Chaco: dos bebés de cuatro meses y una mujer embarazada murieron por hambre
Por Roberto Espinoza
Marcelo Ramal, ecomista y dirigente del Partido Obrero, conversó con RADIO REALPOLITIK FM (www.realpolitik.fm) sobre el fenómeno del endeudamiento masivo que afecta a millones de familias argentinas, desmitificó el argumento oficial que lo enmarca como un simple contrato entre particulares y advirtió sobre el impacto social de la liberación de tasas de interés y la brecha entre salarios e inflación.
Al evaluar las declaraciones del gobierno sobre la neutralidad ante los créditos familiares, Ramal rechazó la postura de que se trate de un asunto estrictamente privado. "Decir o sacarse el fardo de encima en el sentido de que esto es un acuerdo entre privados es o un acto de cinismo o una tontería. Cuando un padecimiento lo sufren seis millones de personas se llama pandemia; cuando seis millones de particulares no pueden pagar las cuotas, el capital y los intereses, estamos ante un problema de conjunto", explicó el economista.
A diferencia de las crisis financieras históricas de los países desarrollados, el especialista remarcó la singularidad del escenario local, donde el endeudamiento no estuvo destinado a la adquisición de bienes durables o activos patrimoniales, sino a cubrir las necesidades básicas de subsistencia diario. "Esta crisis tiene la particularidad de estar formada por deudas que muchísimas personas contrajeron para cubrir sus gastos corrientes, para pagar servicios o comprar comida. Al mes siguiente tenés que volver a comprar lo mismo y usás el dinero para los intereses del mes anterior, creando una bola de nieve", detalló.
En esa misma línea, sostuvo que la combinación entre la caída real de los ingresos y la desregulación financiera generó un escenario crítico para las finanzas de los hogares. "Hubo un boom crediticio en medio de la pobreza. Cuando tenés gente a la que no le alcanza para vivir y al mismo tiempo tenés una liberalización del crédito donde podés prestar a cualquiera y en las condiciones que quieras, tenés una mezcla tóxica con tasas exorbitantes que cuadruplican o quintuplican la inflación", advirtió.
El economista también señaló la responsabilidad estatal en la fijación de las referencias de las tasas de interés y cuestionó las iniciativas de renegociación que se debaten en el ámbito legislativo o institucional. "El principal prestatario del sistema financiero sigue siendo el Estado a través de la deuda pública. Si el Estado paga tasas astronómicas por un bono, el banco no le va a prestar a un privado a una tasa inferior. Por ende, el endeudado es también una víctima del sistema de deuda pública", subrayó Ramal.
Finalmente, el especialista desconfió de las alternativas de refinanciación promovidas por el sector bancario y remarcó la necesidad de revisar los márgenes de ganancia de las entidades financieras durante este período. "La refinanciación que ofrecen los bancos convierte al deudor moroso en un deudor vitalicio. Esto es un rescate para los propios bancos, a los que solo les interesa el flujo permanente de intereses. El único alivio real para el deudor implica revisar las ganancias extraordinarias cosechadas por el sistema financiero a lo largo de toda esta usura", concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)