Lo que estaba preparado para una fiesta terminó en tragedia: en mayo de 1990 Los Redondos volvían a La Plata para dos shows en el Club Atenas, pero terminaron siendo las últimas presentaciones de la banda en su ciudad fundacional tras la dura represión desatada por la policía en la segunda función. Pocos meses antes el grupo había debutado en Obras y la convocatoria iniciaría una acelerada escalada. Atenas fue un anticipo de todo eso con lo bueno y con lo malo: las multitudes estaban a la vuelta de la esquina y también la mano dura policial.
La historia cuenta que a poco del final del concierto del 12 de mayo de 1990 varios uniformados tomaron por asalto el microestadio y comenzaron a repartir palos y gases lacrimógenos en un azote de órdago. En el medio del caos, los músicos se refugiaron en camarines salvo Skay Beilinson, quien permaneció sobre el escenario ejecutando una zapada de medio tempo a la que luego se le fueron acoplando el resto de los compañeros. Ya con todos nuevamente sobre el tablado, el Indio Solari advirtió: “Volvamos a lo nuestro, no le den mierda a la mierda… estamos solos, no sé si se dieron cuenta. No sean boludos, cuídense”.
Los Redondos continuaron tocando en innumerables durante los once años siguientes hasta su desaparición. Pero nunca más volvieron a hacerlo en La Plata, la ciudad que dio origen al mito.
El exorcismo de ese lugar emblemático de la capital bonaerense que marcó el fin de la aventura en su ciudad de origen lo terminó logrando más de treinta años después la Kermesse Redonda, el grupo integrado por exmandantes de Patricio Rey como Semilla Bucciarelli, Sergio Dawi, Tito Fargo y Hernán Aramberri. La primera vez fue en septiembre de 2023, luego regresaron en julio de 2024 y en junio de 2025. A diferencia de aquellas veces, este fin de semana pasado hicieron doble función, tal como había sucedido en mayo de 1990.
Con el gimnasio abarrotado en ambas ocasiones, la Kermesse salió a escena combinando canciones de casi todos los discos de Los Redondos (principalmente de la era analógica, salvo “Las increíbles andanzas del Capitán Buscapina en Cybersiberia” de “Último bondi”, única pasada por los últimos dos álbumes) más la alternancia en distintas voces.
En la escala platense, al cantante principal Jorge Cabrera se le sumaron el Chino Laborde y Leticia Lee, además de dos intervenciones puntuales del tecladista Mariano Pirato en “Susanita” y “Vamos las bandas”. La función había comenzado con un recitado de Laborde que hizo recordar a las épocas en la que los shows de Los Redondos eran intervenidos por los monólogos de Enrique Symns.
Toda la performance estuvo flanqueada por unas enormes telas blancas de fondo. Lo que parecía una escenografía austera y minimalista luego devino en una dimensión alternativa a la musical: allí se proyectaban distintos motivos, dibujos y pinturas del propio Semilla Bucciarelli, trayendo del arcón de los tiempos algo de lo que supo ser el proyecto precuela de la Kermesse: el dúo SemiDawi donde el saxofonista ejecutaba música mientras el bajista delineaba a mano alzada con una tableta.
Al tramo final del repertorio se acoplaron los vientos de Jorgelina Avigliano y Jorge Polanuer, éste último reemplazante de Willy Crook en los Abuelos de la Nada, con lo cual se dio en el escenario del Atenas un fenómeno curioso: la simultaneidad de los dos saxos que sustituyeron al geselino en su carrera durante los 80 (Dawi ocupó su lugar en Los Redondos).
El cierre fue con todos los vientos y todas las voces en escena para el tándem “Ya nadie va a escuchar tu remera” y “Jijiji”, provocando pagos hasta incluso en los balcones de Avenida 13.
La Kermesse se prepara para un nuevo viaje a Europa: entre el 2 y el 10 de octubre estarán en Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante, Málaga y Mallorca. A la vuelta de eso los esperará Montevideo para un show el 31 de octubre en el Rural del Prado. (www.REALPOLITIK.com.ar)