La consultora Analogías presentó su más reciente encuesta nacional correspondiente al mes de septiembre, un relevamiento de 2.932 casos que expone un profundo deterioro en las expectativas económicas de los hogares. El estudio refleja que el ánimo social se encuentra en su nivel más bajo de los últimos dos años. Este fenómeno impacta de manera directa en la valoración del gobierno nacional, abriendo un escenario de paridad e incertidumbre con vistas a los próximos comicios legislativos y presidenciales.
El informe establece que el oficialismo retiene una base de apoyo duro que ronda los 34 puntos nacionales. En contraposición, las opiniones opositoras consolidadas ya suman alrededor de 50 puntos. La clave del escenario político actual radica en un segmento intermedio del 16 por ciento compuesto principalmente por antiguos votantes de La Libertad Avanza que hoy se muestran críticos de la gestión presidencial, pero que aún no encuentran un canal de representación partidaria definitivo.
La percepción ciudadana sobre la realidad cotidiana es mayoritariamente negativa. El 60,9 por ciento de los encuestados manifestó estar "peor" que doce meses atrás, una cifra que trepa al 66,3 por ciento cuando se analiza exclusivamente el segmento de las mujeres. La desconfianza respecto al futuro también gana terreno: un 47,7 por ciento de la muestra proyecta de forma explícita que la situación macroeconómica general empeorará en los próximos dos años.
Este cuadro de situación genera un rotundo cambio en las demandas hacia la Casa Rosada. Al ser consultados sobre las prioridades del programa económico, el 65,6 por ciento de los argentinos optó por favorecer políticas destinadas a recomponer el "salario y el empleo", mientras que apenas un 27,1 por ciento se inclinó por priorizar la "estabilidad de precios". Esta relación de dos a uno evidencia que el control de la inflación, principal bandera del Ministerio de Economía, ya no resulta suficiente para contener el descontento social.
La evaluación de la figura presidencial exhibe un desgaste transversal que afecta tanto a la imagen personal de Javier Milei como al manejo de las cuentas públicas. El 50,6 por ciento de la población califica la administración general con la nota más baja posible, una desaprobación que se replica de manera casi idéntica (50,6 por ciento) al indagar sobre la conducción de la agenda económica. Los sectores populares, las mujeres y los adultos de entre 45 y 59 años se consolidan como los segmentos demográficos más refractarios al programa oficial.
A este panorama se suma una creciente preocupación por la transparencia institucional y la soberanía. El 63,1 por ciento de los entrevistados percibe que existe "mucha o bastante corrupción" en las esferas gubernamentales, un cuestionamiento que logra permear incluso a los sectores catalogados como oficialistas moderados. Asimismo, el 61,0 por ciento considera que el Poder Ejecutivo defiende "poco o nada" la causa Malvinas, registrándose los picos más altos de escepticismo en los niveles educativos primarios.
El estudio sociopolítico también indaga sobre el posicionamiento estratégico del país en el plano internacional, revelando un marcado distanciamiento entre la agenda oficial y el sentido común de la población. Mientras el gobierno ratifica su alineamiento automático con Washington, el 35,0 por ciento de los encuestados prefiere a Brasil como principal aliado estratégico, relegando a los Estados Unidos al 23,0 por ciento. En sintonía, el presidente Lula da Silva cosecha un diferencial positivo de imagen del 58,5 por ciento, al tiempo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) sufre un repudio generalizado del 63,1 por ciento.
Finalmente, la proyección electoral para las presidenciales de 2027 anticipa una polarización sumamente ajustada. Ante la pregunta por espacio político, el Peronismo Unido registra una mínima ventaja con el 31,0 por ciento de las preferencias, seguido inmediatamente por la fuerza de Milei con un 30,7 por ciento. Con una izquierda que retiene el 6,2 por ciento y una liga de gobernadores locales en el 7,4 por ciento, la moneda queda en el aire debido a un decisivo 24,7 por ciento de ciudadanos que declaran no saber a quién apoyar, configurando un final abierto para el mediano plazo. (www.REALPOLITIK.com.ar)