal que no tenía ningún costo para la provincia porque la producción de cubiertas es estratégica, pero no tuvimos ninguna respuesta", cuestionó.
Tesoro profundizó sobre las precarias condiciones económicas en las que sostienen la toma y apuntó de forma directa contra el propietario de la firma. "Denunciamos que esto es un lockout de la patronal. Javier Madanes Quintanilla es uno de los hombres más ricos del país, con una fortuna de 15.500 millones de dólares según Forbes. Tienen la espalda económica para sostener esto y pretenden barrer con la organización de años para reabrir con trabajadores precarizados aplicando la reforma laboral", sostuvo.
Respecto a la subsistencia diaria en la planta, el trabajador destacó el apoyo de la comunidad para paliar la falta de cobro de sus haberes. "Nos deben entre seis y nueve quincenas. Estamos viviendo de un fondo de lucha y de la solidaridad de los vecinos y organizaciones que nos traen donaciones para la olla popular. Nos llena de orgullo dar esta pelea y mirar a nuestros hijos con la convicción de que estamos luchando por el futuro de todos", afirmó.
Por último, el referente ratificó que las instalaciones se encuentran plenamente operativas y reafirmó la voluntad de resguardar el patrimonio hasta lograr la reapertura. "Las máquinas están en condiciones para prenderse y seguir produciendo, hay materia prima para trabajar un año sin comprar nada y cerca de 30 mil cubiertas en stock. No nos vamos a mover de los techos hasta que no reabra la planta y logremos transformar la producción en un bien social para toda la población", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)