Laureano Barrera, periodista, docente y director de Perycia, dialogó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre su investigación acerca del negocio pesquero en las Islas Malvinas. El trabajo, publicado en Revista Anfibia, pone el foco en la explotación del calamar y en los vínculos entre empresas que operan en las islas y el continente. “Todavía el negocio de la pesca es hoy en día el negocio más prolífero que tiene el gobierno isleño”, sostuvo.
Barrera explicó que, mientras el petróleo aparece como una actividad de potencial crecimiento, la pesca constituye actualmente una fuente concreta de ingresos para las autoridades isleñas. “El 60 por ciento del presupuesto que tiene el gobierno isleño proviene de la venta de licencias pesqueras a distintas empresas de distintos países del mundo que van y pescan en las aguas de las islas Malvinas”, señaló. Y agregó: “El negocio de la pesca es algo tangible y que ocurre hace cuatro décadas en las islas”.
El periodista detalló además el funcionamiento de las licencias y diferenció entre las empresas españolas y las asiáticas. “Hay dos tipos de licencias que expide el gobierno isleño. Unas son a largo plazo, son a 25 años, y se las otorgan a empresas que tienen capitales mixtos españoles e isleños”, explicó. Según Barrera, esas compañías se concentran principalmente en la captura del calamar loligo, mientras que otras flotas acceden mediante permisos anuales.
En relación con el recurso pesquero, Barrera advirtió sobre las dificultades para determinar el volumen disponible de algunas especies. “De hecho, yo he visto documentos internos del gobierno isleño que dice la verdad es que el stock del calamar ilex estamos un poco a ciegas cuando pescamos”, afirmó. Según relató, la información sobre las capturas permite adoptar decisiones sobre la marcha, aunque cuestionó la capacidad de establecer con precisión cuánto recurso queda disponible.
La investigación también abordó el carácter migratorio de las especies que son capturadas en la zona. Barrera explicó que el calamar Ilex se desplaza por distintas áreas marítimas y sostuvo que esto complejiza la discusión sobre la explotación del recurso. “El calamar Ilex también tiene un flujo migratorio que corre por toda esa franja y termina en Malvinas”, planteó, al tiempo que remarcó las dificultades jurídicas y operativas que enfrenta Argentina para intervenir sobre empresas que pescan bajo licencias británicas.
Uno de los ejes centrales de la investigación de Barrera son los vínculos societarios entre compañías pesqueras. El periodista explicó que su trabajo buscó determinar si empresas que cuentan con permisos para operar en aguas argentinas mantienen relaciones con compañías que pescan en Malvinas. “Encontramos que sí, que había por lo menos cinco o seis empresas que hoy por hoy están violando una ley”, sostuvo, en referencia a la legislación argentina que establece restricciones sobre esos vínculos. La Ley 26.386 incorporó precisamente prohibiciones sobre determinadas relaciones jurídicas, económicas o de beneficio en el régimen pesquero.
Barrera mencionó entre los casos investigados a Grupo Conarpesa y a su CEO, Fernando Álvarez Castellano, y describió una estructura societaria que, según su investigación, dificulta identificar a los beneficiarios finales. “Se manejan como con un sistema de muñecas, como si fueran muñecas rusas, una empresa dentro de la otra, como para ir diluyendo quién es el último beneficiario”, explicó. En ese contexto, señaló que una de las compañías vinculadas a esa estructura realizó un aporte de 100 mil dólares a La Libertad Avanza durante las elecciones legislativas de 2025.
El trabajo de Barrera también incluyó viajes a España y a las Islas Malvinas, financiados mediante una beca del Pulitzer Center. Para el periodista, la experiencia resultó fundamental para comprender la dimensión humana y económica del fenómeno. “A mí lo que me permitió primero es ponerle a todos esos números rostros”, explicó, y agregó: “si vos no le ponés historia y vos no le ponés cara a los números, a las empresas, a los nombres, por más que vos estés contando una trama y todo, eso en el imaginario social pasa de largo”.
Sobre su experiencia en las islas, Barrera reconoció que el viaje tuvo una dimensión personal difícil de separar de la investigación periodística. “Es como una sensación de estar en un lugar solemne, histórico, y eso, cuando pisas las islas, hay algo que ahí que te embarga, que te envuelve, que es inevitable”, relató.
Finalmente, Barrera vinculó la discusión sobre la pesca en Malvinas con el debate político argentino y cuestionó el cambio de discurso del gobierno nacional respecto de los recursos naturales. “Lo que reafirma es el cinismo y el oportunismo del gobierno en este brote nacionalista”, afirmó. Sobre el destino de los recursos pesqueros de las islas, remarcó: “Nunca dejamos de pensar en eso, que toda esa pesca podría ser beneficiosa para el Estado argentino, y sin embargo, queda en otras manos”. (www.REALPOLITIK.com.ar)