María Eva Basterra Seoane, secretaria de Género y Derechos Humanos de ATE, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) y analizó el escenario actual para las mujeres y diversidades, el impacto de las políticas del gobierno nacional y los desafíos del movimiento feminista. En ese marco, sostuvo que “poder mantener la lucha de los derechos conquistados es toda una hazaña” y planteó la necesidad de fortalecer la organización colectiva.
Basterra cuestionó las políticas impulsadas por el gobierno nacional y señaló el impacto que tienen sobre las políticas de género y diversidades. “Todos sabemos que el gobierno nacional eliminó el ministerio de Mujeres y Diversidades, alegando que era un gasto absurdo y que no tenía ninguna razón de ser”, afirmó. En contraposición, destacó la continuidad de esa estructura en la provincia de Buenos Aires.
La dirigente de ATE también se refirió a las políticas vinculadas con la interrupción voluntaria del embarazo y aseguró: “Justo estaba leyendo que el gobierno nacional desabasteció a 13 provincias de Misoprostol y Mifepristona, que son justamente los medicamentos que permiten la interrupción voluntaria del embarazo”. Para Basterra, se trata de parte de un proceso de desfinanciamiento de políticas públicas que habían sido conquistadas mediante la movilización social.
En ese sentido, sostuvo que las organizaciones feministas y de diversidades atraviesan un momento de resistencia frente al retroceso de derechos. “Esta es parte de la política de cercenamiento que sufrimos las mujeres y las diversidades en nuestro cotidiano”, expresó. Y agregó que muchas de las políticas vinculadas con salud, inclusión y derechos deben ser defendidas frente a una concepción que las considera un gasto y no una inversión.
La secretaria de Género y Derechos Humanos de ATE apuntó especialmente contra los personalismos dentro de la política. “Creo que no hay una dirigencia clara”, afirmó, y cuestionó que “el personalismo de los sectores de la oposición le gana muchas veces a pensar por qué uno elige militar”. Para Basterra, la discusión debería recuperar el objetivo de transformar la realidad y poner nuevamente en el centro a los sectores populares.
La entrevistada también reclamó una mayor apertura para que mujeres y diversidades ocupen espacios de representación que históricamente estuvieron concentrados en manos de varones. “Me parece que tiene que empezar a haber una apertura de eso”, sostuvo, y remarcó que todavía existen dificultades para acceder a lugares de decisión tanto en la política partidaria como en el ámbito sindical.
Al referirse al movimiento sindical, Basterra destacó algunos avances en materia de representación, aunque consideró que el proceso continúa siendo lento. “No depende solo de nosotras, a eso voy. Los compañeros tienen que empezar a reverse en conjunto”, afirmó. En ese sentido, explicó que el feminismo no debería ser entendido como una confrontación con los varones, sino como una discusión vinculada con la igualdad.
“El feminismo tiene que ver con la igualdad, no tiene que ver con estar en contra”, enfatizó la dirigente, quien reclamó que quienes históricamente ocuparon lugares de decisión también revisen sus propias prácticas. “¿Qué pasa con los compañeros que históricamente siguen ocupando todos esos lugares y no ceden? Por eso digo, no depende solo de nosotras”, planteó.
Basterra destacó además la importancia de los espacios de encuentro y movilización para sostener la organización colectiva. En ese marco, valoró el próximo Encuentro Plurinacional de Mujeres y Diversidades y sostuvo que “cada vez que se logra y se conquista, es un poco conseguir la unidad”. Según explicó, estos ámbitos permiten reunir a mujeres y diversidades para debatir cómo transformar la vida cotidiana y avanzar en derechos e igualdad.
Finalmente, la dirigente se refirió a la vigencia de las políticas de derechos humanos y al compromiso de las nuevas generaciones con la memoria. “Yo creo que la juventud está cada vez más comprometida con el tema de derechos humanos”, afirmó. En esa línea, destacó la continuidad de las movilizaciones y de los reclamos vinculados con la memoria, la verdad y la justicia.
Al recordar la militancia de sus padres y su propia historia familiar, Basterra reivindicó la construcción colectiva como herramienta de transformación. “La transformación es colectiva, por más que sea una frase por ahí que se repite mucho, nadie se salva solo y hay que juntarse, hay que unirse”, sostuvo. Y cerró con una definición que atravesó buena parte de la entrevista: “Estos tipos vienen, rompen todo y después uno tiene que ir atrás reconstruyendo”. (www.REALPOLITIK.com.ar)