Gastón Manuel Álvarez, concejal de La Libertad Avanza en La Plata y presidente de la Comisión de Obras Públicas del Concejo Deliberante, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y analizó el funcionamiento del recinto, las prioridades de la gestión municipal, la situación de la seguridad y el armado político de cara a 2027. El edil cuestionó el nivel de las discusiones legislativas y sostuvo: “Me esperaba un ambiente quizás de discusión más seria con proyectos que se consoliden, de unas mesas de discusiones, de debates para trabajar sobre cuestiones reales de los vecinos y, de todo eso, me encontré con algunas cositas y el resto con un circo”.
En ese sentido, Álvarez profundizó sus cuestionamientos al funcionamiento del cuerpo deliberativo y apuntó contra las discusiones que, según planteó, se alejan de las necesidades de los vecinos. “Si bien existen proyectos que se presentan reales porque hay buena calidad de muchos ediles, también se ha prestado mucho para hacer una politiquería barata, para hacer actos dentro del recinto que uno lo imaginaba quizás un poco más protocolar el lugar”, señaló.
El concejal también cuestionó que algunos dirigentes utilicen sus bancas como una plataforma para proyectarse hacia otros cargos. “Una cosa es que sea una cuestión de transición natural, a mí lo que me hace ruido es cuando se utiliza la banca de un concejal como un fin determinado”, afirmó. Y agregó: “No es que estás pensando en solucionarle la vida a la gente, sino que estás ya pensando en dos o en cuatro años más cómo seguir creciendo y cómo seguir subiendo”.
Al referirse a su trabajo en la Comisión de Obras Públicas, Álvarez explicó que buena parte de los expedientes están vinculados con bacheos, asfaltado, mejorado de calles y luminarias. En ese marco, cuestionó la prioridad otorgada a determinadas obras frente a las necesidades de infraestructura de los barrios. Sobre la intervención en el parque Saavedra, sostuvo: “Esa obra vale 4 millones y medio de dólares. Entonces, si tenés la ciudad detonada y gastamos 4 millones de dólares acá”.
Para el concejal libertario, la discusión debería centrarse en las necesidades más urgentes de la ciudad. “Tenemos todas las lamparitas de la ciudad que se están quemando. Tenemos un bache cada 20 metros en cualquier calle del casco de la ciudad. Tenés toda la periferia, o sea, que no tiene ni planificación ni calles asfaltadas, llueve, se inunda, se desbordan las cloacas”, enumeró.
Álvarez también puso el foco en la situación de las localidades de la periferia y, particularmente, en el cordón productivo platense. Al referirse a Abasto, Romero y Colonia Urquiza, cuestionó el estado de las calles y las dificultades que enfrentan quienes trabajan en la producción. “Es una falta de respeto a un sector de la ciudad que genera un montón de trabajo para toda la ciudad”, manifestó.
En la misma línea, el edil sostuvo que existen obras que no reciben la misma atención porque no tienen el mismo impacto político. “¿Cuántos votos podés sacar? Porque yo creo que está medido, el peronómetro lo mide de esa manera. A ver cuántos votos sacamos acá”, afirmó. Y relató el caso de un barrio donde una ambulancia no pudo ingresar por el estado de las calles: “Cuando nos reunimos con los vecinos, ¿cuántos propietarios son? Mira que te van a hacer 2000 metros de calle asfaltada a nivel con el desagüe que corresponde, o sea, no rinde políticamente”.
Uno de los principales ejes de la entrevista fue la inseguridad. Álvarez, quien señaló haber trabajado durante años en el ministerio de Seguridad bonaerense, consideró que el problema excede a una gestión particular y reclamó una transformación integral. “Yo no le veo una solución próxima, no quiero ser cruel con los vecinos, pero lamentablemente nadie le ve una solución próxima”, expresó.
El concejal planteó además que la falta de recursos humanos y de formación policial constituye una de las principales dificultades. “En seguridad no hubo nunca una inversión real. La inversión más fuerte que tenés que hacer es en recursos humanos y en la formación de ese recurso humano”, sostuvo. En ese marco, reclamó cambios en el sistema judicial y una mayor independencia: “Yo creo que tiene que haber una transformación pura desde ese lado y creo que tiene que haber una verdadera independencia judicial”.
En cuanto a las herramientas que dispone La Libertad Avanza desde el Concejo Deliberante, Álvarez mencionó proyectos y pedidos de informes vinculados con seguridad, además de iniciativas relacionadas con el funcionamiento de Control Urbano. También destacó su propuesta para establecer un protocolo sobre protestas y cortes de calles y planteó la necesidad de reforzar los recursos municipales destinados a prevención.
Sobre el presupuesto de la Secretaría de Seguridad, señaló que existen partidas cuyo destino pretende conocer con mayor precisión. “Hay dos ítems, uno que dice ‘otros’ y otro que habla de servicios y en total suman 4400 millones de pesos. Entonces, mínimamente preguntar qué es ‘otros’, qué servicios”, explicó. Para Álvarez, se trata de ejercer un control sobre el uso de los recursos públicos y discutir las prioridades de la administración municipal.
De cara al escenario electoral, el concejal consideró que La Libertad Avanza todavía se encuentra en una etapa de construcción política en la ciudad. “La veo todavía en formación, en un proceso de trabajo, de ir haciendo un armado de músculo. Creo que falta todavía”, señaló. Además, mencionó a Juanes Osaba como una de las figuras que, a su entender, podría encabezar el proyecto libertario en La Plata, aunque aclaró que la definición dependerá de las decisiones políticas del espacio.
Respecto de la posibilidad de disputar el gobierno municipal, Álvarez afirmó: “El objetivo es ganar la ciudad”. También sostuvo que será necesario ampliar los acuerdos entre distintos sectores opositores y reducir el nivel de fragmentación: “No sobra absolutamente nadie y creo que siempre falta”, manifestó al analizar la construcción política hacia 2027.
Finalmente, Álvarez volvió sobre su mirada acerca del rol que debe cumplir un concejal y cuestionó las discusiones que, según consideró, terminan convirtiendo al recinto en un escenario de confrontaciones alejadas de los problemas cotidianos. “No trato de no enroscarme ni en los puteríos ni en el tema de lo que fue Malvinas, que la verdad que estoy totalmente en desacuerdo, ni en algunas chicanas que van y que vienen, porque creo que le baja el precio al recinto y lo transforma en ese circo”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)