La agenda oficial de Javier Milei en Nueva York confirmó uno de los golpes más duros para la política exterior del gobierno nacional: durante los cuatro días de actividades por la 81° asamblea general de las Naciones Unidas, el presidente argentino no tiene prevista ninguna reunión bilateral con Donald Trump, pese al alineamiento incondicional que la Casa Rosada mantiene con Washington.
El cronograma difundido comprende toda la gira, desde la llegada de Milei hasta su regreso a la Argentina, previsto para la noche del jueves 24. La única bilateral con otro jefe de gobierno es el encuentro con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, incorporado a último momento y programado apenas minutos antes de una reunión del dirigente israelí con otros líderes latinoamericanos. Trump, en cambio, no figura en ningún tramo de la agenda.
La ausencia resulta todavía más incómoda porque el presidente estadounidense sí recibirá formalmente al primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham. El encuentro se producirá en plena disputa por las Islas Malvinas, mientras Londres avanza con la explotación petrolera, refuerza sus vínculos comerciales en Sudamérica y consolida su presencia política y militar en el Atlántico Sur.
Según pudo saber REALPOLITIK, el gobierno argentino intentó conseguir una bilateral entre Milei y Trump mediante tres canales diferentes. El canciller Pablo Quirno realizó gestiones ante el Departamento de Estado; el embajador argentino en Washington, Alejandro Oxenford, buscó abrir la puerta de la Casa Blanca; y el asesor presidencial Santiago Caputo apeló a sus contactos con la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC). Ninguna de esas gestiones logró incorporar el encuentro al cronograma oficial.

El fracaso resulta especialmente inoportuno porque la Argentina impulsa la candidatura de Rafael Grossi para suceder a António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas durante el período 2027-2031. Su designación requiere al menos nueve votos en el Consejo de Seguridad y no puede recibir el veto de ninguno de sus cinco miembros permanentes, entre ellos Estados Unidos y el Reino Unido.
En ese escenario, la incapacidad de Quirno, Oxenford y Caputo para conseguir siquiera una reunión entre Milei y Trump deja expuesta la debilidad de la campaña argentina. Mientras la Casa Rosada necesita sumar el respaldo de Washington y evitar una objeción británica, la Casa Blanca excluyó al presidente argentino de su agenda y reservó una bilateral para el primer ministro del Reino Unido.
La reunión con Marco Rubio prevista para este martes no constituye una bilateral presidencial. El secretario de Estado conduce la diplomacia norteamericana, pero no tiene el mismo rango institucional que Milei. El único encuentro formal del mandatario argentino con otro jefe de gobierno será el que mantendrá con Netanyahu el jueves 24.
Ni siquiera esa reunión aparece como una actividad especialmente holgada. Netanyahu recibirá a Milei durante media hora y, apenas después, encabezará un encuentro conjunto con líderes latinoamericanos alineados con Israel.
Ante la imposibilidad de asegurar una bilateral con Trump, la comitiva argentina todavía apuesta a conseguir un breve “cruce de pasillo” que permita obtener una fotografía entre ambos presidentes. La ocasión podría presentarse durante alguna actividad multilateral, como el denominado “Shield of the Americas”, pero no tendría el carácter de una reunión formal.
“No es un chiste”, aseguró a este medio una fuente al tanto de las conversaciones. Incluso una imagen improvisada podría terminar produciendo un efecto boomerang si el gobierno intenta presentarla como una reunión bilateral que nunca estuvo prevista.
Mientras Milei busca una foto, Trump reservó espacio para recibir a Burnham, Volodímir Zelenski, Sanae Takaichi, Delcy Rodríguez y autoridades de Dinamarca y Groenlandia. También mantendrá encuentros con el presidente francés, Emmanuel Macron, y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
El dato político resulta demoledor: el republicano dispone de tiempo para interlocutores de diferentes signos ideológicos, pero no para uno de sus aliados más disciplinados en la región. La exclusión también expone la pérdida de atractivo internacional de Milei, quien pasó de presentarse como una figura emergente de la derecha mundial a no conseguir una reunión formal con su principal referente político.

La situación representa un golpe durísimo para la cuestionada estrategia del gobierno nacional sobre Malvinas. Milei apostó buena parte de su política exterior a una relación personal con Trump y presentó ese vínculo como una herramienta capaz de reposicionar a la Argentina. Sin embargo, al momento de ordenar las reuniones importantes, Washington priorizó al jefe del gobierno británico.
La escena recuerda, con las diferencias históricas evidentes, al error cometido por Leopoldo Fortunato Galtieri, quien en 1982 creyó que su cercanía ideológica y estratégica con Estados Unidos impediría que Washington respaldara al Reino Unido. La dictadura descubrió demasiado tarde que, cuando entraron en juego los intereses concretos, la Casa Blanca eligió a Londres.
Más de cuatro décadas después, Milei vuelve a depositar expectativas desmedidas en la afinidad personal con un presidente estadounidense. La política exterior, sin embargo, se mide por resultados y no por elogios, fotografías o coincidencias ideológicas.
El resultado quedó plasmado en la propia agenda difundida por el gobierno: mientras la Argentina necesita el respaldo de Washington para llevar a Rafael Grossi a la conducción de la ONU, Trump recibirá al primer ministro británico en plena disputa por las Islas Malvinas y dejará a Milei intentando conseguir una fotografía de pasillo.
Como corolario del desplante, Trump terminó su discurso ante la Asamblea General de la ONU sin realizar una sola mención a las islas Malvinas ni al Atlántico Sur. Tampoco hubo referencias a Javier Milei ni a la Argentina. El silencio del mandatario estadounidense expuso, una vez más, los resultados concretos del alineamiento incondicional impulsado por la Casa Rosada. (www.REALPOLITIK.com.ar)