La vicegobernadora bonaerense Verónica Magario cuestionó el escenario económico y social de la Argentina y sostuvo que el país atraviesa una situación que, según afirmó, parecía haber quedado atrás. “Vivimos en la Argentina que creímos no volver a ver más”, expresó durante su participación en la Primera Conferencia del Foro Organizar la Esperanza, desarrollada en la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires.
Durante el encuentro, Magario planteó la necesidad de iniciar una etapa de reconstrucción y centró parte de su exposición en las políticas sociales, el empleo y el financiamiento de las provincias.
La vicegobernadora afirmó que “las políticas de cuidado están diezmadas porque hay una decisión política del Gobierno nacional de quitar esos derechos”.
Como ejemplos, mencionó el ajuste sobre las jubilaciones, cambios en la cobertura de medicamentos del PAMI, recortes en pensiones por discapacidad, modificaciones en la cobertura de tratamientos para enfermedades crónicas y la eliminación o reducción de programas alimentarios destinados a niños, niñas y adolescentes.
También vinculó el escenario social con el aumento del costo de vida y la evolución del empleo.
En materia laboral, sostuvo que la Argentina debería generar aproximadamente 300 mil puestos de trabajo por año para facilitar el ingreso de los jóvenes al mercado laboral. Según señaló, en lugar de producirse ese crecimiento, se habrían perdido más de 300 mil puestos.
“No sólo no hemos generado ese empleo, sino que se han perdido más de 300 mil puestos laborales”, afirmó.
Junto al padre Carlos Accaputo, presidente de la Comisión de Pastoral Social de la Arquidiócesis de Buenos Aires, Magario también se refirió a la situación de los jóvenes.
Según planteó, muchos de ellos deben asumir responsabilidades económicas dentro de sus familias y enfrentan dificultades para incorporarse al mercado laboral, lo que genera frustración.
En ese marco, vinculó la discusión laboral con los cambios tecnológicos y citó planteos del papa León XIV sobre las transformaciones que atraviesa el mundo del trabajo.
“El Papa nos está marcando que con la revolución digital los formatos de trabajo cambiaron, pero que no pueden ser expulsivos”, sostuvo.
Para Magario, el desafío consiste en adaptar los avances tecnológicos para generar nuevos formatos laborales y facilitar el acceso de los jóvenes al empleo.
Otro de los ejes de su exposición fue la situación financiera de la provincia de Buenos Aires y el reparto de recursos entre Nación y las jurisdicciones.
Magario aseguró que, según los cálculos del Gobierno bonaerense, Nación mantiene una deuda con la Provincia de $19,1 billones. A esa cifra sumó una caída de transferencias estimada en $5,9 billones y una disminución de $3,4 billones en la recaudación provincial.
“El total son $28 billones”, sostuvo. La cifra de $19,1 billones coincide con el cálculo presentado previamente por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien desagregó ese monto entre deudas directas, obras comprometidas y programas nacionales discontinuados o demorados.
A partir de este escenario, Magario planteó que la discusión debe centrarse en el federalismo.
“La primera discusión que debe darse es federal”, afirmó, y sostuvo que las provincias deben recuperar autonomía para garantizar prestaciones vinculadas con la salud, el trabajo y la producción.
La vicegobernadora también cuestionó el esquema de explotación de los recursos naturales y planteó que actividades como la minería, el petróleo y la generación de energía deberían contribuir al abastecimiento interno.
“Debemos recrear la esperanza de recuperar un país para todos, donde siga existiendo la minería, la explotación del petróleo, de la energía, pero no para ser exportada y que a nosotros nos salga más cara sino para que quede adentro del país y se consuma de forma más barata”, manifestó.
La definición se inscribió en su planteo general sobre la necesidad de construir políticas de Estado que trasciendan a las administraciones de turno.
Hacia el cierre de su intervención, Magario sostuvo que las políticas de Estado no deberían quedar condicionadas exclusivamente por los cambios de gobierno.
“Las políticas de Estado no pueden depender del gobierno de turno sino que deben estar sostenidas desde abajo por la gente”, afirmó.
Finalmente, llamó a iniciar una etapa de reconstrucción política, económica y social.

“Tenemos que empezar una tarea de reconstrucción todos juntos”, sostuvo, con el objetivo de avanzar hacia una Argentina “con trabajo, con salario digno, con la posibilidad de crecimiento para todos y todas”.
El encuentro se desarrolló en un espacio de diálogo impulsado por CEFAS y vinculado a la denominada cultura del encuentro, una línea de trabajo que en los últimos meses reunió a dirigentes políticos, sociales, gremiales y representantes de la Iglesia en torno a la situación económica y social del país. (www.REALPOLITIK.com.ar)