Miguel Ángel Moro, presidente de la asociación civil EcoRaíces, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre los 24 años de trayectoria de la institución, la urgencia de aplicar políticas ambientales sostenibles, las fallas en el tratamiento de residuos urbanos y las oportunidades desaprovechadas para el desarrollo del cinturón florihortícola platense.
"El problema es que estos programas no se sostienen en el tiempo. Se lanzan para una linda foto y a los pocos meses se caen porque no se termina de entender que esto tiene que ser una política de Estado. Se avanza con la separación en origen, la bolsa verde o la contenerización, pero si cambia la administración o dejan de controlar, queda todo en la nada", señaló Moro al repasar las dos décadas de labor de la organización.
En ese sentido, remarcó la buena predisposición ciudadana frente a las iniciativas ecológicas y lamentó la falta de respaldo institucional. "La gente respondió siempre de forma extraordinaria cuando se la educó y se le dieron herramientas. Sin embargo, los administradores suelen dejar el ambiente para lo último. El cuidarlo pareciera que es como salir un fin de semana a la República de los Niños: si querés vas y si no, no", afirmó.
El especialista advirtió sobre la grave situación ambiental del cinturón florihortícola platense por la mala disposición del guano avícola, un residuo que genera focos de contaminación. "Hablamos de unas 200 toneladas diarias que se vuelcan crudas cerca de las viviendas y napas de agua, atrayendo vectores y plagas. Tuvimos proyectos con inversores para convertir este residuo y las ramas del municipio en fertilizante orgánico, pero nunca se implementó por falta de acompañamiento oficial", sostuvo.
Moro apuntó además a la falta de visión para potenciar la producción local frente a otros distritos y llevar adelante la infraestructura hidráulica básica que requieren los productores. "Tenemos el cinturón florihortícola más importante del país y la Fiesta de la Flor se hace en Escobar por desinterés político. Tampoco hay planes para encauzar o reservar el agua que cae sobre las 6.000 hectáreas de invernáculos, lo que termina sobrecargando los arroyos y lavando agroquímicos", subrayó.
Por último, el titular de Ecoraíces hizo un llamado a convocar a los actores experimentados de la sociedad civil para diseñar una agenda ambiental seria y duradera. "Para que el reciclado y la gestión de residuos funcionen se necesita presupuesto, control continuo y capacitación permanente en escuelas. Si el vecino ve que hace el esfuerzo y después pasa un camión que junta la bolsa verde con la negra, la concientización se rompe", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)