El gobierno de Javier Milei puso en marcha la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), pero la nueva obra social militar todavía necesita que el organismo en liquidación atienda a sus afiliados. La continuidad de ese servicio, sin fondos suficientes para sostenerlo, está aumentando la deuda y amenaza con alterar el calendario de cierre. Así se lo informó el administrador Ariel Guzmán al ministro de Defensa, Carlos Presti, en una nota oficial fechada el 21 de septiembre.
El presidente de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), Pablo Plaza, pidió que IOSFA siga atendiendo a sus afiliados mediante su red de prestadores. El motivo que Guzmán consigna en el documento es concreto: OSFA todavía no cuenta con contratos o acuerdos de valores suficientes con prestadores y proveedores para garantizar por sí misma la continuidad inmediata de la atención. Plaza preside la nueva entidad desde mayo.
El esquema original contemplaba que IOSFA brindara prestaciones hasta el 30 de septiembre de 2026 y dedicara los meses siguientes a las tareas administrativas y financieras de liquidación, con una fecha de cierre prevista para el 5 de febrero de 2027. Cada prestación adicional generará nuevas facturas que deberán ingresar, auditarse y registrarse antes de determinar cuánto debe pagar el organismo. El decreto 88/2026, firmado por el Poder Ejecutivo, creó OSFA y dispuso la disolución de IOSFA.
En la comunicación dirigida a Presti, Guzmán afirma que la deuda del IOSFA creció durante los últimos meses, mientras los recursos que recibe de OSFA por las prestaciones también deben cubrir salarios y gastos indispensables para mantener el instituto en funcionamiento. Según detalla, la acumulación de obligaciones ya provocó la suspensión de cuentas corrientes con prestadores, cortes de servicios y problemas en la provisión de medicamentos e insumos. En algunos casos, añade, IOSFA debe adquirirlos a precios más altos para poder entregarlos.
El administrador señala además que OSFFESEG, la nueva obra social de las fuerzas federales de seguridad, no pagó ninguna de las facturas remitidas por la atención prestada a sus afiliados desde el 1 de junio. También menciona facturas de períodos anteriores que IOSFA no puede cancelar y una creciente cantidad de amparos, embargos y órdenes judiciales que condicionan el uso de los fondos disponibles.
La advertencia expone una contradicción en la transición diseñada por el gobierno nacional: IOSFA sigue asumiendo prestaciones que, según su administrador, OSFA debería brindar desde abril, aunque ya no recibe los aportes de esos afiliados. Guzmán pidió que se definan medidas y recursos para afrontar tanto las obligaciones pendientes como las que se generen mientras continúe la atención.
La nota no informa el monto total de la deuda ni anuncia una interrupción general de la cobertura. Sí deja asentado, ante Presti y con copia a Plaza y otros funcionarios de control, que prolongar el funcionamiento de la red sin resolver su financiación puede afectar simultáneamente la atención de los afiliados y la liquidación del IOSFA. (www.REALPOLITIK.com.ar)