Lunes 28 de septiembre de 2026

Cultura

Crudo testimonio

El estreno de la serie Cautiva y un relato en primera persona: "Destruyen tu personalidad"

28/09/26 | Una exmonja de las Carmelitas Descalzas relató los abusos, la manipulación y los castigos físicos en el convento ubicado en Nogoyá, Entre Ríos.


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Por:
Mimi Dominici

Evelyn Trinidad Garay, exmonja del convento de Clausura Carmelitas Descalzas de Nogoyá, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) tras el estreno de la serie Cautiva. Durante la entrevista, comparó la ficción con las vivencias reales dentro del monasterio, detalló el régimen de aislamiento e imposiciones al que eran sometidas las jóvenes y relató el proceso de reconstrucción personal tras su salida.

"La serie intenta mostrar con imágenes el dolor y el desgarro de las hermanas que han vivido ahí. Son heridas psicológicas profundas sobre nuestra persona que no se sanan fácilmente. De por sí, la dinámica de poder que existe hace que cualquiera que pase por ahí tenga que buscar después reconstruirse. Buscan chicas jóvenes porque es más fácil manipularlas, enseñarles y destruir lo poco que han armado como persona para crear algo que les sea útil en ese lugar", señaló Garay.

En ese sentido, relató cómo el aislamiento y el adoctrinamiento se imponían de forma progresiva desde el ingreso: "No te dan a conocer bien lo que vas a vivir ahí. Tenés que empezar a practicar el voto de obediencia a rajatabla. Hay un trabajo sistemático de destrucción de tu personalidad, de tus gustos, de tu opinión y de tus palabras, sumado a un silencio extremo y a la prohibición de generar lazos afectivos con las demás".

Autoflagelación, castigos e impunidad

Garay explicó que la espiritualidad del lugar se basaba en la "oración y el sacrificio", lo que justificaba la imposición de tormentos físicos mediante el uso de latigazos y silicios. "A las mortificaciones te las van imponiendo después y no podés decir que no porque lo primero que te enseñan es la obediencia. El concepto es que la vocación es dolor y tenés que generarte dolor físico para la salvación de las almas. Nos quedan marcas en las piernas porque vos te las infligís sin cuestionar", denunció.

Asimismo, repasó el deterioro de las condiciones internas tras el cambio de liderazgo en el convento conducido por la expriora Luisa Toledo, quien fue condenada por la Justicia. "Llegaron a darle a una compañera solamente pan y agua hasta dejarla desnutrida. Eso es alevoso y no está en las reglas constitucionales. También hubo hermanas que directamente se tuvieron que escapar huyendo de las torturas y de los abusos de poder", subrayó.

Por último, se refirió a su presente y al camino de superación tras abandonar la vida religiosa. "Al salir tuve que volver a encontrarme a mí misma, repensar todo con ayuda psicológica y entender que para ser una buena persona no se necesita ninguna etiqueta ni religión. Conociendo mis libertades comprendí que no hay que pasar por encima de lo que uno siente si no le hacés daño a nadie", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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